Los hechos tuvieron lugar en noviembre de 2017, y la víctima recibió más de 100 golpes en la cabeza para quitarle 1.000 euros

Piden 30 años de cárcel para una mujer por el asesinato a martillazos de otra en El Toscal

Los hechos tuvieron lugar en noviembre de 2017, y la víctima recibió más de 100 golpes en la cabeza para quitarle 1.000 euros

Los hechos serán juzgados la semana que viene por un jurado popular en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife. Fran Pallero
Los hechos serán juzgados la semana que viene por un jurado popular en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife. Fran Pallero

La Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife tiene previsto celebrar la semana que viene un juicio con tribunal de jurado popular contra una mujer de nacionalidad boliviana e identificada por las iniciales K.Z.Q.V. a la que se le acusa de asesinato y robo con violencia por hechos que tuvieron lugar en la capital tinerfeña y, a resultas de los mismos, perdió la vida violentamente otra mujer, de 53 años de edad y también de nacionalidad boliviana.

Según consta en el escrito de conclusiones presentado por la Fiscalía, el Ministerio Público solicita 25 años de cárcel para la encausada al entender que es autora de un delito de asesinato, y de otros 5 años de privación de libertad por el robo de un sobre con 1.000 euros que fue recuperado.

En hechos que considera probados la Fiscalía, llama la atención el relato de la pesadilla que tuvo lugar en un domicilio del santacrucero barrio de El Toscal en noviembre de 2017. por cuanto se acusa a K.Z. de asestar más de cien martillazos en la cabeza a su víctima cuando esta se encontraba indefensa, por cuanto se había metido en el baño y se había desnudado para darse una ducha.

Fue entonces cuando se produjo el ataque, así narrado en el escrito de la acusación pública: “K. Z. cogió un martillo tipo carpintero de mango de madera rojo y cabeza maciza y aprovechando que se había desnudado y se encontraba dentro del plato de ducha, se introdujo en el baño y sin que la viera o la percibiera, la atacó de manera sorpresiva para, sin posibilidad alguna de defensa por parte de, y con una violencia inusitada le propinó más de 100 golpes en la cabeza con el martillo anteriormente descrito [tipo carpintero de mango de madera rojo y cabeza maciza] en varios minutos, muchos de ellos propinados ya en el suelo anulando su capacidad de defensa, y provocándole entre otras muchas lesiones una fractura deprimida del hemicráneo derecho de gran tamaño que penetró profundamente en el interior de la masa encefálica, la cual provocó su muerte al afectar directamente a centros vitales encefálicos y al causar una hemorragia masiva, produciendo un dolor y padecimiento continuo antes de su fallecimiento, con el efecto de un cuadro de ansiedad extremo en grado de terror temiendo por su vida mientras estaba siendo agredida por K. Z. y de lo que estaba siendo plenamente consciente, situación que duró un tiempo indeterminado hasta que aquella perdió el conocimiento y murió”.

Los hechos que condujeron a semejante acto de violencia extrema radican en la disputa entre ambas por hacerse cargo de los cuidados de una mujer, la propietaria de la casa, de lo que se encargó la ahora encausada durante el mes de vacaciones de la víctima. Aunque K.Z. cobró 1.000 euros por ello, se enteró de que la víctima cobró otro tanto por su mes de vacaciones, y esa misma mañana discutieron al respecto, dado que la ahora acusada pretendía quedarse también con parte de ese dinero, siempre según la versión defendida desde la Fiscalía, donde se apunta también el posible deseo de quedarse, una vez eliminada su competidora, con el puesto de cuidadora de la vecina del barrio de El Toscal.