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José Víctor Fuentes: “Casi el 95% del presupuesto del Festivalito se queda en La Palma”

El director del certamen defiende que la cultura está ganando la 'batalla' al turismo en lo que a reactivación económica se refiere, hasta convertirse en un "referente" productivo
José Víctor Fuentes, director del Festivalito | CEDIDA

Lleva las riendas de un barco que ya flota. El Festivalito, su criatura, nació en el año 2002 con el afán de promocionar el talento isleño a través de rodajes de cortos y largometrajes en el transcurso de una semana, pero también de dar a conocer la Isla Bonita y los rincones que esconde, los cuales, en el último tiempo, han sido protagonistas de una importante cantidad de producciones internacionales, como la última película de George Clooney. Hoy, 16 ediciones más tarde, José Víctor Fuentes, director del certamen, ve con orgullo el legado que ha dejado a su paso, con cineastas consolidados y actores que, gracias al festival, tuvieron su oportunidad y encontraron su lugar en la gran pantalla.

-Parece difícil que haya sorpresas, pero ahí siguen, dando el callo para que el Festivalito no deje indiferente a nadie.
“Nos gusta irnos reciclando todos los años, estar al día. Este año incorporamos todas las actividades del Festivalito online, y hemos querido que, como viene mucha gente joven, savia nueva, se haga un mercadillo con toda esa gente; darle cancha y que ellos vean, a través de reuniones, conferencias y encuentros, cómo se mueve la industria. Otra novedad es que hemos cambiado de sede. Volvemos a El Paso, donde lo hicimos en 2006, y comparte ubicación con Los Llanos de Aridane”.

-¿Ha sido difícil adaptar los actos a la pandemia de COVID?
“Muy complicado, porque, por ejemplo, la reunión de La Palma Rueda, con 300 y pico participantes, no la podíamos hacer presencialmente. Solo podían venir 40, y el resto disfrutaría vía online. Y así todos los eventos. Es un follón para cualquiera de las actividades, pero creo que organizándolas con tiempo y rodeándote de personas que conocen los protocolos, se puede”.

– ¿El Festivalito es una especie de romería del cine?
“Yo entiendo por romería las fiestas populares de Canarias, que son las más grandes, donde se concentra más gente. Suelen ser actos religiosos, pero luego tienen un montón de actividades festivas, culturales y de todo tipo. Las romerías son muy de calle, y el Festivalito, que es el festival de cine canario en el que se congregan más participantes y más artistas, sí lo veo como una romería. Es como si los 300 invitados vinieran peregrinando a la meca de los festivales”.

-Este año reconocen a Petite Lorena y Mabel Lozano. ¿Qué han aportado al séptimo arte?
“Petite Lorena es una humorista que retrata tu vida, tus defectos, tus vicios, tu lado oscuro, con mucha simpatía y socarronería. Te llega al alma; te sientes igual de retratado que cuando escuchas las historias de Manolo Vieira. Por otro lado, Mabel Lozano es de esas cineastas que nos confirma que el cine solo es bueno si transforma la sociedad. Nos mete un puñetazo en el ojo con películas en la que nos cuenta una realidad que está ahí y a la que todos damos la espalda porque en el fondos somos unos cobardes. Creemos que son dos caras de la misma moneda; hablan de lo mismo: nuestra sociedad está echada a perder. Tiene muchas virtudes, pero también unos vicios y unos agujeros negros que nos están degradando como seres humanos. Ellas son un ejemplo de que tenemos que apretar el botón de pausa en nuestra vida y pensar si es la que queremos tener”.

-¿En qué contribuye el Festivalito a que el cine le gane la batalla al sector turístico?
“Dinamiza la industria. Lo que ha sucedido en la pandemia es que el turismo ha caído un mil por ciento y otros sectores están siendo el motor de la economía. El que quiera volver al modelo turístico o del monocultivo, que lo haga; yo no soy gobernante. Pero la cultura, todas las artes, son las que han sacado pecho, dando trabajo local y fomentando que la gente que sale de las escuelas de arte, de FP y las universidades pueda tener trabajo. Al final, todo ese dinero que gastamos en cultura se queda en la sociedad; en el comercio, en el hotel, en la agencia de viajes, en la de coches de alquiler… La mayoría del presupuesto del Festivalito, casi el 95%, se queda en la Isla. Nosotros levantamos la bandera de que la cultura está haciendo resurgir la economía de muchos municipios; se está convirtiendo en un referente económico”.

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