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Javier Arteaga: “Con las videoconferencias, en el confinamiento la gente se veía sus imperfecciones de cerca y, por eso, cuando abrimos, fue un boom”

Javier Arteaga es fundador de los centros Laooal, lugares pensados para proporcionar bienestar. A pesar de la pandemia, se encuentra en plena expansión y sopesa incluir la cirugía profesional en sus servicios

Detrás del nombre de Laooal se encuentra un grupo de profesionales estéticos sanitarios que piensan que la belleza forma parte de un todo. Javier Arteaga es fundador de los centros Laooal, lugares pensados para proporcionar bienestar. A pesar de la pandemia, se encuentra en plena expansión y sopesa incluir la cirugía profesional en sus servicios. Y es que ahora más que nunca “queremos estar perfectos”. Asegura que su obsesión es la calidad en el servicio y por ello son líderes en el sector en Canarias.


-¿Cómo nace Laooal?
“Bueno, yo siempre he estado vinculado al mundo de las franquicias y después de trabajar mucho tiempo así, decidí hacerme franquiciado por mi cuenta hasta que me pasé al otro lado. VI que en el sector no había un modelo de clínicas de estética que fuera atractivo a los ojos del público, es decir, que te entraran ganas de entrar simplemente por ver la imagen. Existían centros de estética, claro, pero no te invitaban a entrar, así que con este pensamiento se me ocurrió montar una clínica que ofreciera los servicios de belleza que más o menos están demandados por la sociedad a día de hoy. Y así empezamos a funcionar en el año 2017 que fue cuando abrimos la primera clínica en Arrecife, en Lanzarote”.


-¿Por qué Lanzarote?
“Siempre he tenido mucho contacto con las Islas Canarias en mis trabajados anteriores y pensé que Lanzarote era muy buen sitio para empezar porque no está tan masificado en empresas que den este servicio como puede estar, por ejemplo, Madrid. Además, al ser zona turística, se abarcaba más. Probamos el método incluyendo desde servicios de uñas a botox y, ahora ya estamos explorando el mundo de la cirugía. Llegó un momento en el que había que dar el salto y decidimos abrir la segunda clínica que fue en Tenerife, en el Nivaria Center en junio de 2019 y, a partir de ahí, hasta ahora, que ya contamos con 11 clínicas abiertas, de las cuales 8 están Canarias y tres en Península. Seguiremos creciendo en La Palma y Las Palmas y tanto en clínicas propias como en franquiciados. Nos quedaría La Laguna, que estamos buscando el local y alguna otra, pero en Canarias ya estaría la expansión hecha siendo líderes absolutos en clínicas y en pacientes. Canarias es muy atractiva porque las Islas son un pequeño continente para muchas cosas”.


-¿En tres años han hecho todo?
“Sí, se puede decir que un año estuvimos observando el método en Lanzarote, y en los dos siguientes es cuando hemos hecho todo nuestro proceso de expansión. Mire en este tipo de negocios o creces y llegas a un nivel en el que te estancas. Queremos llegar a las 25 o 30 clínicas , a ver si la situación económica nos ayuda algo”.


-De eso hablaremos ahora, pero antes me gustaría que me dijera, ¿qué es lo que ofrece Laooal que no ofrecen otros centros o clínicas de estética?
“Mire, nosotros, con nuestra competencia directa, ofrecemos algo que ellos no ofrecen que es el servicio de uñas. Nuestra entrada es una barra de uñas a precios muy competitivos para que la gente entre y la intención es que ese servicio después te lleva a otros. Además, tenemos un protocolo de ventas muy interesante y, sobre todo: me he llevado a los mejores profesionales que hay en las Islas y con más experiencia. Se les paga algo más y se les trata mejor. Ven que si la empresa gana, ellos también. Pero es que, además de todo esto, tenemos una financiación al consumo mucho más potente que la competencia, a través de acuerdos con las financieras que dan un tratamiento a precios muy asequibles y sin mucho papeleo para que el dinero no sea un problema. También hacemos un tratamiento 360, es decir, que si acudes a la clínica a un tratamiento tenemos servicios de nutrición y psicología que compensan a las máquinas porque mire, por mucha máquina que se haga, si al final sigue comiendo mal, el tratamiento no servirá de nada y, por consiguiente, el paciente no quedará contento. Lo que le quiero decir es que hacemos un tratamiento global. Tenemos a los nutricionistas más reconocidos de las Islas para ello, pero en todo esto hay una clave, que es que esto se consigue si ofrecemos calidad en el servicio. Esa es mi obsesión, la calidad en el centro hacia el paciente. Si éste no esta contento, desde luego, se le devuelve el dinero”.


-Bueno es que este es un sector complicado porque claro, el cliente quiere resultados inmediatos.
“Sí, pero por la experiencia que tiene el equipo que trabaja conmigo, no prometen milagros, es decir, son claros y le dicen al paciente que si no hace el plan de nutrición adaptado a él, por muchas máquinas que haga no va a conseguir su objetivo. Por ello, he hecho un esfuerzo por tener los mejores profesionales y doctores, porque en estos temas tan delicados hay que hacerlo. Le puedo asegurar que no es lo mismo que pinche un doctor que tenga 30 años de experiencia, que alguien que acabe de salir de la universidad. Nuestro director médico tiene más de 30 años de experiencia. Controla y forma a todos los empleados. Nos hemos asociado con la mejor empresa mundial de ácido hialurónico y botox, y lo ofrecemos en exclusiva. Y ofrecemos lo mejor que tenemos, porque eso nos llevara al éxito. Tenemos clínicas que dan cita para un mes”.


-Habla usted de la importancia de la experiencia, pero en su sector también hay mucho intrusismo. Fíjese que hay gente que se pincha en peluquerías.
“Claro, es que mire, un pinchazo mal hecho puede destrozarte la cara. No es ninguna broma, por eso es esencial que la gente vaya a sitios con profesionales cualificados. Nosotros tardamos tres meses para que nos den una licencia y, además, tenemos que tener un director médico avalado por Sanidad. Pero mire, esto, al final, tiene las patas muy cortas porque el paciente cada vez sabe más. Las redes sociales han venido a dar conocimiento y hoy en día nos vienen a pedir el botox que tenemos y nos piden la marca. Cuando nos lancemos a la cirugía, los profesionales estarán liderados por nuestro director médico, porque mire, cualquiera puede hacer cirugía y alquilar un quirófano”.


-Eso da miedo.
“Es así. Se puede contratar a un doctor de Cuba o Venezuela. Alquilan un quirófano por 3.000 euros y listo. Pero en mi caso, ese riesgo no lo quiero correr y por eso sigo las garantías básicas se seguridad”.


-¿Hay tanta obsesión por cuidarse?
“Sí. La pandemia fue un punto y aparte. De la noche a la mañana tuvimos que cerrar y vemos cómo sigue la situación de muchas empresas. Nosotros tuvimos una suerte enorme porque los propietarios de los locales, en este caso, Amid Achí, no nos cobró desde el minuto uno el alquiler y eso es de agradecer en un momento como el que era. Pero cuando pudimos abrir, que la primera fue en Lanzarote, fue un boom. Me sorprendió muchísimo. Me dije que eran los primeros cinco días, pero no fue así. Seguimos igual, y cada vez facturamos más. ¿Por qué? Pues yo lo tengo claro. El confinamiento dio pie a muchas videoconferencias con amigos o de teletrabajo y ahí te ves, y te ves los defectos, y eso lo quieres mejorar. La gente ha estado tanto tiempo confinada que ahora se quiere arreglar y salir, y la medicina te lo permite. Es asequible a todos los bolsillos y, sobre todo, hay una tendencia en las redes donde todos los influencers abogan por eso. Esa tendencia está acelerándose y cualquier imperfección no se soporta. Queremos ser perfectos en todos los sentidos: reducciones de estómagos, ponerse pelo… la gente quiere estar bien en todos los sentidos. Cualquier tendencia que haya puesto de moda Kim Kardashian la quieren aquí y ahora. Las tendencias evolucionan rápidamente, por lo que tenemos que estar muy al día”.


-¿También los hombres?
“En cirugía menos. La depilación sí. Los hombres ya no quieren tener pelo, pero aún no han llegado al mismo nivel que las mujeres en reclamar cirugía”.


-¿El dinero ya no es un problema para estar contenta con una misma?
“No lo es. Mire cuando me dicen que se ponen pechos por 3.000 euros a mí no me encaja. No sé como se hace, porque hay un quirófano que, como muy poco cuesta 2.000 euros alquilarlo, y después el doctor, que también hay que pagarlo, así que no me encaja. Me genera desconfianza que una empresa ponga pechos a 3.000 euros porque no sé dónde está el margen. Además, una nariz se puede retocar con ácido hialurónico sin necesidad de pasar por el quirófano. Cada vez hay más jóvenes que aspiran a ser perfectas. Es cierto que a partir de los 40 hay mucha más gente porque, quizás, económicamente van mejor, pero las jóvenes quieren ser perfectas”.

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