conversaciones en los limoneros

Tony Acosta Felipe: “Todavía no sabemos si la Bajada se celebrará en 2021 o la pospondremos a 2025”

Primer teniente de alcalde de Santa Cruz de la Palma (CC), tiene la enorme responsabilidad de organizar unas fiestas lustrales de la Bajada de la Virgen, pero no sabe para cuándo, por culpa de la pandemia
Andrés Chaves, junto a Tony Acosta | SERGIO MÉNDEZ
Andrés Chaves, junto a Tony Acosta | SERGIO MÉNDEZ
Andrés Chaves, junto a Tony Acosta | SERGIO MÉNDEZ

Una vez terminada la entrevista en Los Limoneros, Tony Acosta Felipe, primer teniente de alcalde de Santa Cruz de la Palma (CC), concejal-delegado para la Bajada de la Virgen, me envía dos mensajes por whatsapp. En el segundo me dice: “Amigo, sé que soy un coñazo, pero creo que no nombré a mis concejales en la entrevista. Sin ellos esto sería muy complicado. Sin Víctor, Rayco y Virginia. Por favor, cítalos, si puede ser”. Pues claro que puede ser. Tony Acosta (Santa Cruz de La Palma, 1972), estudió -y no terminó- Biología, trabajó en la banca, fue sindicalista, pero la política lo atrajo y lo captó. Tiene un padre que es más político que él, pero en la sombra; y, si Tony quisiera, llegaría lejos en su partido. Pero me da que a este no lo saca nadie de La Palma. Ahora tiene la enorme responsabilidad de organizar unas fiestas lustrales de la Bajada de la Virgen, pero no sabe para cuándo, por culpa de la pandemia. Y este tiene que ser el asunto de la primera pregunta.

-¿Para cuándo?
“Hay varias alternativas”.

-Me imagino que el palmero querrá saberlas.
“Yo prefiero que sea en 2021, en las fechas de siempre, pero existen otras opciones y opiniones”.

-¿Cuáles?
“Pues que se den las actuales por no celebradas y volver a ellas en 2025, cuando toque. En todo caso, tomaremos una decisión colegiada, que esté lo más cercana posible a los deseos de los ciudadanos”.

-Me parece que la primera propuesta es mejor.
“Todo pasa por cómo evolucione la pandemia y también de lo que opine la autoridad eclesiástica, de quien dependen los actos religiosos; influirán muchos factores”.

-¿Eres consciente de que muchos palmeros del exterior regresarán este año a la isla, aunque no haya fiestas?
“Tenían sus billetes reservados y no han querido cancelar sus viajes. Mira, hemos montado una tienda de la Bajada, con recuerdos de todo tipo, que ha sido un éxito. Una media de 150 personas entra cada día en esa tienda y se lleva todo lo de la Bajada de 2020, aunque no exista esa Bajada de 2020. No me digas que no es emocionante”.

-Lo es y serán objetos de valor en el futuro.
“Tenemos hasta un enorme enano de corcho, que va a ser subastado y lo recaudado pasará a una organización benéfica que haya ayudado a los demás en estos tiempos de pandemia”.

-¿Cuánto supone de pérdidas para la isla la no celebración de la Bajada de este año?
“No está cuantificado, pero nosotros gobernamos un Ayuntamiento con 17 millones y pico de euros de presupuesto, que se gasta 2,4 millones en las fiestas de la Bajada, que significan mucho para la economía de la ciudad y de la isla: hoteles, comercios, restaurantes, etcétera”.

(La Palma tiene algo muy especial: sus tradiciones. Le pregunto a Tony, en plan coña, que cuánto ha durado la reforma del Teatro Circo de Marte, un local precioso con poca capacidad y gran tradición. Y me responde: “Más que las pirámides de Keops”. Últimamente se le han tenido que cambiar las puertas de pinsapo por otras de madera de morera que no pueden ser atacadas por unas termitas empeñadas en que el teatro Circo de Marte no viva en paz).

-¿Se te hace fácil gobernar con el PP, que era tu adversario de siempre y que en ocasiones no se portó bien con tu familia?
“Bueno, vamos a darnos tiempo. Pero, en cuanto a gobernar, está siendo más fácil de lo que yo creía. Hay paz en el municipio y si existe algún problema lo resolvemos. No te digo que sea un camino de rosas, pero hemos superado hasta la fecha todos los escollos”.

-¿Cuántos impuestos dejarán de recaudar a causa de la nueva crisis?
“Unos dos millones de euros nos costará, en el presupuesto de este año, según estimaciones de la Intervención. Es mucho para una ciudad de 16.000 habitantes”.

-Por cierto, los enanos. Ahora habrá que decir: enanos y enanas. Han entrado dos mujeres en el equipo de 30 que vigila y entrena, desde la prudencial distancia del espectáculo, Alonso Lugo.
“Los enanos no tienen sexo. Son enanos y punto. Aquí cabe todo el mundo, ricos, pobres, hombres y mujeres. Usemos entonces el género epiceno”.

-Ya tienen playa; los Sotomayor, mis parientes, construirán un hotel precioso en plena Calle Real; han resuelto los aparcamientos del puente. Todo va sobre ruedas.
“Bueno, bueno. Hay problemas por resolver. La playa ha quedado preciosa y caben más de 10.000 personas en ella. Tiene 500 metros de frente hacia el mar. El palacete de los Sotomayor ojalá que supere los problemas urbanísticos derivados de un plan general que lleva 20 años dando la lata. Y hacen falta más aparcamientos y regularlos”.

-Dicen que la ciudad está sucia.
“No estamos contentos del todo con la limpieza”.

-Me han comentado que esta entrevista te preocupa. ¿Estás asustado?
“Mira, no es esa la palabra; pero cuando las opiniones están tan divididas para todo, cuando se gobierna en coalición y cuando uno se quiere acercar lo más posible a los afanes de los ciudadanos, a uno le da miedo decir lo que no debe, e incluso a veces lo que no piensa. Y tú eres un peligro”.

-Ya no. Eso era antes. Gobiernas en un Ayuntamiento que es pura historia.
“Bueno, acabó con el inmenso poder de los regidores perpetuos, fue uno de las primeras instituciones democráticas de este país, desde 1773, en una operación dirigida por O´Dally y por Anselmo Pérez de Brito. Es para estar orgullosos”.

-Una ciudad llena de masones.
“La Masonería tuvo vital importancia en la cultura, en el comercio, en todo. Quedan instituciones que tienen mucho que ver con ella y yo me siento muy orgulloso de que tengan su sede en La Palma. Pero es un tema que no domino, si te digo la verdad, aunque admire la trayectoria de muchos ilustres masones”.

-¿Por qué unos desagradecidos eliminaron la estatua de un hombre brillante, un maestro del derecho civil, como fue don Blas Pérez, que no hizo otra cosa que ayudar a los palmeros y que no mandó fusilar a nadie siendo ministro de Franco, que yo sepa?
“Te responderé con cuatro o cinco palabras: yo no estaba cuando eso”.

-Es curioso, pero en el Ayuntamiento de Santa Cruz de la Palma no recuerdo yo mayorías absolutas, desde la muerte de Franco.
“Yo tampoco, pero así se curte uno. Gobernar con rodillo es aburrido y hasta contraproducente. Hay que saber pactar y ser astuto, siempre en beneficio de tu ciudad”.

-Ustedes lo fueron, dando un golpe de mano en la constitución de este Ayuntamiento. Engañaron al PSOE. Bueno, a todo el mundo. Dijeron que iban a votarse a sí mismos y tenían guardadas las papeletas que daban la Alcaldía al PP.
“Jugamos nuestras cartas. Era y es legítimo”.

-Tú estás en Coalición Canaria, que es un partido que ha sufrido descalabros electorales importantes. ¿Cómo ves el futuro?
“Con mucho optimismo, porque en La Palma existe gente valiosa capaz de gobernar con cabeza la isla y las ciudades y pueblos”.

-¿Y el PSOE?
“Bien, gobierna en algunos pueblos y en el Cabildo, en esta última corporación en coalición con el PP. Hay gente valiosa en el PSOE, como por ejemplo Sergio Matos, por el que siento mucho afecto. Tengo grandes amigos en ese partido”.

-¿Quién es tu maestro en política?
“Yo he tenido un modelo de actuación que se parece mucho al de Juan Ramón Felipe, de mi partido, que ha ocupado puestos importantes en las instituciones”.

-¿Eres hombre de equipo?
“Sí, tengo a la gente de mi grupo, que es estupenda. Pero también me he rodeado de colaboradores que me ayudan: Marta, Toño, Manolo, Mary, Goretti, José Luis, Marisa y Víctor y Victoria, por ejemplo”.

-Hombre, Víctor y Victoria. Sólo faltan Blake Edwards, Julie Andrews y Henry Mancini, que pondría la música”.
“Déjate de coñas. Yo de cine no sé mucho”.

-El único tipo que me ha destrozado una entrevista fue el obispo Bernardo, al que no le gustó nada lo que le transcribí, usando sus propias palabras, y me cambió media conversación. A ti, Tony, no te la voy a enviar para que la revises, como hago casi siempre.
“No, si yo confío en ti, de verdad”.

(Pero no es cierto. En el primer whatsapp que me envió –ya conocen el contenido del segundo— Tony Acosta me dice: “Mira, el sentido de la Bajada es el trabajo en equipo, la cordialidad con el vecino, el amor a lo nuestro. Eso, y la propia adoración que el palmero siente por su Virgen de las Nieves, han hecho grande a nuestra Bajada. El que esto ama no piensa en sí mismo, en lo personal, ni en lo político. Sólo piensa en canalizar todo su amor y el sentimiento que se le profesa cada lustro a la Virgen para construir unas fiestas inolvidables, que se superan año tras año”. Comemos fuera, en una carpa levantada en el aparcamiento de los limones agrios. Hace fresquito. Tony tomará un avión para La Palma dentro de poco).

-Te has vuelto un poeta, Tony.
“Te juro que es lo que siento y también lo que siente mi equipo”.

-Me han dicho que han encontrado un pasadizo secreto en un panteón masón del cementerio civil de Santa Cruz de La Palma. Y me han dicho también que tú no me informarás de eso, a pesar de ser concejal de cementerios.
“No sé de lo que me hablas”.

-Ustedes son gente de secretos y postigos que se abren y se cierran. A mí me encanta eso.
“No, somos gente abierta al mundo. Y deseamos que con el puerto que tenemos vengan más cruceros. No hay una ciudad tan monumental como la nuestra, y con tan buenos comercios, que esté a pocos metros de la borda de los grandes buques. Esto motiva al turista a recorrer nuestros monumentos, a comprar, a conocer nuestras costumbres”.

-¿Es verdad que en La Palma el que manda es el cura de Las Nieves, en este caso don Antonio el del Proyecto Hombre, que es el rector del santuario?
“En La Palma quienes mandan son los que tienen que mandar; pero quien más manda es el pueblo, que elige a sus gobernantes”.

-El obispo es palmero.
“A mucha honra; estamos orgullosos de don Bernardo”.

-A mí me quiso confesar una vez, sin tener en cuenta que yo no creo en Dios.
“Allá tú. Yo en eso no me meto”.

-Tienes fama de trabajador incansable.
“Pues sí, estoy las 24 horas de cada día pendiente de la ciudad y de sus problemas, que no te digo que me abrumen, pero que existen. Y date cuenta de que llevo Obras, Infraestructuras y Servicios Públicos, que soy secretario local de mi partido y vicesecretario insular. No me puedo quejar de trabajo. Y, además, la Bajada”.

-¿Qué piensas de una fiesta, como la de los Indianos, en la que la gente disfruta poniendo rojos los ojos de los demás con polvos de talco? ¿No es de locos?
“Bueno, comenzó siendo una fiesta local, nuestra y ahora resulta que se ha vuelto multitudinaria, pero es muy divertida y buena para Santa Cruz y para la isla entera. Y hasta la copian”.

-Pues dale recuerdos a la Negra Tomasa.
“Serán dados”.

TE PUEDE INTERESAR