Economía

“Ni regalando habitaciones vienen los turistas, faltan aviones”

El director general de Spring Hoteles, Miguel Villarroya, hace autocrítica y valora las medidas, “aunque insuficientes”, del Gobierno central; primeros ERTE en Fuerteventura

Imagen de una playa de Fuerteventura donde la afección por la quiebra de Thomas Cook ha sido enorme. EP
Imagen de una playa de Fuerteventura donde la afección por la quiebra de Thomas Cook ha sido enorme. EP

El director general de Spring Hoteles, Miguel Villarroya, se unió ayer a las críticas del presidente de la patronal hotelera Ashotel, Jorge Marichal,sobre el plan de choque puesto en marcha por el Gobierno para intentar paliar la situación del turismo tras la quiebra de Thomas Cook. Villarroya expuso que el problema sigue siendo la falta de conectividad aérea. Además, señaló que sus hoteles en la Isla tenían una alta ocupación de turistas de Thomas Cook (TC): “En Spring Hotels, los primeros días de la quiebra de TC perdimos el 12% de ocupación, y no podíamos ocupar esas habitaciones aunque las regaláramos porque no había vuelos disponibles”. Villarroya hizo estas declaraciones a DIARIO DE AVISOS, después de que, en Cadena Cope, admitiera que “nos dimos cuenta del problema de la quiebra cuando, de un día para otro, teníamos 8.000 habitaciones libres”.

Para el director general de Spring Hoteles, “las medidas del Gobierno están bien, son un apoyo en un momento de incertidumbre económica, y sirven para que veamos que el Gobierno está haciendo algo, pero son insuficientes y dejan un sabor agridulce”. “Además -continuó- no debemos olvidar que estas ayudas tendremos que pagarlas en algún momento, y además no solucionan la problemática”. En el caso de la cadena hotelera Spring, la deuda que ha dejado la quiebra de Thomas Cook es de un millón de euros que “difícilmente podremos cobrar. Nos personaremos en la causa, pero no contamos con ese dinero”.

Villarroya considera que hacer una mayor promoción para generar destino “está bien”, pero aclara que “si no hay aviones viajando a Tenerife, de nada sirven. La clave a largo plazo está en nuestra capacidad para mantener la conectividad”. El directivo considera que se debe esperar a noviembre para ver cómo se puede “seducir” a otras líneas aéreas para que vuelen a nuestro destino. “Debemos blindar la industria turística, que es el principal sector en Tenerife, y eso lo tenemos que hacer también a nivel privado. Los empresarios tenemos que ganar autosuficiencia y autonomía”. Miguel Villarroya creo que los empresarios tienen la responsabilidad de “liderar propuestas desde lo privado y luego intentar seducir a las administraciones para solicitar su ayuda, pero con ideas”. “No es algo fácil -continuó- pero debemos poner encima de la mesa ideas frescas que nos permitan recuperar la conectividad y que como destino tengamos más autonomía.
“Si invertimos millones de euros en reformar hoteles y en construir nuevos para ofrecer un servicio competitivo cómo es que dejamos solo en manos de terceros algo tan importante como la conectividad”, reflexiona Villarroya.

En cuanto a las medidas del Gobierno de Canarias, el director general de Spring Hoteles considera que, “la Administración debería de olvidarse en esta coyuntura de subir el IGIC al 7%. No nos olvidemos que los hoteles firmamos los contratos con los turoperadores un año antes y el precio está cerrado incluyendo el 6,5% de impuestos, por tanto seremos nosotros quienes absorbamos esa diferencia”.

A todo esto se suma las posibles pérdidas de empleo que va a provocar la suspensión de la actividad. Según denunció el expresidente de Ashotel y ahora presidente del Foro Amigos Sur Tenerife (FAST), José Fernando Cabrera, “ya hay hoteles que se están planteando un ERTE ante la imposibilidad de llenar los establecimientos, debido a que trabajaban casi en exclusiva con Thomas Cook. Ahora no tienen clientes, por lo que los hoteleros tendrán que dejar de renovar los contratos eventuales y plantearse un ERTE”.

Para Cabrera la solución son “más aviones” no campañas de promoción porque “si los clientes quieren venir pero no tienen aviones, no podrán hacerlo”. “Hay que renegociar con Ryanair para que se piense cerrar sus bases en Canarias”, concluyó Cabrera.