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Canarias refuerza el sistema sanitario y social: 513 nuevas plazas de médicos y 781 residenciales

El Archipiélago impulsa la atención sanitaria con más profesionales y amplía los recursos para personas dependientes
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La sanidad y los servicios sociales en Canarias avanzan de manera significativa con la incorporación de 513 plazas médicas al Servicio Canario de la Salud (SCS) y la creación de 781 nuevas plazas residenciales para personas dependientes, mayores o con discapacidad, gracias a un esfuerzo conjunto entre el Gobierno de Canarias y los cabildos insulares.

Durante una conferencia en Madrid, la consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, anunció un programa pionero para la atracción y retención del talento en las islas, que incluye la creación de 513 nuevas plazas de médicos en el SCS. Esta iniciativa, dotada con 13 millones de euros anuales, permitirá dar estabilidad a 170 médicos internos residentes (MIR) que culminan su formación este año, así como ofrecer estabilidad laboral a otros especialistas con contratos eventuales.

Monzón destacó que este programa no solo paliará la falta de médico personal, sino que también servirá de incentivo para los residentes que completen su formación, adelantándose a los desafíos del relevo generacional en el sistema de salud canario. En palabras de la consejera, “abordamos el cuidado de los profesionales como parte de la nueva estrategia de Humanización del SCS”, subrayando el compromiso con mejorar la calidad asistencial en la región.

Más teleasistencia

En paralelo, la Consejería de Bienestar Social, dirigida por Candelaria Delgado, ha acordado con los cabildos la creación de 781 plazas residenciales adicionales en todo el Archipiélago, como parte de las sextas adjuntas al convenio de cooperación para la atención a personas en situación de dependencia. Este esfuerzo, con una inversión total de 270 millones de euros, también contempla la ampliación de 315 plazas diurnas y 490 plazas de teleasistencia.

Delgado explicó que esta inversión no solo responde a la demanda de servicios residenciales, sino que también busca fomentar la autonomía personal y prevenir el deterioro de las personas dependientes a través de programas de promoción de habilidades funcionales, terapia ocupacional y rehabilitación. “Es fundamental que nuestros mayores y dependientes se mantengan activos y participen en actividades que les permitan mejorar su calidad de vida”, apuntó la consejera.

Además, adelantó que ya se está trabajando en un nuevo plan de infraestructuras sociosanitarias para atender las necesidades a medio plazo, un reto crucial para la sociedad canaria.