El programa ‘Equipo de investigación’ volvió a las pantallas de La Sexta ayer viernes con una nueva entrega centrada en las sombras que acechan a Booking, uno de los portales más utilizados a nivel mundial para la reserva de alojamientos. Bajo la presentación de Glòria Serra, el espacio desveló algunos de los entresijos que oculta esta plataforma, que a pesar de su enorme éxito, no está exenta de polémicas.
Con más de 200 millones de usuarios y una amplia base de clientes en España, donde 32 millones de personas han utilizado alguna vez sus servicios, Booking se ha consolidado como líder en su sector. Sin embargo, detrás de estas cifras impresionantes, hay historias de usuarios que han visto sus viajes convertidos en auténticas pesadillas.
Uno de los casos más impactantes que reveló el programa fue el de una pareja zaragozana que viajó a Londres confiando en la reserva hecha a través de Booking. Al llegar al lugar donde debían hospedarse, se encontraron con una situación insólita: “La fachada parecía más un edificio abandonado que un hotel”, relataron. A pesar de sus intentos por contactar con la plataforma para resolver el problema, no recibieron ningún tipo de respuesta, dejándolos en una situación de total abandono. Para empeorar la situación, la pareja se encontraba en uno de los barrios más peligrosos de la ciudad.
La historia dio un giro inesperado cuando, ante la falta de opciones, encontraron refugio gracias a un dueño de un kebab cercano, quien les permitió pasar la noche en su local: “Dormimos sentados en unas sillas, fue un golpe de suerte”. Al día siguiente, al intentar nuevamente ponerse en contacto con Booking, la respuesta de la plataforma fue aún más desconcertante: no solo no ofrecieron una solución, sino que los amenazaron con aplicarles un recargo por cancelación, alegando que no se habían presentado en el alojamiento.
Glòria Serra también destacó que las quejas contra Booking no solo provienen de los usuarios. La Comisión Nacional de Mercados y Competencia ha impuesto a la empresa una sanción de más de 400 millones de euros. Además, las organizaciones de consumidores están recibiendo un creciente número de denuncias relacionadas con irregularidades en las reservas y el trato al cliente.





