maltrato animal

“Es una aberración”: animalistas canarios piden paralizar el sacrificio de los cachorros en Vivotecnia

La portavoz de PACMA, Yolanda Morales, apela a las directrices europeas que instan a los Estados miembros a "sustituir a los animales por métodos alternativos" en los laboratorios

La advertencia de que una treintena de cachorros de raza beagle iban a ser sacrificados en España para el desarrollo de un fármaco corrió como la pólvora en redes sociales a comienzos de este año. Aunque la indignación fue aun mayor cuando se supo que tras el experimento se encontraba la empresa Vivotecnia, investigada por presunto maltrato animal después de que en abril de 2021 salieran a la luz unas imágenes de perros, monos y conejos, entre otros ejemplares, siendo torturados. El proyecto, que finalmente se desarrollará en marzo en Madrid, busca desarrollar un medicamento antibibrótico para tratar la fibrosis hepática y la mielofibrosis.

La presión llevada a cabo por numerosos colectivos y partidos políticos, como Unidas Podemos, no ha sido suficiente y la Universidad de Barcelona ya comunicó hace unos días que “no se conoce ningún método alternativo” al uso de los canes en la investigación farmacológica. Un panorama que juzgan con dureza grupos animalistas en Tenerife que, pese a los más de dos mil kilómetros que separan a la Isla del laboratorio, pelean con garras por evitar tal “aberración”.

La portavoz de PACMA, Yolanda Morales, ha explicado a DIARIO DE AVISOS que les resulta complicado obtener información acerca del ensayo porque “quieren evitar la polémica”. El partido animalista, a través de su departamento de Relaciones Internacionales, presentó una carta a la citada universidad con el apoyo de más de una veintena de formaciones políticas de Europa con el propósito de detener el sacrificio, que “tristemente es legal”.

“Nosotros estamos en contra de la experimentación con animales, no nos limitamos a los perros, aunque este caso haya generado más polémica”, afirma Morales, que a su vez reconoce que los canes suscitan una mayor empatía por aquello del mejor amigo del hombre. Asimismo, apela a las directrices europeas que instan a los Estados miembros a “sustituir a los animales por métodos alternativos”. “Los seres sintientes no deberían ser una opción”, agrega.

La representante de PACMA asegura que este ensayo se lleva a cabo con cachorros “porque es más económico” y alude a la última reforma del Código Civil aprobada en enero que expone que los animales dejan de ser cosas y pasan a considerarse seres vivos sintientes. De este modo, su bienestar deberá ser tenido en cuenta en los procesos de separación o divorcio a la hora de concretar el régimen de convivencia, custodia y cuidados, siendo el juez quien tome la última decisión. “Hay que invertir más en desarrollo para eliminar a los animales de los laboratorios”, concluye.

Por su parte, Cristo Gil, fundador de Brigada Rescate Animal Orión, califica el caso de “auténtica aberración”. “Es increíble que en el año 2022 se use dinero público para maltratar y torturar animales hasta su muerte con el afán de obtener un posible medicamento”, declara a este periódico el animalista, que incide en el agravio de que precisamente sea Vivotecnia la compañía que pretenda desarrollar el análisis.

A este respecto, se muestra reivindicativo y anuncia que “desde Tenerife estamos en contacto con diferentes asociaciones para ayudar en lo que podamos”. Una postura que también comparte la animalista tinerfeña Yaiza Rodríguez: “Son cachorros que, aparte de haber nacido injustamente como experimentos de laboratorio, serán maltratados física y psicológicamente para ser asesinados de forma cruel con la legitimidad consentida de un sistema que aún permite este tipo de atrocidades”.

La activista admite sentirse desconcertada ante el hecho de que sea el personal de Vivotecnia, cuyas denuncias presentadas el año pasado por mala praxis ya están en manos de la Justicia, “quien ejecute el sacrificio de los perros”. Además, considera que la situación también genera un “inmenso sufrimiento” a quien “amamos a los animales y luchamos por ellos”.

Por último, Rodríguez defiende firmemente que la sociedad tiene “la obligación moral de educar a las futuras generaciones” para fomentar una “convivencia coexistente entre todas las especies del planeta sin diferencia”.

Sin embargo, a tan solo unas semanas del supuesto sacrificio, el tiempo apremia y todos aquellos que son conscientes y conocedores del sentimiento animal piden al unísono compasión. Precisamente, un grupo de personas defensoras de los animales se concentraron ayer en Madrid para solicitar la paralización del experimento, liderado por un laboratorio que hace menos de un año enalteció frases como “déjale que se rompa la columna” o “como Hitler, pasajeros al tren”.

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