la laguna

El obispo pide “por los enfermos y por quienes están dando el callo para contener esta pandemia”

La Semana Santa arranca con la celebración de la eucaristía del Domingo de Ramos en la Catedral de La Laguna, a puerta cerrada y por ‘streaming’
La eucaristía del Domingo de Ramos se celebró ayer en la Catedral a puerta cerrada y se retransmitió por Internet. / DA

La Diócesis Nivariense celebró ayer el Domingo de Ramos de forma inédita. La Catedral de La Laguna, al igual que muchos templos, ha iniciado esta Semana Santa a puerta cerrada y sin fieles, debido al estado de alarma decretado por el Gobierno español y el consecuente confinamiento de la población en sus hogares, para evitar la propagación del coronavirus. Sin embargo, para acercar estos santos misterios a los hogares, residencias de mayores, hospitales y comunidades parroquiales, en muchos templos se ha optado por retransmitir en streaming. Este ha sido el caso de la Catedral de La Laguna, donde el obispo nivariense, Bernardo Álvarez, presidió ayer la solemne eucaristía del Domingo de Ramos, solo acompañado de las personas necesarias tanto para celebrar, como para emitir a través de los medios digitales, según informó la Diócesis a través de su web.

Bernardo Álvarez comenzó su homilía mostrando el programa de actos previsto para esta Semana Santa en La Laguna. “En todas las parroquias de la Diócesis hay programas similares a éste. Sin embargo, nos ha tocado vivirla desde casa, de otra manera. Se cumple eso que siempre recordamos, que las cosas que hacemos por la Iglesia hay que hacerlas en espíritu y en verdad”, apuntó.

El obispo, ayer en un momento de la eucaristía. / DA

El prelado saludó de forma especial a las personas mayores, a los niños y a los enfermos: “Hacemos presente su sufrimiento y dolor y pedimos por su pronta recuperación. Asimismo, pedimos por los que están dando el callo para que esta pandemia se frene”.

Monseñor Álvarez recordó que en este día, estamos invitados a entrar en la Semana Santa. “Hemos de ahondar en la fidelidad al Señor para que nuestros propósitos no sean luces que brillan momentáneamente y luego se apagan. Comenzamos a vivir esta Semana Santa diferente, pero en el fondo celebramos lo mismo, la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo”.

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