SOCIEDAD

Christoph Kiessling: “La Fundación Loro Parque lucha, desde Tenerife, por la protección de las especies en todo el planeta”

Si de algo está orgulloso el Grupo Loro Parque es de su Fundación. Christoph Kiessling continúa ahora la labor que inició su padre, Wolfgang Kiessling, fundador de la Fundación en el año 1994

Christoph Kiessling, presidente de la Fundación Loro Parque FRAN PALLERO
Christoph Kiessling, presidente de la Fundación Loro Parque FRAN PALLERO

Si de algo está orgulloso el Grupo Loro Parque es de su Fundación. Christoph Kiessling continúa ahora la labor que inició su padre, Wolfgang Kiessling, fundador de la Fundación en el año 1994 y, desde entonces, se ha dedicado a trabajar por el bienestar animal y la conservación de la biodiversidad. Este trabajo se hace desde su sede en Tenerife, aunque la Fundación está presente en todo el mundo con sus más de 200 proyectos que tiene en marcha, siempre en colaboración con las comunidades locales donde se encuentran algunas especies amenazadas. Durante las más de tres horas de entrevista, Christoph Kiessling mostró su pasión por la Naturaleza, la Tierra y los animales que viven en ella, y retó a todos aquellos que dudan del trabajo de la Fundación a que presenten algún proyecto realizado por la recuperación de las especies y la conservación de sus hábitats.

-¿Qué es lo que más le enorgullece del trabajo que realiza la Fundación?
“Pues mire, además del grandísimo equipo comprometido que forma parte de la Fundación, me siento muy orgulloso de todos y cada uno de los más de 200 proyectos en los que participamos en todo el mundo. ¿Tiene tiempo?

-Sí. Digamos que no vengo con prisa.
“Estupendo, porque el trabajo que realiza la Fundación es enorme y apasionante y a mí me encanta hablar de los proyectos [Los conoce todos]. Muchos de estos proyectos ya están acabados y eso significa que hemos hecho lo que debíamos y que la especie ya no está en peligro en su hábitat”.

-¿Qué diferencia a Loro Parque Fundación de cualquier otra ONG?
“La diferencia es que el 100% de todo el dinero que genera la Fundación, ya sea por la venta de merchandising o por las donaciones va destinado a todos los proyectos que realizamos alrededor del mundo. Mire la Fundación tiene una razón de ser y es la presencia humana. La presión de la actividad del hombre y su invasión de los espacios naturales requiere de acciones decididas que pongan freno a los daños ocasionados, y que reviertan el proceso de extinción de especies al que parecen estar destinadas. Nuestra misión es la de devolver a nuestros mares y nuestros bosques un poco de la riqueza animal que la mano del hombre le ha ido arrebatando año tras año. Tenga en cuenta que ellos ya estaban aquí antes de que nosotros llegáramos. La deforestación en tierra y la contaminación en el agua son las mayores causas de la destrucción de los hábitats”.

-¿En qué puede ayudar un zoológico como es Loro Parque a la misión de la Fundación?
“En mucho. Mire, un zoológico es un centro de conservación donde tenemos lo que es una representación de especies salvajes que vienen de sus hábitat naturales que están afectadas por la presencia humana y están en peligro. Lo que nosotros hacemos es conservar esa especie en una cantidad muy reducida y en unas condiciones favorables. No tendrán miedo a la caza, al hambre o a enfermedades. Pero es que, además, no solo lo conservamos, sino que se lo enseñamos a la gente y les educamos. Los zoológicos son una plataforma única y perfecta para esto. No somos de esos que nos montamos en un barco y vamos a donde está la población de ballenas haciendo un ruido terrible, molestando a su reproducción y su hábitat, o vamos al amazonas a ver una especie y nos llevamos todo lo de la civilización, incluidos los coches con los que llegamos a esta zona”.

-¿Hasta qué punto la acción del hombre perjudica la biodiversidad?
“Muchísimo. Si no cambiamos nos cargamos el platena. Por eso tienen tanta importancia los zoológicos en las labores de conservación e investigación”.

-Sé que le gustaría contarme todos los proyectos en los que participan, ¿alguno en especial que quiera mencionar?
“La verdad es que todos son importantes, pero en Bolivia tenemos uno: el Ara Glaucogularis, también llamado barbazul. En él, la Fundación ha invertido 1,7 millones de dólares. Este es un ejemplar único y en la zona de donde procede, la población usaba las plumas de su cola para hacerse un tocado que posteriormente usaban en sus fiestas tradicionales y también para la puesta de largo y presentación de las jóvenes en sociedad. Lo que hacían era capturar las aves y arrancarles las plumas de la cola. Le explico, las plumas de la cola para los loros son como las piernas para nosotros. Si nos quitan las piernas, no podemos caminar; y si a las aves le quitas las plumas, no pueden volar y si no pueden volar no comen y mueren. Cuando empezamos hace 20 años con este proyecto quedaban 37 barbazules en la zona. Hoy en día, tenemos 10 veces más y todavía es una cifra muy pequeña. Hemos comprado una Hacienda en Loreto de 650 hectáreas y estamos haciendo ahí una reserva de barbazul, así que las aves que está ahí están protegidas de cualquier invasión no deseada y de peligro. Mientras tanto, en Loro Parque con la Fundación reproducimos esta ave de tal forma que si mañana el hombre ha sido tan eficaz con la destrucción de esta especie, el zoológico tendría la capacidad de reponer esta especie en su hábitat. Loro Parque, por si no lo sabía, tiene la mayor reserva de loros del mundo. Somos la biblioteca de los loros. Tenemos el contenido que no tiene nadie en el mundo. Una representación de la biología de los loros como no hay en el planeta tierra”.

-¿Por qué la labor de la Fundación se centra en los loros y no en otras especies?
“Porque los loros existen en todos los continentes. Es el único animal que habita en todo el planeta. Pero no solo nos ocupamos de los loros, también desde el año 2004, cuando comenzamos con la construcción de las instalaciones de las orcas, nos ocupamos de los mamíferos marinos, protegiendo e investigando lo que son los efectos de la contaminación marina. En Canarias hay más de 3.000 barcos comerciales entre Islas a lo largo del año que tienen hélices y motores potentes. ¿Sabe que el ruido bajo el agua se triplica? Pues imagínese lo que puede molestar a los animales. ¿No ha visto delfines y ballenas nadando cerca de las costas durante el confinamiento? ¿A qué se cree que se debe? A esto hay que unirle las más de 8 toneladas de plástico que se tiran al mar. Trabajamos con las mejores universidades y expertos para investigar y solucionar este problema”.

-¿Qué opina de las organizaciones que los critican y los acusan de maltratar a los animales?
“Mire, nosotros somos los mayores amantes de los animales, porque protegemos sus hábitats y evitamos la invasión del hombre en sus espacios naturales. Somos atacados por aquellos que dicen que son amantes de los animales, pero no tienen ni un solo proyecto de conservación o de investigación. Lo que hacen es solo denunciar y criticar lo que hacemos. En la Fundación luchamos, desde Tenerife, a nivel mundial por la protección de las especies. Y eso a pesar de encontrarnos muchas veces con la oposición de estos grupos y de la poca implicación de las administraciones, pero no decaemos. Seguiremos trabajando por la biodiversidad”.