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‘La huésped de la Casa Amarilla’: la oscura historia de la antropóloga nazi que buscaba rastros arios entre los canarios

La nueva novela del escritor tinerfeño Jorge Laguna indaga en las investigaciones raciales de los alemanes en Canarias durante la Segunda Guerra Mundial
El escritor tinerfeño Jorge Laguna. | Sergio Méndez
El autor tinerfeño Jorge Laguna. | Sergio Méndez

Jorge Laguna (Tenerife, 1994) concede una entrevista a DIARIO DE AVISOS tras participar en el programa Good Morning Canarias de Atlántico Radio. Su emoción es palpable y no es para menos. Acaba de publicar su segunda novela, La huésped de la Casa Amarilla, tras el éxito de su primera obra, El secreto de La Indiana. En esta ocasión, el escritor tinerfeño nos lleva a un periodo de la historia de Canarias donde la colaboración entre nazis y franquistas en plena Segunda Guerra Mundial se mezcla con conspiraciones y secretos. Hoy nos cuenta cómo llegó a descubrir este fascinante trasfondo del pasado isleño.

El libro está ambientado en un contexto poco conocido: Canarias como un punto clave para los nazis y su estrategia militar. “No sabía que había tanta presencia de nazis aquí”, revela Laguna desde el otro lado de la mesa mientras sostiene un ejemplar de La huésped de la Casa Amarilla. Cuenta que descubrió este oscuro pasaje de la historia gracias a un familiar de un conocido, que le llevó a indagar y a descubrir la trama en la que inspira su obra.

El escritor tinerfeño Jorge Laguna. | Sergio Méndez
El escritor tinerfeño Jorge Laguna. | Sergio Méndez

Supuesta raza aria en Canarias

La protagonista de La huésped de la Casa Amarilla, Erika Hoffman, es una antropóloga alemana que llega a las Islas con una misión: buscar rastros de la raza aria entre los antiguos guanches. Este personaje está inspirado en Ilse Schwidetzky, una científica que realmente visitó Canarias con el fin de investigar las características físicas de los isleños, creyendo que guardaban relación con los vikingos.

Schwidetzky arribó a Canarias en la década de 1940. Y según el libro Arqueología y franquismo en Canarias: política, poblamiento e identidad (1939-1969) del profesor José Farrujia, formaba parte del entramado científico que, bajo la influencia del régimen nazi, buscaba probar la conexión entre los guanches y la raza aria. En la novela, Laguna toma esta figura y la convierte en un personaje clave para ilustrar cómo los nazis utilizaron la antropología como herramienta política en el Archipiélago.

Schwidetzky utilizó métodos de antropología física para estudiar los restos humanos guanches, midiendo cráneos y huesos para extraer conclusiones sobre su origen racial

Tal y como explican Laguna y Farrujia, la antropóloga formó parte de un grupo de científicos que, bajo la influencia del régimen franquista, ayudaron a construir una narrativa sobre el origen racial de los canarios, especialmente sobre los aborígenes canarios. Sus investigaciones buscaban demostrar la influencia europea en la población guanche, lo cual se alineaba con los intereses del franquismo de vincular el pasado canario con una identidad hispánica.

Schwidetzky utilizó métodos de antropología física para estudiar los restos humanos guanches, midiendo cráneos y huesos para extraer conclusiones sobre su origen racial. Sus investigaciones apoyaron la idea de que los guanches eran un pueblo de origen caucásico, lo que encajaba con la narrativa franquista que presentaba a los guanches como “civilizables” y afines a la raza blanca europea.

“Cuando los nazis le pidieron a Franco investigar sobre la raza aria en Canarias, él les abrió las puertas, siguiendo una teoría que no tenía ni pies ni cabeza. Se suponía que en aldeas rurales, como Anaga, Taborno, Erjos, y también en Gran Canaria, aún quedaban aborígenes que, según ellos, eran más altos, con piel anaranjada, ojos verdes y pelo rubio, similares a los vikingos”, precisa Jorge Laguna.

La Casa Amarilla. DA
La Casa Amarilla. DA

La Casa Amarilla

La Casa Amarilla, un edificio real en el Puerto de la Cruz, donde se realizaron los primeros experimentos primatológicos del mundo, es el escenario que da título a la novela. Este lugar, que ha alimentado leyendas sobre espionaje nazi, sirve de eje en la trama, uniendo a Hoffman y a Tamara Chinea, una criada canaria, en una relación compleja, marcada por el poder y la traición. La novela utiliza la operación Warden, un plan británico real de sabotaje en Canarias, como telón de fondo.

Laguna confiesa que, aunque la presión de superar el éxito de su primera novela fue alta, el proceso creativo detrás de La huésped de la Casa Amarilla ha sido un aprendizaje. “Quiero seguir escribiendo pase lo que pase”, admite el autor, consciente de que la literatura es un “camino de fondo”.

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