Las costas del País Vasco y Asturias se han visto afectadas en los últimos días por la llegada de carabelas portuguesas, unas ‘falsas medusas’ venenosas, lo que ha obligado al cierre de varias playas tras provocar al menos una picadura grave a una niña de 6 años en San Sebastián.
La llegada de estas carabelas no es un fenómeno aislado. Este año, las temperaturas más cálidas y ciertos patrones de corrientes marinas han facilitado su aparición en áreas donde no son habituales.
Las playas de La Isla, La Griega y Lastres en Asturias, así como Ondarreta y Zurriola, en San Sebastián (País Vasco), han izado banderas rojas y blancas para alertar a los bañistas sobre la presencia de carabelas portuguesas y prevenir picaduras.
Frecuentes en Canarias
En Canarias, la visita de estas criaturas marinas no es nueva, ya que las aguas cálidas del Archipiélago son el hábitat perfecto para ellas.
En los últimos años, Tenerife ha experimentado varios incidentes con carabelas portuguesas en sus playas. En febrero de 2022, el 112 Canarias alertó sobre la presencia de estas peligrosas medusas en Benijo, lo que llevó a izar banderas rojas y a tomar medidas de precaución para los bañistas.
La situación se repitió en Almáciga, donde la aparición de numerosos ejemplares de carabelas portuguesas también obligó a las autoridades a cerrar temporalmente la playa para evitar incidentes.
Asimismo, en Güímar se llegó a registrar una invasión de carabelas portuguesas, especialmente en la playa de El Puertito, donde centenares de estos organismos fueron avistados el año pasado.
A medida que las temperaturas del mar continúan subiendo, la frecuencia de estos avistamientos podría incrementarse, por lo que es imprescindible mantener medidas de vigilancia y precaución en las playas de Tenerife y de todo el país
Qué son y por qué son peligrosas
La carabela portuguesa (Physalia physalis), a menudo confundida con una medusa, es en realidad una colonia de organismos trabajando en conjunto. Esta especie, conocida por sus tentáculos largos y venenosos, representa un riesgo significativo debido a su veneno neurotóxico, citotóxico y cardiotóxico.
Es de color azul y púrpura, y es muy engañosa, ya que sus tentáculos, que pueden alcanzar hasta 50 metros de longitud, están llenos de células urticantes capaces de liberar veneno que puede causar un dolor intenso, quemazón, náuseas, vómitos, fiebre, e incluso problemas cardíacos en casos graves. Los niños, ancianos y personas con problemas de salud son particularmente vulnerables.
Ante la detección de carabelas portuguesas, las autoridades han establecido protocolos claros para proteger a los bañistas. Cuando se avistan menos de tres ejemplares, se iza una bandera amarilla y una señal de advertencia sobre medusas. Si el número es mayor, se procede a cerrar la playa completamente y se iza una bandera roja junto con la señal de medusas.
En caso de picadura, es crucial actuar rápidamente:
- Salir del agua inmediatamente.
- No frotar la zona afectada para evitar que se libere más veneno.
- Enjuagar con agua de mar o suero fisiológico, nunca con agua dulce.
- Retirar con cuidado los tentáculos adheridos usando pinzas o un objeto de borde fino.
- Buscar atención médica, especialmente si la persona afectada muestra signos de una reacción alérgica grave.





