Erupción en La Palma

Un nuevo penacho llega a los seis kilómetros de altura y las cenizas, al norte de Tenerife

El cambio de viento, fundamental para que aparecieran las primeras señales de la erupción lejos de donde se produjo

Aunque, como explicaba a DIARIO DE AVISOS el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, las potentes explosiones que se oyeron ayer en la zona de la erupción del volcán surgido el pasado domingo en Cumbre Vieja son parte del proceso, lo cierto es los científicos tomaron buena de las mismas.

Es el caso del investigador Pedro Antonio Hernández, referencia en el Instituto de Volcanología de Canarias (Involcan) en esta rama, quien desveló anoche a la Televisión Autonómica Canaria que las mismas provocaron un penacho de vapor de agua que se elevó hasta unos seis kilómetros de altura, pero que también, lógicamente, aumentó la emisión de otros gases y ceniza.

A este respecto, sí se sabía que, con el cambio de la dirección del viento, ayer habían aparecido por primera vez cenizas en Santa Cruz de La Palma, pero Hernández desveló que las mismas ya han llegado incluso al norte de Tenerife.

“Pueden recorrer grandes distancias”, advirtió este experto de Involcan, curtido en otras expediciones científicas relacionadas con el vulcanismo como las llevadas a cabo en Cabo Verde y Nicaragua en los últimos años.

Mientras tanto, a las 22:28 horas de ayer, se repetían más explosiones como las que nos ocupan en el lugar donde el magma al fin fisuró la tierra palmera para llegar a su destino: la superficie.