Política

Anselmo Pestana: “Detrás de las pateras hay personas, y hay que tratarlas de la mejor forma posible”

El nuevo delegado del Gobierno en Canarias aborda los principales temas que tiene sobre la mesa en sus primeros días en el cargo en una entrevista con DIARIO DE AVISOS

Ha hecho historia. Hace siete años la hizo al cerrar un pacto presumiblemente antinatura con el Partido Popular para sacar a la nacionalista Guadalupe González Taño de la presidencia del Cabildo palmero. La volvió a hacer el pasado mes de agosto al desbancar a Coalición Canaria, de nuevo, de la administración insular, replicando el acuerdo suscrito con los populares. Y ahora ha marcado un nuevo hito en su carrera al romper, por primera vez en la historia del Archipiélago, la barrera que impedía a políticos de islas no capitalinas ponerse al frente de la Delegación del Gobierno central en Canarias, cargo que siempre había recaído en representantes grancanarios o tinerfeños.

– ¿Cómo afronta este nuevo reto tras su paso por la institución insular de la Isla Bonita?
“Con agradecimiento a quienes tuvieron la capacidad de hacerlo posible, que son el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el de Canarias, Ángel Víctor Torres. Es una apuesta importante porque supone dirigir la Administración General del Estado en las Islas y coordinarse con la Comunidad Autónoma. Es un puesto muy relevante al que acudimos con ganas e ilusión, a intentar ayudar desde la experiencia, con la capacidad de gestión y con afán de hacer las cosas por el bien de la ciudadanía canaria”.

– ¿Considera un hito estrenarse como primer delegado del Gobierno de isla no capitalina?
“Eso tiene también una lectura política. De alguna manera, se rompe una especie de techo. En cualquier caso, creo que es positivo para nuestra tierra, y seguro que habrá más personas con capacidad en otras islas no capitalinas, igual que las hay, obviamente, en las islas capitalinas, para ocupar cargos de este tipo. Pero estoy seguro de que gestos y nombramientos de este tipo ayudan mucho”.

– Curiosamente, usted también será de los primeros en dar uso a la residencia de la Delegación de Madrid en Las Palmas.
“Sí. La idea es pasar la noche unos cuantos días a la semana en Gran Canaria y hacer algo de vida allí. Vamos a intentarlo. Para mí es un cambio muy importante de coordinación con el resto de mi familia. Les agradezco que me ayuden a poder afrontarlo”.

– Mañana [hoy para el lector] va a tener que afrontar un tema capital: la Cumbre sobre migración, aunque acaba de aterrizar.
“Toca. Cuando uno llega a un cargo relevante tiene que afrontar los retos que tiene. En este caso, la migración es un drama humanitario, pero, por otro lado, es un reto para la sociedad canaria, española y europea. La posibilidad de articular políticas que permitan, primero, atender a esos inmigrantes, pero también políticas activas en los países de origen para ayudar a mitigar el flujo migratorio”.

– De cualquier modo, tenía en previsiones asistir en calidad de vicepresidente del Cabildo, ¿no?
“Sí, porque en La Palma nos hemos comprometido a la acogida de menores no acompañados y ya estamos en el límite que habíamos acordado con otras administraciones, pero con predisposición a acoger más; ayudar a las otras islas que están recibiendo pateras. Detrás de eso hay personas, y tenemos que intentar tratarlas de la mejor forma posible, pero es una situación que sobrepasa las responsabilidades, incluso, de la Comunidad Autónoma y el Estado. Creo que deben ser políticas europeas muy potentes las que ayuden a contener esos flujos migratorios en los países de emisión, que es de lo que se trata, de ayudar al desarrollo de esos países para que tengan esperanza de crecimiento personal y profesional”.

– Uno de los planteamientos que el Gobierno canario ya ha dicho que pondrá sobre la mesa es garantizar una vía de salida hacia Europa para los inmigrantes que no sean devueltos.
“Vamos a intentar implicar a toda la Unión Europea, porque esto no es un tema que deba afrontar solamente el país vecino y me parecería injusto que se produjeran situaciones como las que han ocurrido algunas ocasiones en el Mediterráneo ”.

– Otro asunto es el de los CIE. Un juez ha comparado el de Barranco Seco, en Gran Canaria, con una cárcel de la dictadura.
“Por muchas infraestructuras que tengamos, una situación así, tan potente de migración, desborda las capacidades de acogida de cualquier territorio. Si baja el flujo migratorio podremos, seguramente, mejorar también esa capacidad de acogida”.

– ¿Qué hay del conflicto con el expansionismo marroquí?
“Estoy seguro de que al final se llegará a algún tipo de acuerdo razonable para ambos estados, y también para Canarias”.

– ¿Y hay algo que negociar?
“Yo creo que sí. Las instancias internacionales apelan al diálogo para decidir estos elementos. España se ha puesto en contacto con Marruecos para buscar soluciones. Habrá que sentarse para trazar una línea en la que ambos estados puedan estar de acuerdo; es lo que se hace cuando uno pide más de lo que, en principio, el otro reconoce”.

– ¿Con qué grandes asuntos llega a su nuevo despacho?
“Aparte de los que hemos tratado, la labor de coordinación con la Administración General del Estado en la gestión de los recursos que puedan venir a Canarias, para ayudar en materia de inversiones, de subvenciones; saber cómo están funcionando, si están sirviendo, efectivamente, para esos objetivos que se marcan en la legislación”.

– Uno de los rasgos que sus compañeros destacan de usted es la capacidad de consenso. ¿Cómo pretende trasladarla a esta responsabilidad?
“Es un talante. Un elemento que da mucho juego, sabiendo que la Administración del Estado tiene unas competencias determinadas y tenemos que buscar, en algunos casos, puntos de encuentro con otras instituciones. La migración es un caso notable, un buen ejemplo, donde los ayuntamientos, cabildos y Gobierno de Canarias están colaborando para afrontar el reto que supone, y así muchísimas cosas. Muchísimas políticas. Vamos a ver si logramos tener éxito en la Delegación intentando ir con el diálogo siempre”.

– Precisamente a usted no le resulta ajena esa realidad municipal e insular. Ya ha sido titular de ambos tipos de institución.
“Bueno. Verán a un interlocutor que comprenderá muchas de las quejas que puedan tener del funcionamiento a veces de la administración o de las políticas que se puedan realizar desde la Administración estatal”.

– Dice que se marcha de la primera corporación palmera “sin pasar página”. ¿Qué espina tiene clavada? ¿Tareas pendientes?
“Me hubiera gustado que el paro bajara un poco más, pero bueno, hemos revertido el decrecimiento demográfico; de ir perdiendo población, hemos pasado a crecer, y significa que hemos ido a mejor. Tenemos hoy más población activa, más afiliados a la Seguridad Social que previamente a la crisis, y eso es un dato muy positivo. Y bueno, quizás en alguna obra, como el balneario de la Fuente Santa, que no lo tenemos todavía, pero está a punto de salir gracias a las gestiones que se han ido realizando estos años”.

– Y al mirar la otra cara de la moneda, ¿de qué se siente especialmente orgulloso?
“Creo que del crecimiento turístico de la Isla, del repunte de la inversión que se ha logrado, tanto por lo privado como por lo público. En materia de carreteras y de grandes infraestructuras, y la mejora de la propia financiación del Cabildo, o de pactos que han supuesto inversiones potentísimas para nuestra Isla. Ya hemos gastado más de 60 millones en las primeras tres anualidades del Fdcan, y hemos visto muchos espacios que se han transformado para mejor. Eso queda ahí, y con un plan que todavía quedan unos cuantos años para poder desarrollarlo, hasta 2025. Estos diez años van a cundir muchísimo en inversión pública”.

– Da el salto a esa interlocución con el Gobierno, pero ha dejado apuntalado la estructura de los socialistas en el Cabildo.
“Tenemos un buen grupo, con gente con experiencia en otras administraciones, con capacidad de gestión, y creo que vamos a seguir estando orgullosos de ellos, de nuestros consejeros y consejeras”.