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Miguel Cabrera (Real Casino de Tenerife): “El restaurante y el gimnasio son servicios muy reclamados”

Niega que esta sea una sociedad elitista: "Es un lugar para gente que busca un sitio donde comer bien, bailar, ponerse en forma, conversar y asistir a actos culturales, que son públicos”

Miguel Cabrera Pérez-Camacho, presidente del Real Casino de Tenerife. / FRAN PALLERO
Miguel Cabrera Pérez-Camacho, en su despacho del Real Casino de Tenerife. / FRAN PALLERO

Dejó la política orgánica e institucional en 2015. El abogado Miguel Cabrera Pérez-Camacho repite como presidente del Real Casino de Tenerife. 

-¿Cuál va a ser la mayor apuesta de la junta directiva? 
“Para estos cuatro años que vienen, hacer un gimnasio en la tercera planta”. 

-¡A lo grande! 
“El doble de tamaño del que existe ahora, en el sótano. Modernísimo, magnífico…”. 

-Para las reflexiones… 
“Ja, ja, ja…Y para bajar de peso. Es uno de los servicios que más demandan los socios”. 

-¡Ah! 
“A continuación, una reforma en la terraza”. 

-Ofrece unas vistas panorámicas impresionantes… 
“Las más maravillosas del centro de Santa Cruz”. 

-El edificio es Bien de Interés Cultural… 
“Sí. Esa ha sido la causa de que lo del gimnasio se haya demorado tanto”. 

-¡Claro! Al ser un inmueble protegido, se requieren permisos especiales… 
“Debe pasar la prueba. Y el departamento de Patrimonio Histórico del Cabildo es muy severo en estas cosas”. 

-¡El papeleo! 
“Espero que no se tarde mucho y podamos empezar la obra cuanto antes”. 

-¿Cuándo? 
“Me conformaría con que en enero o febrero llegue la autorización correspondiente de Patrimonio Histórico”. 

-¿Es muy frecuentado? 
“Se utiliza muchísimo, con unas dimensiones y una ubicación peores”. 

-El nuevo recinto será una bendición, un servicio divino… 
“¡Como Dios manda!”. 

-La ruleta de este casino está de adorno, ¿no? 
“Es la única que nos queda de cuando en el casino se jugaba. En el siglo XIX, ¡eh!”. 

-¡Una reliquia! 
“Este se fundó en 1840. Aunque en España hay varias sociedades de este tipo, en unas se jugaba y en otras no”. 

-¿Qué se pide para adquirir la condición de socio? 
“Solicitarlo y que la junta dé el visto bueno”. 

Miguel Cabrera Pérez-Camacho, presidente del Real Casino de Tenerife. / FRAN PALLERO
Ha sido cinco veces diputado: dos en el Congreso y tres en el Parlamento de Canarias. / F. P.

-¿Hay un tribunal de buenas costumbres? 
“Por lo general, no se plantean problemas”. 

-¿No es elitista? 
“¡Para nada!”.  

-¿Cualquiera se puede apuntar?, entonces… 
“El Casino es un lugar para gente que busca un sitio donde comer bien, bailar, ponerse en forma y conversar”.  

-¡Deliciosas comilonas! 
“El servicio más reclamado es el restaurante, que lo llevan maravillosamente David Padilla y Gregorio Pérez”. 

-La biblioteca, las salas de reuniones y exposiciones… 
“Por supuesto”.  

-¿Cuáles son las obligaciones establecidas? 
“Lo primero es pagar la cuota de ingreso”. 

-¿Cuánto? 
“Si eres menor de 46 años, 1.000 euros. Los mayores, siete mil y pico”. 

-¿Por qué los mayores pagan más? 
“Porque se fomenta que la juventud vaya tomando el relevo. Es el futuro”. 

-¿Y revertir esa imagen asociada a los jubilados y personas ociosas? 
“Obviamente, tienen más tiempo para disfrutar del Casino. Pero esto no es un club de jubilados”. 

-¿La cuota mensual? 
“Pues, 62 euros. Esta es la sociedad con la cuota más baja de todo Tenerife”. 

-¿Cuál es el censo actual? 
“Somos 1.850 socios”. 

-¿Cómo accede quien no está inscrito? 
“Invitado por un socio”. 

-Para los actos culturales no hace falta… 
“Son públicos. El Casino es la sociedad que más actos culturales programa”. 

-¡Que no se diga! 
“De aquí a enero están reservados todos los días para algún acto cultural”. 

-¿Qué se entiende por ir adecuadamente vestido? 
“Normal, razonablemente. No en bermudas [risa]”. 

-¿Con corbata? 
“No es imprescindible. Ni de etiqueta”. 

-¿En qué se resume el anterior mandato? 
“Hemos alquilado todos los locales, acabado con las deudas y la actividad se ha multiplicado casi por tres”. 

-¿Este proceso electoral es una simulación de la política? 
“Bueno, es política social”. 

-¿Con los mismos vicios? 
“¡La vida! Dentro de las actividades, se organizan conferencias de política”. 

-¿Menos cansino? 
“Más tranquilo”. 

-En las mesas redondas, ¿las ideas giran en torno a un cilindro que se mueve en la dirección opuesta? 
“¡Sobre el tapete!”. 

-¿Con las cartas boca arriba o marcadas?  
“Depende”. 

-Si hacen trampas, ¿se rompe la baraja? 
“¡Uy!”. 

-¿La estancia se ilumina con faroles? 
“Lo apropiado es que se encienda la bombilla”. 

-¿Las tendencias ideológicas encuentran acomodo? 
“Convocamos incluso a los de Podemos a un debate”. 

-¿Acudieron? 
“Se excusaron por un compromiso. Nosotros cumplimos, ¡oye!”. 

-En la gestión de la entidad, ¿qué factores influyen? 
“Prima la confianza”. 

-¿Las rencillas personales no son un inconveniente? 
“Los modales prevalecen al máximo en el Casino”.  

-¡Damas y caballeros! 
“Exacto”. 

-De quitarse el sombrero… 
“Saludamos a la sociedad”. 

Real Casino de Tenerife