La última semana de agosto trajo consigo un respiro de las altas temperaturas que habían azotado gran parte de España. La entrada de una vaguada provocó tormentas, lluvias y un marcado descenso térmico, afectando sobre todo al centro y noreste peninsular. Según los expertos, estas precipitaciones podrían continuar en los primeros días de septiembre, con el potencial de convertirse en lluvias torrenciales, especialmente en zonas cercanas a la península donde la sequía es habitual durante el verano.
El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) ha emitido una advertencia sobre la llegada de un fenómeno meteorológico sin precedentes. Este episodio de precipitaciones intensas afectará áreas desérticas, lo que lo convierte en una situación “excepcional”, según afirman los especialistas consultados por eltiempo.com. Fue el meteorólogo Andrej Flis quien primero advirtió sobre la posible gravedad de este evento.
En un artículo publicado en un portal especializado, Flis explica que estas regiones son tradicionalmente “cálidas y secas debido a la dorsal subtropical, un sistema permanente de alta presión”. Este sistema provoca que el aire descienda, generando una atmósfera seca y estable, lo que dificulta la formación de nubes y, por ende, las precipitaciones.
La actual llegada de lluvias está relacionada con la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), una franja de nubes, lluvias, tormentas y precipitaciones que rodea la línea del Ecuador. Es precisamente el movimiento de este cinturón lo que ocasiona los monzones que impactan en regiones como el sudeste asiático. Además, es responsable de la formación de tormentas tropicales. Los modelos meteorológicos más recientes indican que, en las próximas semanas, la ZCIT se desviará de su posición habitual para esta época del año y se desplazará hacia el norte.
Este desplazamiento afectará directamente al Sáhara, donde se espera que las lluvias superen en un 500% lo que es común en este período. Una masa de aire tropical muy húmedo ingresará al desierto del Sáhara, provocando lluvias intensas que impactarán principalmente en el norte de África. Estas precipitaciones se desplazarán desde el sur de Mali, Níger y Mauritania, avanzando hacia el norte, para luego llegar a Marruecos y al norte y oeste de Argelia.
Aunque los meteorólogos aún no pueden confirmar si esta masa de aire frío y húmedo afectará a España, existe la posibilidad de que la inestabilidad acabe influyendo en la región del Mediterráneo.





