sociedad

Francisco Pomares asegura que un perito caligráfico avala la autenticidad de los certificados presentados en su currículum

El escándalo está siendo investigado desde el viernes por la Universidad de La Laguna
Francisco Pomares, durante su intervención de ayer. Fran Pallero
Francisco Pomares, durante su intervención de ayer. Fran Pallero

Fuentes próximas al periodista Francisco Pomares han asegurado esta tarde que, tras el escándalo desvelado por DIARIO DE AVISOS sobre la presentación de posibles documentos falsos para ganar una plaza de profesor en la Universidad de la Laguna, el periodista encargó de urgencia a un gabinete de peritaje caligráfico que analizara la firma de los documentos presuntamente falsos que aparecen en los controvertidos certificados de su currículum obteniendo la conclusión por parte de dichos calígrafos de que pudiera tratarse de la misma firma.

Consultada a la dirección de Report Line Producción Audiovisual y Plató del Atlántico, esta señaló que “todo informe hay que tratarlo con respeto, pero en este tipo de controversias, de falsedad en documento público y privado, los dictámenes que van a misa serán los que encargue en breve a un perito judicial independiente, el Juzgado de lo Penal de Santa Cruz de Tenerife que instruye la denuncia”. Además, aseguraron que “de lo que se trata es de demostrar lo que asegura este señor: haber sido durante tres años alto directivo de nuestra empresa y resulta que aquí nadie lo conoce”. Por otro lado, recalca que “en uno de los certificados se asegura que ejerció puestos directivos creando varios formatos de televisión, participando también en el guion de una película”.

Se da la circunstancia que una serie de televisión que el señor Pomares asegura haber creado entre 2005 y 2008 se grabó en 2002. También resulta llamativo que otro de los formatos que el periodista considera de su autoría pertenece a Telecinco.

La misma fuente de las productoras, se mostró tajante. “Este tipo de disparates tendrá que probarlos en los juzgados y ante la instructora que ya investiga su expediente en la Universidad de La Laguna”.

Los hechos se remontan al mes de septiembre de 2014, cuando el Servicio de Recursos Humanos de la Universidad convoca una plaza de profesor para impartir clases en la Facultad de Periodismo. Dicho puesto se dispuso a través de un concurso de méritos, en el que una veintena de candidatos presentaron su currículum, acompañados de las correspondientes titulaciones académicas y de las certificaciones profesionales relativas a los puestos de trabajo desempeñados a lo largo de su vida laboral en empresas relacionadas con la actividad periodística y audiovisual. Entre los certificados aportados por Pomares, figuran dos documentos falsos, uno con membrete de una conocida productora de cine y televisión, y el segundo certificado, también falso, en el que ni siquiera aparece la imagen gráfica de la empresa que lo emite. En ambos documentos se insertan garabatos a modo de firma, que en modo alguno coinciden con las rúbricas autentificadas de los directivos de esas compañías y sellos de dichas empresas.


A instancias de la Secretaría General de la Universidad de La Laguna, la entonces Jefa de Sección de Recursos Docentes de la institución, Avelina Díaz Padrón, envió al Rectorado una comunicación oficial con el pertinente registro oficial de entrada, señalando literalmente que, “a la vista de la solicitud planteada por esa Secretaría General, una vez revisado el expediente que se indica, se adjunta copia de los certificados de la empresa Plató del Atlántico y Report Line Producción Audiovisual, que constan en el expediente de D. Francisco Pomares Rodríguez para concurrir a la plaza DL0455”. Ninguna de las dos empresas emitió esos certificados, ya que jamás han tenido relación profesional alguna con el periodista. La dirección de estas sociedades mercantiles califica de “burda falsificación y manipulación” de los documentos que aparecen en el expediente de méritos del periodista. Según los documentos falsos aportados por el candidato a cubrir la plaza de profesor, este habría desempeñado trabajos en dos productoras audiovisuales diferentes, e incluso se detalla pormenorizadamente sus supuestas responsabilidades y atribuciones profesionales en distintos proyectos llevados a cabo por estas compañías. En el primero de ellos, con fecha de 16 de septiembre de 2014, la directora de producción de la mercantil Report Line Producción, según consta en el documento descubierto, certifica que Pomares desempeñó para esa empresa el puesto de ‘Asesor del Director’ en una conocida producción cinematográfica internacional. En el segundo certificado, fechado seis días más tarde, el 22 de septiembre del mismo año, se indica literalmente que “El Sr. Pomares ha ocupado la Dirección de Desarrollo de Proyectos para televisión en esta empresa en los años 2005 y 2006”. En ambos certificados figuran sellos de las empresas y garabatos a modo de firma que difieren radicalmente de las rubricas reales de los directivos de ambas compañías.

DENUNCIA ANTE EL RECTORADO

Estas anomalías fueron puestas en conocimiento del anterior rector de la Universidad, Antonio Martinón Cejas, a través de un requerimiento notarial, mediante el cual el Administrador de las empresas afectadas informaba literalmente a la máxima autoridad académica de La Laguna lo siguiente: “… según ha llegado a nuestro conocimiento a través de profesores que han participado en el proceso de selección, por parte de D. Francisco J. Pomares Rodríguez, profesor asociado del Departamento de Ciencias de la Comunicación y Trabajo Social, se ha hecho uso de documentación que compromete seriamente a las empresas a las que represento, con la finalidad de acreditar los méritos que le eran requeridos para la obtención de su plaza docente en esa Institución académica”. En ese mismo requerimiento notarial, el administrador de estas dos productoras añade: “Ante la evidencia de que por parte del Sr. Pomares fue aportada documentación proveniente de tales empresas, y que la misma ha podido ser utilizada sin que conste su autenticidad, poniendo ello en entredicho la exactitud de la documentación, y por tanto, perjudicando gravemente a las mismas, es por lo que por medio de la presente, se le requiere nuevamente para que proceda a hacer entrega de la copia íntegra del expediente de adjudicación de la plaza docente en cuestión, así como la resolución del tribunal que evaluó los méritos correspondientes”.

TE RECOMENDAMOS