Conmoción en el Reino Unido tras el fallecimiento repentino de Freddie Pritchard, un niño de solo nueve años, tras pasar sus vacaciones en Tenerife. Todo ocurrió el pasado 24 de septiembre, cuando el pequeño regresaba a Gales con su familia, la misma que se encuentra “golpeada” por lo ocurrido.
La tía de Freddie, Jessica Tomlinson, aseguró a NorthWalesLive que el niño “tenía un carácter increíble y era muy divertido, siempre estaba riéndose. Todo el mundo que conocía a Freddie se enamoraba al instante de su sonrisa pícara y sus travesuras. Nada será lo mismo sin él”.
Es su familia la que ha indicado que Freddie Pritchard “no se puso enfermo ni nada parecido”, de ahí que la situación sea aún más angustiosa: “No tenemos respuestas y todavía no tenemos ni idea de lo que ha pasado. Fred era el mejor tío, su hermano había tenido un bebé e idolatraba a Arabella, que era su sobrinita. Aprendió a nadar en sus vacaciones, estaba muy orgulloso de sí mismo y también enseñó a nadar a su madre”.
Era un entusiasta jugador de fútbol de su equipo, el Gresford Athletic, donde jugaba desde los seis años, y era seguidor del Wrexham y al Liverpool. Fue precisamente el Gresford el que dedicó un minuto de silencio en cada uno de los encuentros disputados por los equipos de sus diferentes categorías.
A la espera de poder aclarar qué le sucedió al pequeño, sus familiares han abierto una página en GoFundMe para recaudar dinero destinado a sufragar los gastos del funeral de Freddie que ya ha recaudado más de 7.500 libras. Sus propios familiares han adelantado que todo el dinero que pueda sobrar será entregado a organizaciones de caridad.





