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Atlán, el joven que lleva un año limpiando Canarias de basura: “Lo visto en Tenerife me supera”

El tinerfeño, que un día cogió su vida y la metió dentro de una mochila, denuncia en DIARIO DE AVISOS lo que ha visto mientras recorre a pie cada kilómetro de costa: toneladas de plástico, cristales y tuberías en cada espacio natural de las Islas
limpiando Canarias de basura
Hace apenas un año el tinerfeño Atlán decidió coger una mochila para emprender un viaje por las Islas; limpiando Canarias de basura ha entendido la urgencia de cambiar de modelo de vida. DA

Con solo 21 años, el tinerfeño Sergio Sarti metió toda su vida en una mochila y decidió recorrer a solas cada kilómetro de costa en Canarias para “encontrarse a sí mismo” y, de paso, limpiar de basura los espacios naturales de las Islas. Así, lo que empezó siendo un viaje de seis meses se ha convertido en un modo de vida que le está permitiendo descubrir una forma distinta de relacionarse con el entorno, más ética y minimalista.

El proyecto en el que este nómada recoge su aventura se llama The Atlantic Recycle Walk y, como él mismo reconoce, en un primer momento su viaje era una forma “egoísta” de escapar de las “incoherencias” de una sociedad que vive “destrozando la naturaleza”. Sin embargo, al descubrir la verdadera dimensión del desastre, adoptó el compromiso de vivir sin derroches. En el último año, de hecho, la vida le ha dado un vuelco tan grande que hasta se ha cambiado su nombre y ahora se le conoce como Atlán.

En principio, el tinerfeño pensaba recorrer a pie el Archipiélago durante seis meses pero su viaje se ha terminado alargando y ya lleva casi un año de aventura. Hasta ahora, ha recorrido por completo La Palma, La Gomera y El Hierro, encontrando solo un obstáculo en su objetivo de seguir limpiando Canarias de basura, la situación desoladora que encontró en Tenerife tras cuarenta días andando y 470 kilómetros recorridos.

“Tenerife ha sido una batalla perdida, la única Isla que no he podido limpiar”, lamenta. Totalmente superado por la situación, este último tramo recorrido ha sido “una batalla perdida” para él, ya que mientras que en el resto de Islas ha realizado “las limpiezas que he querido”, en la Isla del Teide ha sido “incapaz de hacerlo por mi cuenta”.

Al joven no solo le impactó la cantidad de desechos abandonados en espacios naturales de Tenerife, sino el motivo por el que están ahí: “Hay una enorme diferencia entre unas Islas y otras porque en Tenerife ves basura que ha sido tirada conscientemente por personas en los barrancos, caminos y playas, mientras que en La Palma, La Gomera y El Hierro lo que prima es la basura que llega por las corrientes marinas y que proviene de un montón de países distintos. Esto significa que aquí hay una enorme falta de educación y conciencia”.

Mientras realiza las limpiezas, Atlán trata de documentar todo lo que ve para luego, cuando dé por terminado su viaje, narrarlo en un libro. A su vez, las redes sociales le sirven como un diario en el que mantener actualizados a sus seguidores de todo lo que va encontrando a su paso. Allí ha documentado, por ejemplo, cómo en un solo día y con ayuda de la organización Eco Implicados pudieron retirar más de 1.200kg de basura de un barranco de Añaza.

Atlán pasa las horas entre paisajes dignos de estar en cualquier película: calas vírgenes, charcos y cascadas donde todavía no ha llegado el cemento pero sí el plástico, los cristales e incluso las tuberías. Visiones que, pese a ser de su lugar de nacimiento, nunca antes había presenciado y que ahora le hacen sentir “indefenso, desesperado y pequeño”. Uno de esos días de lucha contra la inmensidad de la basura en Tenerife ha sido reflejado por él mismo de la siguiente forma:

“Camino por la costa de Adeje en mitad de una fuerte tormenta, cargo con un saco lleno de plástico que recogí de la playa cuando contemplo un escenario doloroso: el suelo está cubierto por tuberías, tornillos y cristales. El viento arranca placas solares, que salen volando junto con bolsas de plástico, latas, botellas… Veo un cubo de poliespán que llega volando al mar, me tiro rápido al agua y cuando lo agarro se deshace en miles de pequeñas bolitas de plástico. Salgo del agua lleno de rabia y con lágrimas en la cara. ¿Qué estoy haciendo? Me siento pequeño y estúpido, un colibrí tratando de apagar un incendio”.

Atlán, 20/03/2022, Montaña Amarilla

A raíz de las experiencias que el joven nómada ha vivido en los últimos doce meses ha llegado a la conclusión de que no es suficiente con tratar de revertir la acción humana sobre la naturaleza, sino que también es necesario repensar el modelo de vida: “Es importante no solo el recoger basura, sino el actuar de forma más minimalista. Necesitamos vivir con mucho menos de lo que solemos hacerlo y hay que introducir una pregunta en nuestra rutina: ¿realmente necesito esto?”, invita a reflexionar.

Para tratar de inculcar estos nuevos valores, no solo es importante el libro que está escribiendo, sino el tiempo que dedica a dar charlas en colegios e institutos de Canarias. Hasta ahora, ha organizado más de treinta encuentros con jóvenes donde cuenta cómo está siendo su aventura y donde también recoge las dudas de las generaciones que más sufrirán los efectos del cambio climático. “Para mí, las charlas son la parte más bonita de este viaje”, reconoce.

Seguir limpiando Canarias de basura: próximo destino, Fuerteventura

Tras recorrer la costa de Tenerife, donde no ha podido estar solo ni un solo día, Atlán cambiará de Isla: “Aquí siempre hay gente, no importa donde estés. No pude escapar del ruido, las luces, las miradas, los hoteles, el asfalto…”. Ahora, Atlán toma un nuevo rumbo hacia Fuerteventura, donde espera encontrar otra vez la soledad y la naturaleza, pero con una pregunta sin resolver… ¿es demasiado tarde para revertir el daño que el ser humano ha causado en Tenerife?

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