Educación

Casi 5.000 alumnos iniciaron ayer la EBAU en la provincia tinerfeña

Lorca, García Márquez y García Cabrera marcaron ayer el arranque de una selectividad con un alumnado más exhausto que nervioso

Casi 5.000 alumnos se examinarán en la Ebau en la provincia tinerfeña esta semana aunque para evitar aglomeraciones los estudiantes de Ciencias y los de Humanidades y Artes irán días distintos. Tony Cuadrado

El cansancio ha restado este año protagonismo a los habituales nervios en la Evaluación de Bachillerato de Acceso a la Universidad (Ebau). Tras un año estudiando en medio de la incertidumbre sanitaria, el alumnado salía ayer del primer examen de la selectividad con ganas de cerrar una etapa en la que han estudiado “bajo presión”, pero también con la “ilusión” de un verano que dará paso a la vida universitaria.

El primer día de la Ebau en Tenerife arrancaba con los estudiantes de la modalidad de Ciencias enfrentándose al examen de Lengua, mientras que hoy es el turno de Artes y de Ciencias Sociales y Humanidades. En total, serán 4.792 las personas que pasarán por este trámite en la provincia tinerfeña durante esta semana.

A las 9:00 horas y una vez superados todos los protocolos sanitarios, al alumnado se le explicaba dentro del aulario de la Universidad de La Laguna (ULL) qué debía hacer ante cualquier problema. Mientras, entraban algunos rezagados, posiblemente víctimas del enorme atasco que había a esa hora en la rotonda del Campus Guajara a causa de un vehículo que no arrancaba y que tuvo que ser retirado de la carretera por una grúa. Mala suerte.

“Si pierden las pegatinas, no se suiciden en el baño, pidan ayuda y les daremos unas nuevas”, bromeaba con un toque de humor negro el docente que vigilaba el aula 0.4 del Campus de Guajara. El profesor se mostró en todo momento muy atento con los jóvenes y hasta les invitó a aplaudir al funcionario que custodiaba el examen para así rebajar tensiones.

ÉXITO EN LENGUA Y MIEDO A HISTORIA
Una hora después de aquel aplauso salían victoriosos del aulario los primeros en entregar sus respuestas. No había ni lágrimas, ni caras largas pues habían comprobado cómo las preguntas del examen de Lengua tenían la misma dificultad que el temario dado durante todo el curso.

En concreto, el alumnado podía elegir entre realizar un comentario literario de obras de Lorca, García Márquez y García Cabrera, o hacer un comentario periodístico sobre un artículo en el que el politólogo Pablo Simón abordaba el peso de los estereotipos de género en las carreras universitarias.

“No ha sido más difícil de lo que esperaba”, decía aliviado Pablo, estudiante del colegio Nuriana. El joven se había sentido “bastante cómodo” en Lengua y confía en salir de esta Ebau con la nota necesaria para estudiar Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Eso sí, hasta que no hiciera el examen de Historia, el que es considerado por muchos el “más difícil”, Pablo lamentó que no se sentiría del todo tranquilo.

Mientras, Guacimara, que venía del IES Valle Guerra, confirmaba que el examen de Lengua había sido “como uno más de Bachillerato” y aplaudía la preparación que había recibido por parte de sus docentes.

La joven se ve el próximo año estudiando un Ciclo Formativo de Informática, pero se presentó a la Ebau para así tener la posibilidad de entrar en una carrera universitaria en el caso de querer ir por ese camino en el futuro.

Similar caso era el de Carlos, del IES Las Veredillas, que acudió a la selectividad con la tranquilidad de saber que su nota media de Bachillerato ya era suficiente para acceder al Grado en Náutica.

“Vengo a subir nota por si el año que viene me arrepiento de mi elección y quiero cambiar de carrera”, contaba Carlos justo después de analizar un fragmento de La casa de Bernarda Alba. Sobre la prueba, dijo que le salió “bastante bien” y eso que antes de entrar estaba “cardíaco”.

Mientras, Elena, que venía del IES San Benito, aseguró que apenas había sentido nervios aunque sí le causó impresión “ver las colas mientras esperaba en la entrada”.

La joven quiere estudiar el Grado en Veterinaria, unos estudios que tienen una nota de corte alta: “Yo vengo para llegar a esa nota pero si no lo logro, lo volveré a intentar. No me voy a alterar. Sé que es posible conseguirlo”, confió.

SOMETIDOS AL DESGASTE DE LA PANDEMIA


El último año ha estado marcado por la incertidumbre. Las restricciones aumentaban o disminuían en función de la situación sanitaria. La Navidad fue dura en Tenerife. Y, sobre todo, lo más complicado lo han vivido quienes han sido afectados directamente por el coronavirus, ya sea porque han sufrido un contagio o porque han enfermado sus familiares. Muchos de estos casos se han dado en los institutos de las Islas y, aún así, la docencia presencial consiguió evitar un parón como el del confinamiento en 2020.

“Había que dar la materia muy rápido porque no se sabía si en algún momento nos volvían a confinar”, rememoraba Pablo. Elena vivió lo mismo en su instituto, donde había “mucha presión por enseñar los temas más difíciles primero por si había que dejar las clases presenciales”.

Con todo esto, era lógico que los estudiantes salieran ayer de cada examen con la mente puesta en el sábado, día en el que termina esta selectividad. Para celebrarlo, algunos hablaban de hacer un almuerzo con la familia, viajar entre Islas o simplemente ver a sus amigos.