Javier Aguirre, entrenador del RCD Mallorca, equipo que eliminó al CD Tenerife de la Copa del Rey, es un tipo simpático, que se sale de lo que estamos acostumbrados cuando un entrenador o futbolista se sienta en una rueda de prensa. Ayer, tras el encuentro, el mexicano, cuestionado por su primera visita a la Isla nos volvió a dejar otro gran momento.
“¡Cómo me insultaron, sinvergüenzas!”, indicó Aguirre en la sala de prensa del Rodríguez López, en tono jocoso, al referirse a su visita al Heliodoro: “¡Jubílate, pensionado! ¡Aguirre, abuelo! Nada, es lo normal. Muy bien, porque me faltaba por conocer este estadio mítico, histórico de la liga. No coincidíamos en liga y en Copa y me voy contento por conocerlo”.
En su primera visita a Tenerife, el técnico azteca quiso felicitar al rival, así como a su afición, “que llevó a su equipo en volandas”.
Aguirre admitió que pese a que el Tenerife está una categoría por debajo del Mallorca, “no se vio la diferencia, nos incomodaron, no nos dejaron jugar, no teníamos espacio, a ratos fueron superiores, nos compitió de tú a tú, no dieron patadas, jugaron al fútbol y desafortunadamente para ellos, tiene que ganar alguien y así es el fútbol”.





