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EXCLUSIVA | Cejas (Cs): “Matilde Zambudio y Lazcano tienen toda la razón del mundo: habían cerrado un pacto con el PSOE”

Cejas, que el pasado sábado presentó su baja como militante de la formación naranja, recibió ayer cientos de llamadas y mensajes por la contundencia de sus palabras
Mariano Cejas. | FOTO: Fran Pallero

La primera entrega de la entrevista, concedida en exclusiva a DIARIO DE AVISOS y publicada por este periódico en su edición de ayer, al exportavoz regional de Ciudadanos (Cs) Mariano Cejas levantó mucha polvareda en las redes sociales, sobre todo, por los desbancados del poder en todas las Islas, Coalición Canaria (CC). Cejas, que el pasado sábado presentó su baja como militante de la formación naranja, recibió ayer cientos de llamadas y mensajes por la contundencia de sus palabras. Para una de las caras más conocidas del partido de Albert Rivera en las Islas, Cs “ha dejado de ser un partido de centro” y se ha convertido “en la marca blanca del PP”. En cuanto al aluvión de bajas que ha padecido Cs en las Islas en las últimas fechas, dejó claro el motivo: “Vidina Espino y Teresa Berástegui nos engañaron a candidatos, afiliados y votantes haciendo el juego a Coalición Canaria (CC)”. A pesar de que en la campaña hasta el propio Rivera afirmó que a CC ni agua, tras los resultados del 26-M, tanto Espino como Berástegui instigaron expedientes de expulsión a los ediles de Cs en Santa Cruz, quienes apoyaron a la socialista Patricia Hernández como alcaldesa, siendo coherentes con lo dicho en campaña, y a los consejeros naranjas en el Cabildo…

-¿Cómo terminarán los expedientes de expulsión de Matilde Zambudio, Juan Ramón Lazcano, Enrique Arriaga y Conchi Rivero? (La entrevista se realizó el miércoles, el jueves fueron expulsados Arriaga y Rivero por apoyar la censura en el Cabildo de Tenerife)
“En el caso de Enrique Arriaga y Conchi Rivero, desgraciadamente, tenían órdenes claras para que no votaran esa moción de censura, por lo que entiendo, y lo ha dicho el secretario de Organización, que los acabarán expulsando. En el caso de Matilde Zambudio, por lo que yo conozco del expediente y por lo que he hablado con ella, evidentemente, tiene toda la razón del mundo. Ella sí tenía un pacto cerrado, según ella misma dice. Lo que hay que saber ahora es si Zambudio y Lazcano quieren quedarse en el partido, ya que ella ha dicho claramente que no cree en este partido tampoco. De hecho, el otro día hizo unas declaraciones en las que afirmó que el partido en Canarias estaba muerto”.

-Y, con respecto a las diligencias informativas contra Vidina Espino por sus palabras contra Juan Amigó, ¿cómo terminará?
“El derecho al honor y a la intimidad es un derecho constitucional, y nuestros estatutos dicen que uno de los motivos de expulsión de un militante es, precisamente, la vulneración de esos derechos”.

-Se han disuelto los comités insulares de Cs en El Hierro y La Palma y varios comités locales en Tenerife. ¿Qué errores se cometieron en la campaña del 26-M? ¿Por qué se ha llegado hasta aquí?
“El gran error es que no hubo equipo en ningún momento. Se hizo una campaña presidencialista (para Vidina Espino), además, pensando en una persona que se presentaba exclusivamente por la isla de Gran Canaria y perdió su tiempo por todas las islas, ya que no la votaban en el resto del Archipiélago. Se eliminó a todos los líderes insulares; prácticamente no existían. Se decidió, además, que no iba a haber cartelería de los líderes insulares, solo de ella en cada una de las islas, incluso en aquellas en las que no se le votaba. Hubo también un problema grave con el mailing, que no llegó a tiempo. En mi caso, llegaron 120.000 papeletas para repartir en siete islas a falta de dos días de campaña, o sea, que era prácticamente imposible distribuirlas”.

-Pero ¿cuál fue el principal motivo?
“Primero, como le digo, fue una campaña presidencialista, dirigida por una persona que tampoco era la ideal, en este caso, Teresa Berástegui, que se presentaba de número dos por Tenerife, por lo que no tenía ningún sentido que estuviera dando vueltas por todas las islas de acompañamiento de la candidata a presidenta. Tenía que haber hecho campaña en Tenerife, porque nos jugábamos un municipio muy importante como era La Laguna”.

-¿Se equivocaron ustedes con los candidatos? ¿Podría detallarme cómo se eligieron? ¿Se equivocó usted en concurrir por la lista autonómica?
“En el caso de Ricardo, si se equivocaron, se equivocaron los afiliados, porque se le eligió por primarias y elegimos, entre todos, la figura de Ricardo. Insisto, no creo que fuera tanto la elección de los líderes, al contrario, creo que fue una eliminación de los líderes, se eliminó su presencia. Se pensó que solo había un liderazgo, que era el de Vidina Espino, y de una persona que, a posteriori, se demostró que no tuvo el tirón que se esperaba por parte del partido”.

-Ante estas afirmaciones, ¿por qué no se presentó a las primarias para competir democráticamente con la que resultó ser la elegida como candidata para la Presidencia del Gobierno de Canarias, Vidina Espino?
“Le debo a los afiliados una disculpa, en el sentido de que yo debí presentarme a esas primarias iniciales”.

-¿Por qué no lo hizo?
“Cuando, de alguna forma, te atan para presentarte a esas primarias y piensas que no van a ser unas primarias justas para todos…”

-¿Eran esas primarias un paripé? ¿Estaban amañadas? Recuerdo que en 2015 Cs eligió a sus candidatos a través de una empresa de marketing…
“No me quería convertir, como pasó en Castilla, en una especie de Igea. No quise prestarme a eso. Viéndolo con perspectiva, no fui valiente. Creo que me tenía que haber presentado y haberlo intentado hasta última hora, porque creo que, en cierta forma, tenía el apoyo de los afiliados en Canarias. De hecho, en las primarias a las que yo me presenté, donde votaban todos los canarios, obtuve cuatrocientos votos en todo el Archipiélago, mientras que a ella, solamente, donde votaban las mismas personas, la apoyaron unos trescientos y algo. Creo que hubiera tenido posibilidades de ganarlas, pero, insisto, me hubiera gustado tener la sensación de que iba a jugar con la partida correcta”.

-Con lo cual, ¿usted sospechaba que no iba a ser un partido limpio?
“Evidentemente, no iba a ser un partido con fair play (juego limpio). Tampoco quiero blanquear decisiones de nadie. Al final, se intentó blanquear el proceso y decidí, entonces, presentarme en la lista regional porque también consideraba que era una buena forma de darle la oportunidad a todos los compañeros que había en las Islas y que habían apostado por mí durante mucho tiempo, para que tuvieran la opción de votarme”.

-En Ciudadanos, ¿los únicos coherentes con sus postulados iniciales de no apoyar los chiringuitos de CC y de regeneración fueron Matilde Zambudio, Juan Ramón Lazcano, Enrique Arriaga y Conchi Rivero?
“Creo que hay muchos afiliados en Canarias que somos así. El que revise mi hemeroteca verá que mi discurso siempre fue ese aunque al final todo cambió. Es por esto que no solamente han sido engañados los votantes, sino también los afiliados o incluso yo mismo”.

-¿Quién les ha engañado?
“Lo hemos visto en las últimas decisiones del Comité de Pactos, básicamente, Teresa Berástegui y Vidina Espino, que, hasta última hora, han intentado que no llegara el cambio político a Canarias que tanto ansiábamos, defendiendo a CC”.

-¿Ha pervertido el propio Albert Rivera la idea primigenia de un partido de centro que tanto ilusionó a España?
“Yo me afilié a un partido de centro y ahora mismo no es un partido de centro. De hecho, en estos momentos somos la marca blanca del Partido Popular. Entiendo que la gente verá que si quiere votar al PP, votará al PP, y nunca a la marca blanca del partido conservador. Y, además, yo me afilié a un partido que luchaba, sobre todo, contra los nacionalismos y contra eso de lo que llevábamos aquí hablando en Canarias durante tantos años. Cuando hay dos personas que, hasta última hora, intentan llegar a acuerdos para que sigan perpetuándose gobiernos de Coalición Canaria en el Ayuntamiento de Santa Cruz o en el Cabildo tinerfeño, ese no es el partido en el que yo me afilié”.

-El candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Santa Cruz, Guillermo Díaz Guerra, aseguró que Teresa Berástegui le confirmó que Matilde Zambudio tenía un pacto hecho con el PSOE y que tenían el visto bueno de Madrid. ¿Tiene constancia de ello?
“Yo no estaba en el chat ese de cargos donde, en teoría, se dijo. Matilde manifestó en dos ocasiones que tenía el acuerdo cerrado con el Partido Socialista. Y parece ser que lo único que pusieron en un chat de difusión fue que el que no tuviese pacto, que se votara a sí mismo, pero es que Matilde Zambudio ya tenía un pacto cerrado dos veces”.

-¿Qué ocurrió en el Cabildo de Tenerife?
“Creo que en el Cabildo podía haber habido un pacto, perfectamente, entre el PP, PSOE y nosotros, siempre y cuando hubiese dado un paso a un lado Lope Afonso. Hubiera sido posible, pero creo que se precipitó también cuando el PP firmó el pacto con CC”.

-Entonces, ¿qué ha cambiado? ¿Quién ha llevado el mensaje a Madrid para que todo sea al revés y la opción fuera la de pactar con Coalición Canaria? Es decir, de luchar contra los nacionalismos a querer perpetuarlos en el poder, de buscar la regeneración, de no pactar con imputados… Insisto, ¿qué cambió?
“Creo que no ha sido el partido. Ha habido órdenes, pero ahí había dos personas totalmente interesadas, parece ser, en este tema, que eran las que realmente intentaban forzar estos acuerdos. Había un Comité de Pactos, formado por tres personas (Vidina Espino, Teresa Berástegui y José Guerra), pero ellas son las que, efectivamente, dieron esas órdenes de que se votaran a sí mismos para que saliera Coalición Canaria”.

-¿Qué opinión tiene usted de la diputada nacional de Ciudadanos Melisa Rodríguez?
“Es una de las diputadas que más ha trabajado porque sus números están ahí, pero sí es verdad que en toda esta crisis muchos de los afiliados de Canarias se han sentido desamparados, porque ha sido una persona que no ha estado en este momento de crisis. En Canarias sabemos que Melisa Rodríguez está de diputada por los afiliados de las Islas, porque son los que han salido a la calle y se han partido la cara por ella. Creo que no se ha dado un golpe en la mesa para solucionar los problemas y entiendo que Melisa ha querido pasar de perfil por esta situación. Desde mi punto de vista, no ha atendido las demandas de los afiliados”.

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