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La propagación sigilosa del Covid-19 en Italia, que llega a 793 fallecidos en un día

Varios estudios indican un desfase de hasta el 72% entre las cifras oficiales y los contagiados reales; muchos pasaron desapercibidos
Una ambulancia llega a uno de los hospitales de Bérgamo. EFE

No fue hasta el pasado 21 de febrero que las autoridades italianas reportaron el primer caso local de coronavirus en el país. El llamado paciente uno fue un hombre de 38 años residente en Codogno, una ciudad a 60 kilómetros de Milán y situada en la región de Lombardía. Desde entonces no han parado de crecer sus alarmantes cifras de contagiados y fallecidos por el Covid-19. De hecho, ya se han registrado más de 53.000 contagiados y 4.800 fallecidos.

Casi de forma simultánea, durante el lapso temporal que transcurrió entre los días 25 y 29 de febrero, se detectaban hasta 46 casos de coronavirus en 21 países de Europa, África, América del Norte y América del Sur directamente vinculados con Italia. Se trataba de personas que habían viajado recientemente o que habían estado en contacto con una persona contagiada procedente del país trasalpino. Esta singularidad condujo a los expertos a inferir que la propagación silenciosa del virus ya podía llevar varias semanas recorriendo Italia y extendiéndose más allá de sus fronteras. Una posibilidad que, hasta la fecha, intriga a quienes intentan comprender el comportamiento de la pandemia.

En este contexto, la revista médica The Lancet ha publicado un artículo titulado Estimación del Covid-19, tamaño del brote en Italia, que revela que la epidemia italiana pudo comenzar hasta un mes antes de su detección. Para llevar a cabo el cálculo de esta estimación se aplicó el conocido como Método Fraser, desarrollado por el profesor Christophe Fraser, experto en epidemiología de enfermedades infecciosas e investigador del Big Data Institute de la Universidad de Oxford, que permite evaluar el estado de una epidemia en un momento concreto.

Para poder aplicarlo, tomaron en consideración los datos de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), que calcula que durante febrero más de dos millones y medio de personas pudieron realizar vuelos internacionales desde Italia, siendo transporte más relevante para propagar la enfermedad. Además, también se tuvo en cuenta el tiempo en riesgo de exposición al coronavirus para los viajeros y turistas durante ese mismo mes, tomando los datos proporcionados por la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas, que informa que la proporción de viajeros no residentes en Italia fue del 63%, y la duración promedio de su estancia, de tres a cuatro días.

Una vez considerados todos estos datos, se estima que el número real de casos para el día 29 de febrero era de 3.972, en contraste con el recuento de casos oficialmente reportados de 1.128, lo que apuntaría a que en esas fechas no se habría detectado en torno al 72% de los casos de coronavirus, en comparación con la cifra oficial.

En base los estudios realizados, los investigadores sugieren que las numerosas exportaciones de casos de Covid-19 desde Italia indicarían que la epidemia es más grande de lo que reflejan los recuentos de casos dados a conocer por las autoridades. Una señal que podría advertir que aún podemos esperar que empeore el número de casos en muchos países en los que la pandemia también podría haber estado actuando sigilosamente.

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