Alfonso Cabello califica el crecimiento desmedido de la población en las Islas como “el gran reto” de su ejecutivo, a la par que la redistribución de la riqueza vinculada al turismo. En una entrevista concedida al programa Atlántico Interviú, de la cadena Atlántico Televisión, el portavoz y viceconsejero de Presidencia del Gobierno de Canarias también se muestra preocupado por la soledad en la que el Archipiélago gestiona el fenómeno migratorio desde hace 15 meses, coincidiendo casi con el periodo que lleva ostentando su cargo.
– La tendencia al alza en el número de habitantes que se registra en ciertos territorios del Archipiélago se torna un problema que afecta a la calidad de vida de sus residentes. ¿Cómo aborda el Ejecutivo el reto demográfico?
“Si tuviera que definir un asunto sobre el que este gobierno va a tener que impulsar políticas, sin duda, es todo aquello relacionado con el reto demográfico. Existe un desafío en la gestión de las infraestructuras sanitarias, educativas, viarias… Hay que reconocer abiertamente que se ha fracasado por parte del conjunto de las administraciones públicas: cabildos, ayuntamientos y el propio Ejecutivo. Nosotros llevamos seis meses trabajando con más de cien especialistas y hemos propuesto sobre la mesa 51 medidas para abordar la cuestión”.
– Grosso modo, ¿cuáles son los ejes principales de esta estrategia?
“Está enfocada en tres grandes bloques. Uno tiene que ver con la redistribución de la riqueza vinculada al sector turístico, el principal sector económico en las Islas, donde se estudia el cobro por entrar a determinados espacios naturales, los proyectos turísticos, los convenios colectivos entre las patronales y los sindicatos… El segundo tiene que ver con el planeamiento, es decir, medidas vinculadas a la Ley del Suelo y un tercero que aborda los desafíos vinculados al reto demográfico centrado en el futuro de los municipios más pequeños donde la calidad de vida es relativamente buena, pero las infraestructuras no acompañan”.
– En alusión a este último bloque, los expertos aseguran que los resultados de esta estrategia se verán a medio o largo plazo. ¿Existe alguna medida que ayude a mitigar la saturación en las Islas en un futuro próximo?
“Somos conscientes de ciertos hartazgos sobre esta saturación en determinados entornos del Archipiélago y debemos ser capaces de tomar decisiones a largo plazo, pero también aquellas que tienen un efecto inmediato. Ejemplo de ello es el ya aprobado decreto ley de medidas urgentes en materia de vivienda o el nuevo texto sobre vivienda vacacional que esperamos aprobar en diciembre en el Parlamento de Canarias”.
– Canarias recibió el año pasado 16 millones de turistas y este 2024 se espera que la cifra se supere con creces. Con estos datos sobre la mesa, ¿cómo es posible que el 33,8 por ciento de la población isleña se encuentre en riesgo de pobreza?
“Sí. Probablemente terminemos el año con 18 millones de turistas. Necesitamos conseguir una transferencia entre la riqueza vinculada al sector turístico y el conjunto de la ciudadanía en Canarias. Esto implica mejorar los convenios colectivos para que se pague más y acercar las bolsas de demandantes de empleo a las zonas donde existen más contrataciones, adaptando la formación profesional a las necesidades reales del mercado. Otra realidad que debemos gestionar es la llegada de personas desde otros países de la Unión Europea que vienen a trabajar sin ser capaces de generar empleo, en muchas ocasiones, para desempleados canarios”.
– Volviendo a los datos turísticos, ¿se plantea su equipo de gobierno la moratoria o la tasa turística?
“En Canarias hubo una moratoria que se hizo hace años, de la cual todavía hay procesos judiciales abiertos e indemnizaciones terminando de negociarse. No podemos actuar sobre aquel que tiene el derecho a realizar una edificación, habiendo comprado un terreno con una clasificación. Lo que sí podemos hacer es abordar el planeamiento con una Ley del Suelo que está en proceso de negociación. Yo creo que la cuestión radica más en la vivienda vacacional que, por cierto, no lleva 14 meses entre nosotros. Durante el anterior gobierno del Partido Socialista hubo barra libre en Canarias con esta modalidad de alojamiento turístico cuando estuvo Sebastián Franquis al frente de la Consejería de Vivienda. Ahora, intentamos obtener un texto lo más consensuado posible que regularice el sector”.

– ¿Y qué ocurre con la tasa turística?
“La singularidad de Canarias es que tiene el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario), una fiscalidad diferente al conjunto del Estado español. Esto quiere decir que recaudamos de quienes nos visitan de una manera diferente a la tasa turística que, por ejemplo, se cobra en Barcelona y Roma. Lo hacemos a través de un impuesto. ¿Estamos dispuestos a generar más ingresos vinculados al sector turístico en las Islas? Sí, pero vamos a estudiarlo bien con nuestro sistema fiscal y con la Agencia Tributaria Canaria”.
– Su gobierno ha aprobado un presupuesto que supera los 11.000 millones de euros sin contemplar la bajada del IGIC que prometieron al inicio de la legislatura. ¿Por qué?
“Cuando entramos hace 15 meses a formar parte del Ejecutivo nos encontramos con una desviación en el ámbito sanitario de casi 500 millones de euros. Por ello, hemos empezamos a hacer rebajas fiscales quirúrgicas, sobre temas que tienen que ver con el cuidado personal… El Gobierno de Canarias seguirá rebajando la presión fiscal, pero tenemos que regularizar algunas cosas. Nos ayudaría saber con qué contamos por parte del Estado, ya que hace dos años que no hay presupuestos. Este gobierno, en este 2024, tiene comprometidos por parte del Estado 880 millones de euros y solo han llegado 17,5 millones. ¿Con qué certidumbre proyectamos unas cuentas para el próximo año? Tenemos que ser muy prudentes al respecto porque una mala técnica presupuestaria puede hacer que profesores y médicos se queden sin cobrar una nómina”.
– Canarias tutela a unos 6.000 menores migrantes no acompañados que no reciben la atención adecuada. Teniendo en cuenta el contexto nacional, con el paso de la DANA por el Levante español, ¿en qué punto se encuentra este asunto?
“Canarias está viviendo desde hace 15 meses el mayor repunte histórico en llegada de migrantes, en concreto, 40.000 personas en el año pasado y 39.000 a dos meses de finalizar este 2024. Se han multiplicado por cuatro los centros que atienden a estos niños y niñas y la Comunidad Autónoma está dedicando, del dinero de todos, casi 14 millones de euros mensuales para atender el fenómeno migratorio en solitario, sin la ayuda del Gobierno central ni de la Unión Europea. Y esto es imposible. Canarias es frontera sur de España y lo tenemos que ser para todo: no solo para venir de vacaciones, sino para apoyar también a aquellos que huyen del hambre, del cambio climático o de la muerte. Esta responsabilidad debe ser compartida y, de momento, sin consenso para atender a los menores migrantes no acompañados. De hecho, ha habido un fracaso estrepitoso tanto del Partido Socialista como del Partido Popular”.
– Precisamente, fue este último el que decidió romper con las negociaciones para la acogida de los menores. ¿Ha supuesto esto un problema para su pacto de gobierno?
“El vicepresidente del Ejecutivo canario, quien además es el presidente del PP en el Archipiélago, ha estado en todo momento bregando por encontrar una solución a este asunto, plantándose incluso ante la directiva de su formación a nivel nacional. Y es que todos los partidos presentes en el Parlamento de Canarias estamos unidos en esto”.
– No todos…
“Vox está en las antípodas, pero el resto de partidos sí remamos en la misma dirección. Sin embargo, cuando el debate del fenómeno migratorio que vive Canarias se traslada al Congreso de los Diputados, esa gran jaula de grillos en la que se ha convertido, se diluye con cuestiones que Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo y otros dirigentes políticos se reprochan asuntos sobre Cataluña”.
– Entonces, ¿qué hace falta para reformar la Ley de Extranjería y, por ende, dar una acogida digna a los menores?
“Que el PSOE y el PP se sienten para adoptar un acuerdo. Canarias no puede abordar el fenómeno migratorio en solitario porque está desbordada y no tenemos personal suficiente para atender en los centros. Además, seguimos lamentando fallecidos. Hemos sido testigos recientemente de una de las mayores tragedias con el naufragio de un cayuco en aguas próximas a El Hierro. Hace poco una embarcación con 50 personas estuvo a la deriva durante tres semanas sin agua y tuvieron que beber del mar. De esta patera, solo diez inmigrantes lograron llegar con vida. El resto fueron arrojados por la borda según iban muriendo. Esta es la realidad que vivimos en Canarias”.





