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España y la UE se vuelcan con Mauritania para frenar la tragedia en la ruta canaria

El presidente Pedro Sánchez y la presidenta de la CE, Úrsula Von der Leyen, pactan con el país vecino 500 millones de euros en inversión para el desarrollo local y el fin de las mafias

A grandes males, grandes remedios. El desmesurado e insoportable crecimiento en la ruta canaria, que pulverizó todas sus plusmarcas anteriores durante el año pasado con la llegada de 39.910 supervivientes a las Islas por los 31.678 registrados en 2006 (el peor dato de la llamada crisis de los cayucos), continúa en un arranque de 2024 donde ocho de cada diez cayucos llegan desde Mauritania, uno de los países más pobres de todo el planeta, que, además, sufre las oleadas migratorias desde zonas tan convulsas como el Sahel, especialmente desde estados como Malí.
Para frenar semejante hemorragia humanitaria, hay que actuar en el origen y allí acudieron ayer tanto el presidente del jefe del Gobierno España, Pedro Sánchez, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, para actuar en consecuencia. El resultado pasa por un plan de inversiones conjunto que en total suma más de 500 millones de euros que se pretenden destinar a fomentar el progreso del país y la lucha contra la migración ilegal.
Sánchez y Von der Leyen se volcaron ayer en transmitir al presidente mauritano, Mohamed Ould Ghazouani, un mensaje de colaboración con el desarrollo económico de Mauritania, que está ligado también con la perspectiva migratoria, y su compromiso se plasmó en una serie de cifras en ayudas que fueron desgranando tanto el jefe del Gobierno como la presidenta de la Comisión.

Energías renovables

Sánchez, tanto en un foro sobre hidrógeno verde organizado con motivo de la visita como en la declaración conjunta con Von der Leyen y Ghazouani tras una reunión en el Palacio Presidencial, avanzó que en los próximos cinco años España pondrá 200 millones de euros a disposición de proyectos de viabilidad, financiación de proyectos específicos y seguros de crédito.
Además, en la declaración final anunció un aumento de los instrumentos de cooperación al desarrollo y explicó que se ha firmado el nuevo Acuerdo Marco País que prevé 60 millones de euros para proyectos en los cuatro próximos años. Adicionalmente, destinará 50 millones de euros más en los próximos cinco años a nuevos proyectos de cooperación financiera. Sumó a ello que España va a doblar su ayuda humanitaria al país, incrementando del millón de euros dedicado en 2023 a dos millones este año. Por tanto, 312 millones de euros que, de una u otra forma, van a beneficiar a Mauritania.

Ayuda de la Comisión

Lo anunciado, por su parte, por Von der Leyen asciende a otros 210 millones de euros. Una suma que la presidenta de la Comisión explicó que servirá para gestionar la migración, para la ayuda humanitaria a los refugiados, las inversiones en empleo, las competencias y el emprendimiento en el denominado Global Gateway, el programa comunitario de inversiones en terceros países. La asistencia por el conflicto del Sahel aumentará a 40 millones de euros este año, lo que permitirá equipar a un nuevo batallón de Mauritania para combatir el terrorismo, asegurar la frontera con Mali y formar a personal de defensa.
A fin de facilitar el transporte de hidrógeno verde (se pretende que Mauritania sea un hub en este ámbito) se construirá una nueva autopista que unirá las ciudades de Nuakchot y Nuadibú. Además, se prevé una nueva línea de transmisión de electricidad de alta tensión de 1.400 kilómetros, la construcción de un segundo cable submarino para gestionar volúmenes crecientes de datos y la creación de un centro de datos digitales.

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