Sucesos

Descuentos por WhatsApp y pagos por Bizum: presunta red de estafas turísticas en Tenerife

Los afectados que, impulsados por una primera experiencia provechosa, decidieron volver a contratar los hoteles y las villas más lujosas de la Isla denuncian haber perdido miles de euros

Entre los cierres perimetrales y otras medidas que desaconsejaban los traslados de ciudadanos con el propósito de combatir la crisis sanitaria, fueron muchos los que, iniciando el periodo estival, optaron por explorar las alternativas turísticas que ofrece el sur de Tenerife. Y es que fue tal el anhelo por el ocio que muchos isleños, aun percibiendo una cierta nebulosa, decidieron confiar en un mero contacto de WhatsApp que, al parecer, rebajaba hasta un 75 por cierto el precio de los alojamientos.

Su modus operandi era el siguiente: los interesados enviaban a la persona -una conocida en el norte de la Isla- una propuesta en cualquier hotel o villa y, automáticamente, esta le pedía un precio bastante inferior al establecido por un popular portal de reservas, que solía oscilar entre los 200 y los 500 euros, dependiendo del número de noches. El pago se debía realizar con antelación a través del sistema de envío de dinero Bizum y, mientras tanto, los futuros huéspedes facilitaban sus datos personales mediante la ya citada aplicación de mensajería instantánea para que la supuesta empleada confirmara la reserva. Una vez se aproximaba la fecha de entrada al establecimiento, la intermediaria enviaba -también por Bizum- a sus clientes el importe inicial, independientemente del número de cifras que tuviera dicha cantidad, para que estos pagaran en la propia recepción.

Es entonces cuando nos preguntamos, ¿qué gana con ello la persona que actúa de negociadora? Pues bien, ahora, muchos de los que se fiaron de esa persona, oculta tras un número de WhatsApp, se han visto envueltos en un tejemaneje que parece llevar intrínseco la palabra fraude en mayúsculas.

En DIARIO DE AVISOS nos hemos puesto en contacto con algunas de las personas afectadas que, por cuestiones personales, prefieren preservar su identidad. Todas coinciden en lo mismo: fue un amigo de un amigo quien les recomendó el presunto servicio de ofertas turísticas. “Mis amigas y yo le pasamos por mensaje un hotel bastante lujoso que en Semana Santa costaba 1.100 euros y este contacto nos comentó que con la rebaja se nos quedaría en tan solo 400, por ello, enviamos ese dinero por adelantado y, a los pocos días, nos remitió la confirmación de la reserva”, cuenta esta tinerfeña, que agrega que “el día antes de la entrada al hotel nos ingresó los 1.100 euros para que pagásemos allí”. “A todas nos pareció un poco raro el proceso, pero, según nos habían comentado, el funcionamiento era así, y confiamos porque conocíamos a más gente que ya lo había hecho”, indica.

Aunque la auténtica odisea comienza cuando la entrevistada, comprobando el fructífero funcionamiento de la prestación con cierto tufo a estafa, desea contratar otros alojamientos. “Esta vez, fue la propia persona quien nos envió una oferta en unas villas ubicadas en el Sur que costaban 2.700 euros y que nos las dejaba en tan solo 400; no dudé en pagar el adelanto y, además, decidí contratar también otros hospedajes con mi pareja y familia”. Sin embargo, en esta ocasión, el ingreso del precio real, es decir, los 2.700 euros, jamás llegó a su cuenta, por lo que tuvo que pagarlo de su propio bolsillo, así como los 400 euros ya anticipados. La damnificada asegura que ha hablado asiduamente con la supuesta empleada, que se esconde en excusas surrealistas. “Llegó a enviarme un pantallazo de una transferencia para que me quedara tranquila; obviamente era falsa”, afirma. Y a pesar de que ha amenazado con denunciar, prefiere esperar un tiempo prudencial.

Otra de las afectadas, también residente en el norte de Tenerife, declara que en abril de este año pasó un fin de semana en uno de los mejores hoteles de la Isla gracias al mismo descuento. “Sospeché de la legalidad del negocio cuando me envió por Bizum lo que costaba realmente nuestra reserva, que eran casi 600 euros pese a los 390 que nos había pedido ella por adelantado, pero la conocida que me la recomendó en un principio ya había contratado con ella y me insistió en que era de fiar”, explica esta segunda entrevistada, que, “como la experiencia había sido buena, contratamos otra villa para el mes de junio”. Ella también recomendó el contacto a su entorno, que también participó en el entramado, incluso en alojamientos de la Península. Pero “el dinero nunca llegó”.

Esta tinerfeña ha pagado casi 4.000 euros entre anticipos y reservas que ya tenía contratadas. “Le pido prácticamente a diario que me devuelva el dinero perdido, pero se excusa en que su jefe está enfermo de coronavirus”, entre otros argumentos. De hecho, la perjudicada logró identificar a través de una captura de pantalla el número de teléfono del supuesto dirigente de la compañía turística canaria. “Llamé directamente y me comentó que no tenía ningún negocio con esas características y que esa persona no era su empleada, incluso me animó a denunciar el timo”, añade.

La tercera damnificada de la que, a priori, podría tratarse de una trama que habría engañado a centenares de tinerfeños en los últimos meses, canceló la contratación cuando sospechó de lo lícito del procedimiento. No obstante, el anticipo, poco más de 300 euros, jamás lo percibió. “Le escribo cada día, pero sigo sin recuperar mi dinero”, cuenta la afectada, quien admite que finalmente canceló la escapada prevista porque, teniendo en cuenta la pérdida del adelanto, le suponía un esfuerzo económico importante.

Este periódico publicó la semana pasada una primera sospecha de cómo podría operar esta presunta red de estafas turísticas, pero, tal y como hemos indagado en los testimonios, conformaba tan solo la punta del iceberg. De momento, la Guardia Civil no se ha hecho eco de la trama porque, según indican, no existen denuncias al respecto. Pero, realmente, ¿pueden actuar las autoridades en un sistema basado en la confianza del boca a boca? Nuestro trabajo, el de informar, ya lo hemos hecho.