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El infierno de una niña de 3 años en Canarias por el que sus padres han sido condenados a 16 años de prisión

El fallo asegura que los padres bañaban a la niña solamente una vez por semana y que consumían crack y hachís en la habitación donde por la noche dormía su hija
La sentencia fue dictada por la Sección Segunda de la Audiencia de Las Palmas, cuya sede está en la Cide la Justicia de la capital grancanaria. DA
Audiencia de Las Palmas. DA

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a unos padres a la pena de 16 años de prisión por abusar sexualmente y maltratar física y psicológicamente a su hija de manera continuada cuando tenía tres años de edad.

En concreto, el fallo impone a cada uno de los progenitores tres años de cárcel por un delito de malos tratos habituales, un año de prisión por un delito continuado de maltrato de obra y doce años por un delito continuado de abusos sexuales a menores de 16 años.

La Sala ha considerado probado que entre enero de 2016 y mayo de 2016, la niña, que entonces tenía tres años, fue objeto de reiterados malos tratos físicos y psicológicos por parte de su madre en el domicilio familiar ubicado en Las Palmas de Gran Canaria, quien le propinaba numerosas agresiones tanto físicas como verbales con insultos y amenazas.

En este sentido, alrededor de las 07.15 horas del 26 de mayo de 2016, la progenitora estuvo al menos doce minutos golpeando e insultado a su hija, quien lloraba desconsolada, unos hechos de los que el padre era consciente y que, más allá de decir a la mujer que no pegara a la menor, no hizo nada por evitar.

Por otro lado, el fallo asegura que los padres bañaban a la niña solamente una vez por semana y que consumían crack y hachís en la habitación donde por la noche dormía su hija.

En cuanto al abuso sexual, el padre lo llevó a cabo en un número que no se ha podido precisar, si bien la madre era conocedora también de estos hechos e incluso llegó a estar presente en alguna ocasión.

Finalmente, también se ha probado que los progenitores incluso mantenían relaciones sexuales delante de la pequeña, que estaba en su cuna la misma habitación.

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