Gran Canaria

El contundente mensaje del voluntario Christian a los autores de los incendios de Gran Canaria

Han sido jornadas desesperantes y agotadoras para todos los que han trabajado por sofocar las llamas que devoraban Gran Canaria. Tras dar por estabilizados los incendios, uno de los voluntarios que participaron hace esta reflexión y manda un contundente mensaje

Christian Falcón, voluntario de Protección Civil en los incendios de Gran Canaria / Foto: TWITTER
Christian Falcón, voluntario de Protección Civil en los incendios de Gran Canaria / Foto: TWITTER

Hace escasa horas, las llamas del incendio de Artenara se daban por controladas. Han sido jornadas desgarradoras para todos aquellos que sentimos que algo propio se pierde cada vez que un incendio le da un bocado a nuestras islas, sea cual sea de ellas. Porque más allá de la aparente división que algunos fomentan para beneficio propio, y otros con ánimo de vacilar, hay una cosa que sí nos une a todos: el sentimiento de ser diferentes y afortunados por vivir en el mejor lugar del mundo, a pesar de todos los problemas. Las Islas son nuestro tesoro, y así las sentimos, por lo que aquel que intencionada o accidentalmente les hace daño no despierta nuestra simpatía.

La suma de ese cúmulo de sensaciones y las innumerables horas de entregada lucha contra el fuego es lo que parece haber llevado a Christian Falcón, voluntario grancanario de Protección Civil y que colaboró en las labores de vigilancia de los incendios, a escribir esta carta abierta en su cuenta de Twitter. En ella, aparte de pedir, otra vez más, que se intensifiquen los controles y la vigilancia de nuestros montes, lanza este contundente mensaje a los autores de los incendios de Artenara y Cazadores: “Mi isla nunca se rinde y SIEMPRE saldrá adelante, nadie te quitará el encanto, pase lo que pase, por mucho que lo intenten, tú, Gran Canaria, saldrás adelante como tantas veces por desgracia lo haces. Mi amor por ti hizo que no me rindiera nunca en toda la noche”. Unas palabras que, sin duda, dibujan a la perfección la dura y agotadora batalla librada y el verdadero motivo que mueve a los cuerpos de voluntarios.