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Guillem López: “Hay que compensar a las rentas bajas por la vía del gasto, con deducciones o bonificaciones, y no bajando impuestos”

Guillem López Casasnovas, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, es miembro del comité de personas expertas que han elaborado el Libro Blanco sobre la Reforma Tributaria en España
Guillem López

No cree en la bajada de impuestos de forma generalizada, “porque no discrimina”, y es partidario, como parece que también lo va a ser el Gobierno de España, de devolver a los ciudadanos con menos recursos parte de la recaudación de los impuestos vía deducciones o bonificaciones. Guillem López Casasnovas, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, es miembro del comité de personas expertas que han elaborado el Libro Blanco sobre la Reforma Tributaria en España, que guiará los pasos del actual Gobierno para la reforma del sistema impositivo, una reforma, que no una estructura nueva, aclara el propio catedrático. Envidia el Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias, pero también aboga por una reforma del sistema que evolucione y elimine deducciones que con el paso del tiempo han perdido su objetivo. López visitó Tenerife para asistir al Seminario sobre el Libro Blanco de la Reforma Fiscal en España, organizado por el Departamento de Economía Aplicada y Métodos Cuantitativos de la Facultad de Economía de la Universidad de La Laguna.

-¿Propone el Libro Blanco un sistema tributario nuevo?

“No. No se trata de hacer el Big Bang de la reforma tributaria. Lo que nos pide el Gobierno es que, vista la evolución de la economía, cómo vamos a ajustar el sistema fiscal a esa nueva realidad”.

-¿Y cuál es esa nueva realidad?

“Pues el tema de las deslocalizaciones, la imposición verde, formas nuevas de patrimonio como las criptomonedas y las transacciones digitales. Todo esto en una economía moderna está creciendo muchísimo y los sistemas fiscales necesitan ajustarse, es lo que nos pide el Gobierno”.

-Llama la atención que en ese Libro Blanco no haya soluciones concretas, sino recomendaciones…

“No vamos a rehacer el sistema. Lo que hacemos es, en algunas piezas en las que el sistema chirría, proponer soluciones para ajustarlas”.

-¿Y en que cuestiones el sistema chirría?

“Con las deslocalizaciones, y las nuevas formas de activos, lo que nos estamos encontrando es que hay parte de la capacidad económica del contribuyente que no paga, por lo que se está erosionando las bases fiscales, recaudando cada día menos, porque las bases se te deslocalizan o buscan un refugio patrimonial que es muy difícil gravar, así que la pregunta es cómo lo hacemos para que esas bases se incorporen a la tributación”.

-¿Y qué se propone?

“Abordamos temas como el medioambiental, en el que será la UE la que fuerce su contribución, mientras que el tema digital es un tema en el que nuestro sistema no previó esa cosa, así que buscamos la forma de incorporarlo. Cuando se establecieron los regímenes simplificados o módulos, el objetivo era facilitar que la gente algo cumpliera, valía más que pagase un módulo que no pagase. Sin embargo, hoy, con la transacción digital, tenemos que buscar la forma de que tributen, y creo que acabaremos con un software de la Agencia Tributaria que, en la medida de lo que transaccionas, la agencia lo sabe y te hará unas retenciones como ya pasa con el IRPF. El objetivo es ayudar al cumplimiento, no mandarte una inspección porque has tergiversado un modulo. Al principio tenía lógica, pero hoy en día a ver cómo vas a exigir un libro de registro de entradas y salidas cuando las transacciones son digitales. Hay otras cosas que necesitan de más complejidad como el tema de la dualidad fiscal”.

-¿A qué se refiere?

“A que la renta de trabajo está peor tratada que la renta de capital. En este campo te suelen preguntar por qué no subes la tributación de la renta de capital, que suele ir a tipo plano. La respuesta es porque se escapa el capital, que se mueve a golpe de clic. El trabajo es más rígido. Esto es un tema que sufren todos los gobiernos por miedo a la deslocalización, porque si subes la imposición a las rentas de capital, estas se acaban marchando del país. Esto se resuelve en ámbitos supranacionales como la OCDE, o con directivas europeas, con iniciativas como la de que las sociedades paguen al menos al 15%. Esto se solucionará por esta vía, pero mientras llega, estamos diciendo que el capital o lo gravas cuando da renta o cuando lo trasmites”.

-Se refiere usted al impuesto de patrimonio…

“Sí. Si dices de entrada que mantienes unas rentas de capital bajitas tiene lógica que luego, en el momento en el que el stock se trasmita, ya sea por mortis causa o intervivos, pagues algo. La abolición del impuesto de patrimonio en el punto cero, es decir, donde no haya dualidad fiscal, estaría de acuerdo, pero en el punto actual, en el que se trata mucho mejor a las rentas de capital que a las del trabajo, y con la precariedad de las finanzas públicas, no somos partidarios de abolirlo. El problema está en la falta de armonización”.

-¿Cómo armonizar, ante la complejidad política que supone ordenar a comunidades en las que no gobiernan las mismas fuerzas políticas, como por ejemplo Madrid, para que modifiquen sus impuestos?

“Los impuestos autonómicos son impuestos cedidos del Estado, la responsabilidad es del Estado, no tiene ningún obstáculo para no forzar una coordinación. De hecho, lo puedo hacer por decreto en cualquier momento, y ya lo convalidará el Parlamento donde tiene mayoría. La otra posibilidad es cuando se abra el melón de la financiación autonómica, y el Gobierno diga que, de acuerdo con los expertos ponemos esto, porque es una cosa viable, factible y necesaria. Lo que me parece es que es extravagante que alguien como Ayuso diga que hay que armonizar España con Irlanda, porque está haciendo dumping, y que ella no quiere armonizarse con los demás”.

-Con la inflación actual, oímos continuamente que el Gobierno está recaudando más, por lo que bajar impuestos sería una forma de estimular la economía…

“Una de las cosas que introduce el Libro Blanco es la cuestión de la regresividad. Si tú tocas un impuesto ambiental o especial, por ejemplo, parece que impacta más en las rentas más bajas, porque en proporción, los impuestos indirectos los pagan más las rentas más bajas, entonces hay un problema de cómo compensar a estas rentas bajas, y la idea que creo que el Gobierno ya ha tomado en consideración es hacerlo por la vía del gasto y no por los ingresos”.

-¿Cómo será?

“Cuando el Estado tiene la presión de bajar el precio de la energía, podía haber bajado el impuesto, pero no lo hace, y opta por dar una subvención, y eso tiene su justificación. La subvención de los 25 céntimos, hoy está, mañana la puedes quitar. Una bajada de impuestos, cuando sabes que las energías están abocadas a subir, no tiene sentido. Es cierto que el impuesto genera una recaudación, pero lo que hay que mirar es devolver ese extra de recaudación a través del gasto. Me refiero a compensar a los que, con la subida general de estos impuestos más vayan a padecerlos, que son las rentas bajas”.

-Entonces, propuestas como las del PP de bajar impuestos de forma generalizada no tienen el mismo efecto…

“Las bajadas de impuestos, que es lo que propone el PP, son indiscriminadas. Bajas el IRPF y eso beneficia a todos, pero especialmente a los más ricos. Es un tema controvertido, que no recogemos en el Libro Blanco, pero es algo que el Gobierno puede acometer. El PP dice que con la inflación estamos recaudando entre 15 y 18 mil millones más, algo que es cierto. Estamos drenando recursos de las economías domésticas y te las llevas al Tesoro, por lo que hay que devolverlas, pero si lo haces a través de una bajada de impuestos, lo haces de forma indiscriminada, mientras que si lo haces a través del gasto, lo que haces es focalizar las deducciones en quien más lo necesita”.

-Entonces, ¿vamos a ver más deducciones como la de la gasolina?

“El Banco de España decía hace poco que había que aumentar las pensiones mínimas o no contributivas, o dar algo para las rentas básicas de reinserción, por lo que esas deducciones de las que hablamos no tienen por qué estar necesariamente ligadas al consumo. Tú sacas la financiación del consumo, pero la puedes devolver en políticas de vivienda oficial, en algo que sabes que va a colectivos que más padecen estos elementos. Y luego en lo que sí estoy de acuerdo con el PP es que en el IRPF tienes que deflactar las bases”.

-¿Y cómo encaja el Régimen Económico y Fiscal de Canarias en esas recomendaciones?

“En distorsiones fiscales, las hay queridas políticamente que han pasado por un Parlamento e incluso UE y se han aceptado. Sobre esto no tengo nada que opinar. Yo soy de Menorca, ya me gustaría el régimen fiscal de Canarias. Otra cosa es el tema de mantener deducciones de forma indefinida. Si pones una deducción en un momento dado porque la economía lo exige y ya no la tocas más, luego quitarla es muy difícil, hay gente que ha hecho sus cálculos de inversión asumiendo que en el impuesto de sociedades el endeudamiento es deducible. Estas deducciones que vienen del pasado, pensadas para otras circunstancias, son las que tienes que quitar. Las que son políticamente queridas, afortunados vosotros”.

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