economía

“Se nos quiere echar la culpa, pero no faltan carreteras ni viviendas públicas en las Islas porque los hoteleros hayamos querido”

El presidente de Ashotel, Jorge Marichal, explica a DIARIO DE AVISOS el sentir del sector ante la manifestación del 20A
El presidente de Ashotel, Jorge Marichal González. Sergio Méndez
El presidente de Ashotel, Jorge Marichal González. Sergio Méndez

Sin duda el personaje a escuchar en unos días marcados por las convocatorias para las manifestaciones del próximo día 20. Para Jorge Marichal (Valle de San Lorenzo, 1973), hay argumentos más que suficientes para entender que los hoteleros a los que representa no solo no son parte del problema, sino que, además, sufren igualmente las carencias que hoy en día padecen Islas como Tenerife.

-Permíta primero saber algo más de la persona que preside Ashotel. ¿Cómo acabó en el turismo?

“[Sonríe] ¡Cómo no dedicarse al turismo en Canarias! Al final, tienes que acabar en algo relacionado con esto de una manera u otra. Todos tenemos claro que, si no eres funcionario, una de las pocas salidas que hay es esta industria. No es solo la hostelería, sino mucho más. Restaurantes, comercios, etc. Mi padre, que procede de La Gomera, empezó desde abajo como peón albañil y tenía una pequeña empresa de construcción. Tras terminar mis estudios y pasar la empresa, pasamos de la construcción a la explotación. Primero en el ámbito extrahotelero, con apartamentos turísticos y después con hoteles”.

-¿Qué le llevo a dar el paso al frente de las asociaciones?

“Mi padre siempre ha sido muy activo, muy altruista. Siempre le ha gustado trabajar por los demás, y eso lo he visto en casa. Me gusta. No solo trabajar en la empresa, sino también colaborar en la medida de lo posible con la sociedad en la que vivo y, al final, metido en estos negocios y viendo que hay cosas que se pueden mejorar mucho o incluso que son injustas, merece la pena”.

-¿De verdad que le merece la pena?

“[Vuelve a sonreir] Algunas veces pienso en que para que estoy metido aquí, convertido en chivo expiatorio, en diana para mucha gente que quizás tampoco entiende las cosas o no las ve como uno las percibe, y es muy respetable, claro. Es verdad que a veces me pregunto qué hago aquí, pero la ayuda de los compañeros, de los asociados sobre todo… Pero al final la actividad hotelera es tan importante para estas Islas que también es un orgullo defenderla, como también afrontar cuando pueda causar algún tipo de inconveniencia. Toda actividad económica produce unas consecuencias, y nos dedicamos a arreglar las negativas y fomentar las positivas”.

-¿Vivimos un momento óptimo en el turismo de Canarias?

“Depende de cómo lo miremos”.

-Dígamelo usted.

“Creo que se ha hecho una gran labor en inversión y comercialización del sector turístico en los últimos años y que ha dado sus frutos”.

-Venimos de una situación dramática como fue el turismo cero con la pandemia…

“Recuerdo que se nos aplaudía cuando volvimos a trabajar, y ahora nos encontramos en un momento en el que hacia afuera las cosas van muy bien, pero en casa las cosas quizás… No por culpa del turismo, sino por muchas cosas que se han unido nos encontramos con un ambiente hostil desde algunos pequeños reductos de población, pero si no se tiene cordura y si no se explica podríamos tener un problema mucho mayor”.

-¿Tiene la impresión de que se señala al turismo por temas como el colapso vial o la falta de vivienda?

“Algo tenemos que ver y, como decía antes, hay que asumir las consecuencias de toda actividad económica. Ahora mismo tenemos unas 371.000 plazas turísticas en Canarias, cuando hace dos años teníamos 428.000. O sea, que en las Islas han bajado las plazas en establecimientos hoteleros y extrahoteleros en unas 56.000 plazas. ¿Por qué? Por la residencialización de complejos turísticos, sobre todo. Complejos que antes eran turísticos pasaron a ser residenciales. Ya no están en el mercado tradicional turístico, por así decirlo. Sin embargo, hemos visto por otro lado cómo han aumentado en casi 250.000 plazas las viviendas vacacionales. Al mismo tiempo, no se ha crecido en obra pública de vivienda protegida, no se ha crecido en parque de vivienda porque los ayuntamientos no han adaptado sus planeamientos y los resultados que estamos viendo son estos”.

-Hay tarea por hacer…

“Tengamos en cuenta también que en 2003 teníamos en Canarias 1,7 milliones de habitantes a contar con 2,2 millones en 2023. ¡Son 600.000 personas más! ¿Ustedes creen que las infraestructuras, los metros de tubería para canalizar agua, que las autopistas o las carreteras han crecido en un 30%? ¿Qué los colegios, las universidades, los hospitales han crecido en un 30%? No ha sido así. Por lo tanto, estamos usando como chivo expiatorio al turismo, cuando en realidad, el turismo al que yo represento, en cuanto a empresarios ha decrecido y los turistas que recibimos son los mismos prácticamente que hace siete años, cuando teníamos 15 millones de turistas, aproximadamente”.

-¿Cuál es la diferencia?

“Son varias. La primera es la inactividad de la administración, en gran parte de culpa por los que han estado, pero ahora parece que no tiene culpa ninguno cuando todos tenemos un poquito de culpa y ellos también [enfatiza], porque la administración tenía que haber ejecutado obras que no se han llevado a cabo, hay municipios en Canarias donde todavía no hay saneamiento y, para que nos entendamos, se está vertiendo agua al pozo, y a eso no hay derecho. No se han hecho inversiones en las autopistas que se tenían que haber hecho, y todavía estamos esperando por ese cierre del anillo insular, y aún así, cuando lo terminen, seguimos retrasados diez o quince años respecto a otras islas. No se ha trabajado en unas infraestructuras básicas para una convivencia pacífica y normal, como es tener una vivienda adsequible, a un precio razonable”.

-Al turismo se le achaca que no distribuye riqueza en Canarias.

“Es verdad que se nos acusa de no repartir renta, pero tenemos uno de los convenios colectivos que más paga en Canarias. Siempre nos echan la culpa de que pagamos poco, pero al comparar los convenios colectivos de los distintos sectores, el del turismo es uno de los primeros. No entiendo la matraquilla de siempre echarle la culpa al turismo, cuando el turismo -es verdad- puede tener la culpa de hacer las cosas bien, de hacer las cosas muy bien, de que tengamos un número de turistas mantenido durante todo el año que nos permite contar con unas ocupaciones óptimas y así seguir siendo el mayor generador de empleo en estas Islas y en todo el país, porque somos el sector que más aporta al PIB de toda España, pero parece que siempre tenemos que estar en boca de, quizás, quienes saben llegar mejor a las redes sociales, cuando la verdad es que se echa de menos a esa mayoría silenciosa, cuando deberíamos estar apoyando al turismo. Con sus cosas malas, sí, pero tiene muchas más cosas buenas. No pongamos en el centro de todos los males de Canarias al turismo, es lo contrario. La Canarias que conocemos hoy no sería posible sin la actividad turística durante los últimos 60 años. Hay gente a la que habría darle una vueltita por el pasado para que sepan lo que había hace 60 años y lo que hay ahora. Tendrían una imagen más clara de lo que ha supuesto el turismo para Canarias, lo que supone y lo que va a suponer en el futuro. Nadie ha logrado, o no hemos sido capaces los canarios, de poner otra pata a esta mesa. Esta bicicleta sigue teniendo dos ruedas: La administración pública, que copa una mayoría brutal de empleo y lo que nos cuesta en presupuestos, y el sector turístico, que tira de la actividad económica”.

-¿Nos falta territorio?

“No es verdad. El 4% del territorio de Canarias genera directamente el 40% de la renta y el empleo. No es que no tengamos territorio, es que no hemos hecho uso ordenado del mismo. El crecimiento ha sido alocado, pero lo que han hecho los hoteleros es según las normas establecidas, y los que hemos hecho lo que nos ha dado la gana es el conjunto de la sociedad. Sé lo que ha pasado, he vivido aquí. No se puede estar 10, 12 o 15 años sin sacar una promoción pública de vivienda oficial, o 20 o 30 años sin modificar un planeamiento. No faltan carreteras ni viviendas públicas porque nosotros hayamos querido: ha sido la administración pública”.