Sanidad

Piden a la Fiscalía que estudie el ingreso de la niña en la UCI por el caos del HUC

El Defensor del Paciente solicita al fiscal jefe de Canarias que investigue la administración de la triple dosis de un antibiótico a una menor de cinco años debido a la falta de medios y de personal que tiene el centro

Concentración a las puertas del HUC. Sergio Méndez
Concentración a las puertas del HUC. Sergio Méndez

La plataforma El Defensor del Paciente envió ayer una carta al fiscal jefe de Canarias, Vicente Garrido García, en la que solicitó que investigue e intervenga en el ingreso de una niña en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Canarias (HUC) por el error en la administración de la dosis de un antibiótico a causa del caos organizativo en el que está sumido este centro, tras hacerse eco de la denuncia de Nereida González, la madre de la niña, de 5 años, publicada ayer en DIARIO DE AVISOS.

La presidenta de esta plataforma de ámbito nacional, que lleva desde 1997 luchando por los derechos de los pacientes y contra las negligencias médicas y la pasividad de las administraciones sanitarias, Carmen Flores, señaló que “esta noticia que nos ha llegado” por la denuncia difundida por este periódico “es la punta del iceberg de un reguero de equivocaciones que cuesta vidas”. Por ese motivo, “hemos solicitado al fiscal jefe de Canarias su intervención, lo más inmediata posible, ya que los pacientes ingresados no pueden sufrir errores por culpa de la falta de planificación de la gerencia de un Hospital o de la Administración, por falta de personal o de medios técnicos, ya que en ello les va la vida”. “En este caso -continuó-, esta niña de cinco años ha sido ingresada en la UCI del Hospital Universitario de Canarias (HUC) por un hecho provocado por el colapso continuado que tiene este hospital con falta de medios personales, que obliga a los propios trabajadores a soportar una sistemática sobrecarga de labores que les llevan a cometer errores”.

“Nuestra solicitud, como siempre, está fundamentada en que el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal obliga a los que, por su cargo, profesión u oficio, tuvieran noticia de algún presunto delito público a denunciarlo inmediatamente al juez o al fiscal”.

Reclamaciones ante sanidad y el HUC

Como adelantó ayer DIARIO DE AVISOS, Nereida González presentará una reclamación contra el Hospital Universitario de Canarias (HUC) y el Servicio Canario de la Salud (SCS) por la negligencia provocada por el error en la administración de un antibiótico a su hija Martina, de cinco años, según los propios trabajadores del centro, “por la saturación y la carga laboral” que están sufriendo. “Este fallo se debió a la mala gestión y, con el caso de mi niña, quiero mostrar el colapso que sufre el HUC y que, por desgracia, también afecta a los más pequeños”, concluyó esta madre lagunera.

El 15 de mayo, la niña llegó en una ambulancia medicalizada a las Urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) con una neumonía. Tras 24 horas en el servicio con un calor insoportable, muchísima gente y solo una enfermera, la niña recibió el alta, aunque recomendaron a la familia que, ante cualquier contratiempo, volvieran al centro hospitalario. Tras la visita a su pediatra, la doctora contactó esa misma tarde con el HUC porque consideraba que la niña debería estar ingresada. De esta manera, al día siguiente acudió nuevamente al centro sanitario.

Tras pasar por Urgencias, los médicos decidieron trasladar a la pequeña a planta, donde una de las enfermeras le administró en una toma la dosis de tres días del antibiótico Zithromax. Una hora y media después, Martina estaba pálida, con dolor de estómago y taquicardias. Tras la alarma de Nereida, automáticamente fue derivada a la UCI. El pasado miércoles recibió el alta.

Espera desde enero por una cirugía urgente “tras romperse una máquina”

Según señala El Defensor del Paciente, el caos en el Servicio Canario de la Salud “raya lo esperpéntico”. En el Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, Carmen Caamaño, de Fuerteventura, está sufriendo desde hace meses porque la cirugía maxilofacial a la que debía someterse el 11 de enero de 2019 para extirparle un tumor en la cabeza fue pospuesta “tras romperse una máquina”. Después de esperar desde el verano de 2018, el día anterior se suspendió por “falta de material”. Ante el manifiesto agravamiento de su dolencia (pérdida de visión, zumbido constante en un oído, además de la presión craneal y desplazamiento del ojo), presentó una reclamación y recibió como respuesta que “el motor del aparato está descatalogado y están pendientes de comprar una nueva”, denegándole su solicitud de ser derivada a otro centro sanitario. Tras caducar las pruebas de anestesia, pidió una nueva cita con su especialista, a la que debía acudir el pasado día 22, pero también fue suspendida.