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Gustavo Matos: “Estamos viviendo un momento de cambio y, siendo prudente porque el cargo me obliga, hay una gran ilusión”

El nuevo presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos (PSOE), reconoce que “estamos en un momento de cambio”, por el “pacto de las flores” del García Sanabria y porque la ilusión ha vuelto a las instituciones, después de tres décadas de CC
Gustavo Matos, presidente del Parlamento de Canarias
Gustavo Matos, presidente del Parlamento de Canarias
Gustavo Matos, presidente del Parlamento de Canarias. Fran Pallero

El nuevo presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos (PSOE), recibía a DIARIO DE AVISOS en la tarde del pasado jueves en su despacho de la Cámara en Teobaldo Power. Se ajusta la chaqueta para las fotos, quiere dar la mejor imagen como presidente del Parlamento. Matos suele ir siempre muy conjuntado y nunca desentona, pero, en esta ocasión, se esmera en mostrar su perfil más institucional. Reconoce que “estamos en un momento de cambio”, por el “pacto de las flores” del García Sanabria y porque la ilusión ha vuelto a las instituciones, después de tres décadas de Coalición Canaria (CC). Se muerde la lengua y sonríe más de la cuenta, cuando la pregunta le pide su perfil más “guerrillero”, pero prefiere no “pisar charcos”, dado el cargo que ostenta ahora.

-Segundo presidente del Parlamento de Canarias socialista y tinerfeño tras Pedro Guerra. ¿Se lo había planteado en esta legislatura?

“Es algo que siempre está en el imaginario de cualquier político, pero, obviamente, es muy difícil, porque piensa que en 30 años, creo que soy el séptimo presidente, por lo que es muy complicado. Creo que, como bien decías, además, primer hombre presidente de Tenerife desde Pedro, y uno siente una carga de responsabilidad como socialista, además, de ser heredero de esa época. Me precede en el cargo una socialista, la primera mujer presidenta del Parlamento de Canarias, Carolina Darias, que deja un listón muy alto y uno se siente muy feliz, pero, al mismo tiempo, consciente de la responsabilidad que esto conlleva. La gente de izquierdas lleva mucho tiempo esperando este contexto, porque no es solo la Presidencia del Parlamento, sino que forma parte de todo un contexto de cambio”.

-¿Recuerda una situación parecida en la Cámara regional?

“Esta legislatura me recuerda mucho a la del 83. Se juntaron un montón de hombres y mujeres de todos los partidos con una visión compartida y esta legislatura se parece en algo a aquella. Es una legislatura con un Estatuto recién estrenado, con un reglamento del Parlamento también nuevo, una legislatura que cuenta con más diputados, que estrena, asimismo, el salón de plenos… es una legislatura que va a tener un Gobierno diferente al que hemos tenido en los últimos 30 años y también, como novedad, el principal partido del gobierno de los últimos 30 años hoy será el primer partido de la oposición. Y, por tanto, todo es nuevo”.

-¿Cómo va a cambiar Gustavo Matos de un perfil de diputado guerrillero a ser presidente del Parlamento, cuyo perfil tiene que ser más institucional?

“(Sonríe). Quienes me conocen saben que, teniendo ese perfil, también soy capaz, es decir, soy una persona que ha sido capaz de llegar a grandes acuerdos. Los hice posibles en La Laguna, en su día, y lo pueden decir mis adversarios políticos, y los he conseguido también cuando he estado de diputado en la pasada legislatura y tuve que negociar con compañeros de otros partidos leyes o participar en ponencias. No debe estar en contraposición ser un diputado, digamos, aguerrido, sin perder la forma y sin perder la educación y, al mismo tiempo, tener la capacidad de poder llegar a acuerdos. No tiene que estar reñido una cosa con la otra”.

-¿Qué tipo de presidente de la Cámara será Gustavo Matos?

“Quiero ser un presidente que propicie el debate. Creo que la base del parlamentarismo es el debate. A veces, en los debates demasiado encorsetados o donde los diputados están demasiado circunscritos a un guion, se pierde naturalidad, se pierde frescura. Ahora no puedo debatir, pasaré desconsuelo, pero voy a intentar fomentar que sea un Parlamento vivo, donde se pueda debatir, pero, al mismo tiempo, sentar las bases para que las fuerzas políticas sean conscientes de que, como esta es una situación muy similar a la del 83, no nos olvidemos que en ese momento se fue capaz de llegar a grandes acuerdos y, por tanto, tienen que combinarse ambas cosas”.

-¿Cómo se va a adaptar a ese cambio?

“Lo que me va a costar, sobre todo, es no opinar sobre ciertas cosas u opinar con cierta mesura. Quienes me conocen saben que yo veía un charco y me tiraba de cabeza o, si no había charco, lo creaba. A pesar de eso, creo que me puedo adaptar a esta nueva responsabilidad que me dan el cargo. De todas maneras, fuera de lo que es la institución, se puede seguir opinando políticamente si se hace con educación y si se opina de los grandes temas. Tomo como referencia a Jerónimo Saavedra que fue Diputado del Común y que opinaba políticamente de los asuntos con toda naturalidad”.

-¿Cuándo se enteró de que iba a ser el presidente? ¿Cómo entendió la polémica sobre la ley de paridad en la Mesa?

“Ante una ocasión en la que puede pasar que el presidente y el vicepresidente del Gobierno puedan ser de Gran Canaria, empieza a tomar cuerpo la idea de que la Presidencia del Parlamento recaiga en el Partido Socialista y además, en un diputado o una diputada de Tenerife. Al final, esas posibilidades de diputados que ya tuviéramos cierta experiencia parlamentaria, con Patricia Hernández de alcaldesa de Santa Cruz, quedábamos Teresa Cruz y yo. Los dos con dos perfiles diferentes. Mi perfil, quizás, por mi formación jurídica, me daba un plus a la hora de hacerme cargo de la Presidencia del Parlamento en un momento, como decíamos antes, de cambio, de muchos grupos, de ver qué pasa con el Grupo Mixto, de nuevo reglamento, de nuevo Estatuto, pues, en una situación como esta parecía que podía aportar un añadido. Mi compañera Teresa Cruz es una magnífica diputada y es la que más ha destacado en todo lo que tiene que ver con materias sociales en la anterior legislatura, su perfil valdría también para la Presidencia del Parlamento, pero, quizás, es más versátil a la hora de asumir una responsabilidad de esas materias en otro sitio”.

-Pero, ¿cuándo se enteró?

“El mismo día a las nueve de la mañana que me cita Ángel Víctor Torres. La noche anterior me había dicho algo, pero me dijo que esperara. Me citó a esa hora y me lo comunicó y ahí me tuve que poner a escribir”.

-Su discurso tuvo tintes políticos con Tierno Galván, familiares… ¿De quién se acordó Gustavo Matos en esos momentos?

“Obviamente, de mucha gente, de mi familia, por supuesto, pero siempre tuve presente la figura de Juan Carlos Alemán. Me acordé de él por el talante que tenía, que era un hombre firme en sus convicciones, pero capaz de llegar a acuerdos, creo que es un estilo que a mí me gustaría reproducir. Me preguntabas por personas concretas, aparte de mi familia y mi padre y mi madre, que ya los he perdido, en lo político, en este momento en concreto, me acordé de Juan Carlos Alemán”.

-¿Es usted el presidente del Parlamento de Canarias más joven?

“Pedro Guerra tenía más o menos una edad parecida a la mía, creo que los dos con 45, pero él con algunos meses menos. En todo caso, rompemos los tópicos. No veo la Presidencia del Parlamento como una especie de premio para el final de una carrera política, sino, al contrario, la veo como una gran responsabilidad. Si vamos viendo los perfiles de presidentes de parlamentos que se están eligiendo por toda España, más o menos, los perfiles son parecidos. Esta institución tiene la suficiente importancia como para poner al frente a gente que está en la plenitud de su carrera”.

-¿Por qué se ha pospuesto la Medalla del Parlamento de Canarias a Antonio Castro (CC)? ¿Tiene que ver con estar siendo investigado por la Operación Lezo y las supuestas mordidas de OHL?

“Quiero ser muy respetuoso, porque no lo sé. No he tenido tiempo de averiguar las causas, pero en cuanto conozca qué ha ocurrido, si las causas continúan, se mantendrá esa decisión”.

-¿Le apetece, especialmente, revisar alguna ley durante esta Legislatura?

“Creo que el Parlamento tiene varios retos por delante como la Ley de la Televisión Autonómica que nos quedó pendiente. Además, a medida que vayamos avanzando la legislatura, veremos si el reglamento, con nuevas fuerzas políticas, con un Parlamento diferente, hay que hacerle algún ajuste fino. Te encuentras ahora un Reglamento que es consecuencia de la aprobación del Estatuto y hay que adaptar las novedades del Estatuto de Autonomía a la realidad actual, ya iremos viendo”.

Gustavo Matos, presidente del Parlamento de Canarias
Gustavo Matos, presidente del Parlamento de Canarias. Fran Pallero

-¿No considera usted que el Parlamento está un poco cerrado a la ciudadanía? Muchos de los que transitan por la Calle Castillo no saben qué ocurre dentro de estas paredes…

“Estoy de acuerdo, aunque hay que reconocer a Carolina Darias el esfuerzo que hizo por abrir el Parlamento a la ciudadanía. Creo que todavía hay que seguir, ella abrió ese camino y yo tengo que continuar. Siempre me he preguntado, al estar el Parlamento al lado de una calle muy comercial, y ver a la gente pasar, mientras aquí se están produciendo debates intensísimos, si los ciudadanos están en el mundo real y nosotros en una especie de mundo virtual, con esos muros que nos separan un poco, a veces, de ese otro mundo real… Pero no es verdad. Me gustaría que las paredes del Parlamento fueran de cristal para que los ciudadanos vean cuando pasan lo que está ocurriendo dentro”.

-La gente solo se acuerda de la Cámara cuando ve los sueldos de los parlamentarios…

“El Parlamento siempre está bajo la lupa en relación con las remuneraciones de los diputados. Solo se habla de eso, de si cobran mucho, cobran poco, cobran solo por ir. Creo que los canarios nos podemos permitir, como sociedad, tener un Parlamento digno y pagarle a sus diputados, a los representantes de los ciudadanos, que han sido votados en función del trabajo que hacen. Esta es una Cámara de las más baratas de España, en relación con los que nos podemos comparar. Esta Cámara le viene costando a cada ciudadano de Canarias, prácticamente, un euro y medio al año, por habitante. Entiendo que es un Parlamento bien dimensionado, las remuneraciones están en proporción y dentro de la normalidad. Ahora bien, este parece que es el principal debate, porque, a continuación del debate de las remuneraciones, se traslada una sensación de que aquí no se hace nada y no es verdad”.

-¿Se sienten señalados?

“Hay diputados que trabajan más y otros diputados que trabajan menos. Creo que este es un debate que debemos afrontar con honestidad, porque yo prefiero 10 diputados más, que 10 asesores más en el Gobierno de Canarias, por ponerte un ejemplo, y nos cuestan lo mismo o menos. A los diez asesores ni los conoce nadie, ni los han votado, ni tienen responsabilidad, mientras que los diputados están permanentemente expuestos, tienen su patrimonio expuesto, la gente sabe lo que hacen o lo que no hacen… Creo que todos tenemos que hacer un esfuerzo en dignificar el trabajo que se hace aquí y es mucho”.

-¿Entiende que se puede formar grupo parlamentario con tres diputados, como pide Casimiro Curbelo?

“Es una cuestión que es perfectamente asumible, siempre y cuando los partidos lo propongan, no lo puede decidir la Mesa de oficio. Hay parlamentos en los que se puede constituir grupo con tres diputados y otros en los que no. Creo que la decisión de no hacerlo tuvo que ver con que fuerzas políticas que teníamos el temor de que pudieran tener representación parlamentaria…”

-¿Se refiere usted a Vox?

“Por ejemplo. Y a partir de ahí, hay un panorama distinto. Si forma parte del acuerdo, se analizará sin mayor problema. Me parece que es una petición que se puede estudiar y es francamente razonable”.

-Hablaba usted antes del cambio en la política canaria, tras lo ocurrido en el Ayuntamiento de Santa Cruz y la firma del ‘pacto de las flores’, ¿cómo ve ahora la situación política en las Islas?

“Con la mesura que me da el cargo (sonríe), creo que estamos viviendo un momento de cambio y además creo que hay que normalizarlo. Lo estamos viendo como una excepcionalidad porque ha habido un período de gobierno muy largo de determinadas fuerzas políticas que hoy en la mayoría de los sitios pasan a la oposición, pero esto en la mayoría de sitios de España se ve con normalidad. Creo, siendo prudente porque el cargo me obliga en estos momentos, que se han creado unas expectativas muy altas, hay una gran ilusión y por eso hay que estar a la altura de la ilusión que se ha creado”.

-¿Qué opina de la situación política en España? Usted fue de los primeros que apostó por Pedro Sánchez…

“Conociendo a Pedro Sánchez, que es indestructible, estoy convencido de que va a haber investidura”.

-¿De dónde vendrían los apoyos para conseguirlo?

“La pregunta sería para el resto de formaciones políticas. Se están echando la culpa unos a otros cuando la realidad es que el presidente ha obtenido en las urnas un apoyo ciudadano espectacular, en relación con la situación de la que venía. Hay formaciones que siguen jugando al regate en corto y yo creo que eso no le viene bien al país. Demandamos, como te decía antes para Canarias también, cierta altura de miras”.

-Pero ¿con quién?

“Obviamente, preferimos con la izquierda, entiendo que ese fue el mensaje electoral claro. En Canarias lo hemos conseguido. Hay que pedirle al resto de partidos de izquierda que también estén a la altura del reto y se permita formar Gobierno”.

MATOS, COMO JON NIEVE, EN MEDIO DE UN ‘JUEGO DE TRONOS’

Los más cercanos al nuevo presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos, le comparan, por haber revivido varias veces, con Jon Nieve, uno de los personajes principales de la serie Juego de Tronos. Tirando del argumentario de la afamada saga, sería sencillo comparar su ciudad natal, La Laguna, con Invernalia o creer que los socialistas se han convertido en Canarias en la Guardia de la Noche, una hermandad de hombres que custodian El Muro, en este caso, político, que ha padecido Canarias en los últimos 26 años de gobiernos ininterrumpidos de Coalición Canaria, que se han convertido en los Caminantes Blancos. Matos está viviendo el mejor capítulo de su carrera política. Más que nunca, en Canarias se está produciendo un Juego de Tronos, y no nos referimos solo al Parlamento, sino a la Presidencia del Gobierno regional que, por primera vez desde 1993, volverá a estar en manos de un socialista, Ángel Víctor Torres. Por si fuera poco, también ‘cayeron’ La Laguna y Santa Cruz, ahora le toca al Cabildo, aunque como presidente de la Cámara, tenga que alegrarse “con mesura”.

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