“Pillaremos al infractor”, aseguraba ayer Carlos Tarife. “Vamos a ser contundentes”, manifestaba a la par Badel Albelo. Ambos son, respectivamente, los primeros tenientes de alcalde en los Ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife y La Laguna, y sus palabras sirven como respuesta de las autoridades ante el ataque vandálico masivo sufrido en el área metropolitana tinerfeña desde la madrugada del pasado jueves y cuyo balance incluye al menos una treintena de incendios intencionados en las calles de la capital y otros tres por lo que respecta a la Ciudad de Los Adelantados. Como detalló el lagunero y no podía ser de otra manera, dada la gravedad de los hechos ambas policías municipales ya se coordinan para poner coto a semejante agresión a la conviviencia y dar con el o los responsables de estos hechos gracias a un despliegue que lidera la Policía Nacional. De momento los daños son cuantiosos por lo que respecta a la quema de contenedores, un objetivo clásico en este tipo de vandalismo, si bien al menos dos vehículos han sufrido los efectos de las llamas (uno de ellos calcinado). Solo la eficaz respuesta de las emergencias (desde los referidos cuerpos de seguridad hasta los bomberos pasando por empleados de Valoriza y hasta trabajadores de la grúa municipal santacrucera) ha evitado por ahora males mayores al controlar las llamas antes de que se propagasen hacia las viviendas.
Como ha informado puntualmente este periódico y en un relato cronológico de los hechos, todo comenzó en la madrugada del pasado jueves a ayer viernes, cuando al menos se produjeron siete incendios intencionados en otras tantas calles de Santa Cruz de Tenerife, concretamente en la avenida de Venezuela, la calle de Turina, la Subida a la Cuesta Piedra, la calle de Simón Bolívar, la calle de Estanislao Brotons Poveda, la calle de Elías Bacallado y la calle de Domingo Pisaca Burgada.
Lejos de amainar, a partir de la una del mediodía se reactivó el ataque con nuevos incendios de contenedores en la calle de Ángel Romero, la carretera Santa Cruz-La Laguna (TF-180) y, otra vez, la subida de la Cuesta Piedra, aunque en una zona distinta a la afectada en el horario nocturno.
Ya por la tarde y primeras horas de la noche del pasado jueves se produjeron más incendios en las calles de Ramón y Cajal, Juan Sebastián Elcano, Lope de Vega, Góngora, Garcilaso de la Vega, avenida de Madrid y zona del Conservatorio (entre otros). Todos los citados, en el término municipal capitalino para un total de al menos 30 incendios y unos 50 contenedores quemados, así como los dos vehículos referidos.
Durante la madrugada de ayer, el ataque vandálico se propagó a La Laguna en las calles de la Virgen de la Paz, Veintiséis de Diciembre y Avenida de los Menceyes, aunque como bomberos y policías estaban alerta y por eso los daños fueron menores, si bien Albelo los estima en 3.834 euros.
Es pronto para saber si estamos ante la acción de un solo delincuente o más, así como si todos los incendios son obra de los mismos malhechores o hay, digamos, efecto contagio. Una vez más, se pide la colaboración vecinal para dar con ellos. De lo que no cabe duda es que semejante agresión a la ciudadanía difícilmente quedará impune, y para ello ya se trabaja con plena dedicación.





