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“Hay que prohibir la prostitución, pero se hace la vista gorda porque mueve mucho dinero en el mundo”

DIARIO DE AVISOS habla con Kamila Ferreira, exprostituta que lucha contra la trata y la explotación de mujeres
Foto: Sergio Méndez

Kamila Ferreira no es Kamila Ferreira pero ya lo será para siempre. Su verdadero nombre no le gusta pero ni siquiera explica por qué, aunque sí deja claro que jamás lo recuperará. Esta brasileña, nacida en 1976 y por supuesto contra su voluntad, ejerció la prostitución desde los 14 años, explotación y mundo sórdido que logró dejar a un lado en 2019 y en el que nunca permitió que entrara su única hija. Aunque tiene claro que “pueblo chico, infierno grande”; pese a que muchas personas siguen criticándola por delante o susurrando por detrás; si bien podría destrozar muchas vidas de políticos, empresarios y gente de gran relevancia pero doble moral que recurre a la prostitución y luego se muestran realmente como no son ante su familia y el resto de la sociedad, prefiere la cautela, mirar hacia adelante y seguir luchando con su ejemplo y la didáctica con los niños y jóvenes ante una lacra, unas mafias, una trata de personas y una hipocresía mundial sobre algo que mueve demasiado dinero (como casi siempre, la clave) pero que define de manera categórica:  

-¿Cómo se encuentra?

“Bien, de momento, sí, bien…”.

-Su vida está marcada: ¿le afecta mucho en su día a día los recuerdos de lo que sufrió, lo repasa en la noche, o tira para adelante como una luchadora?

“Soy una luchadora, lo que me permite hacer muchísimas cosas, pero casi no tengo trato con la gente. Sigo con mi vida, tengo mis traumas, estoy con tratamiento psicológico y psiquiátrico por shock postraumático…”.

-Desde hace mucho tiempo…

“Desde 2016, cuando aún ejercía la prostitución, pues lo dejé a finales de 2019…”.

-No tiene contacto con mucha gente, pero, al menos, ¿sí un grupo de amigos?

“Sí, mi mejor amiga es una señora que me sacó de la prostitución y tengo amigas que, por desgracia, siguen en el sistema de la prostitución y otras que ya han salido”. 

-Siempre se negó a que su hija entrara en ese mundo, ¿ella qué le dice, le ayuda y es clave en su actual vida?

“Siempre la mantuve apartada de los proxenetas, las putas y los puteros porque es un mundo muy malo y no podía permitirlo y, sí, su apoyo está siendo fundamental”.

-¿Qué se debería hacer contra este mundo, contra la trata de personas, las mafias… que no se está haciendo aquí, en Canarias, e España… a escala global?

“A nivel global, se hace la vista gorda porque hay mucho dinero de por medio. Es lo que pasa, no otra cosa”.

-Los gobiernos miran para otro lado…

“Totalmente, de toda la vida…”.

-¿Ha ido a peor eso o, por ejemplo, en España se ha corregido algo con las leyes contra la violencia de género, la mayor concienciación, como ocurre justo estos días…?.

“El problema es que la gente tiene la prostitución muy normalizada. Está normalizado que hoy se prostituyan las hijas y nietas dentro de nuestras casas. Hay plataformas, como Only Fans, de prostitución de niñas y mujeres, pero dicen que no son prostitutas. Sin embargo, sí lo son porque siempre van a hacer lo que la plataforma quiera”.

-¿Las redes sociales han agravado todo?

“Claro, totalmente, han normalizado aún más la prostitución y eso de que no existe. En los medios de comunicación, además, se dice que la prostitución empodera a las mujeres, que es un trabajo como otro cualquiera y nada más lejos de la realidad”.

-De hecho, hace poco hubo un debate en el Congreso sobre la prohibición en España y hasta está dividido el feminismo, gente de izquierdas, incluso, que dice que no hay que poner el foco ahí, sino en las mafias, los proxenetas y los clientes… ¿Hay que prohibir la prostitución; lo tiene claro?

“Sí, la prostitución jamás debe ser vista como un campo laboral para las mujeres. Hay mucha gente que defiende la prostitución y que dice que es un trabajo más, pero no son las que limpian una polla con la boca, pero, claro, como son migrantes no pasa nada…”.

-Muchos aluden a que lo hacen con “libertad”, que responde a su derecho a hacer lo que se quiera con los cuerpos… ¿Es falso, una falacia?

“Muchos de esos y muchas prostitutas no quieren debatir conmigo porque yo he estado en ese lado. Cuando hay pobreza, miseria y falta de oportunidades, no existe opción. Una mujer rica, millonaria y con su vida económica resuelta no se prostituye; se acuesta con un hombre porque le da la gana, pero no por necesidad. Y cuando hay necesidad no existe la libertad”.

-¿Qué le dice esta combinación de palabras: “prostitutas/os de lujo”?

“Depende, esa prostitución existe, pero hay prostituidas españolas, en Europa y otros sitios que dice que porque alguien, como yo, está en un lugar como en el que yo estuve joven frente a ellas, que cobran alto y lo hacen en una casa, ya son prostitutas de lujo, pero para eso hay que tener, primero, mucha clase, mucha educación, hablar inglés perfectamente, siempre hablar un mínimo de dos idiomas, debes ir de etiqueta, saber estar, hablar bajo… Sin embargo, veo a algunas que se autodefinen como prostitutas de lujo y todas las que hemos estado ahí sabemos que no lo son. No hace falta que diga nombres. Aquí, en España, en mi país y en todas las partes del mundo las hay pero son muy poquitas y no están en ningún club ni en una casa de citas, sino en su casita y quedan con el putero, que hace lo mismo que con las putas de la calle de Miraflores, Molino de Viento… Solo que hay mucho dinero de por medio. Las de lujo tienen mucha elegancia, se usan para ir de la mano de hombres en cenas, eventos… No solo debe ser guapa, sino tener clase, estar bien acompañada, un gran físico…”.

-El daño de Pretty Woman del que ha hablado en otros momentos, que ha suavizado la prostitución…

“Como digo siempre: pueblo pequeño, infierno grande. En una Isla nos conocemos casi todos. Muchas empezamos en esto jóvenes, hemos envejecido, pasa el tiempo, todas putas, viejas, pobres y enfermas mentalmente. No conozco a ninguna puta que se haya hecho rica. Cuando una se hace rica en el sistema de la prostitución, es porque ejerce como proxeneta”.

-¿Existe mucha hipocresía y cinismo con la prostitución: políticos, empresarios y otros que la usan, pero luego se presentan ante la sociedad de forma muy distinta?

(Sonríe) “Mira, el ser humano es hipócrita…”.

-¿Conoce a muchos famosos de la Isla puteros…?

“Buf, ay… En Canarias, en esta Isla, una infinidad, lo que pasa es que puedo decir el pecado pero no el pecador, pero hay hipocresía por todas partes y a ti y a mí nos presentarían una querella mañana. Lo peor es que suelen ser los que más nos critican los que, luego, más consumen”.  

-¿Se debe penar más y sancionar de forma más contundente a los clientes?

“Creo que el castigo debe ser a todos: a los clientes, que son puteros y que saben de la necesidad de esa mujer, pero se trata de relaciones de pago y ese hombre se está aprovechando de la necesidad de esa mujer y el dinero lo tapa todo. Los medios de comunicación deberían publicar el nombre y las fotos de los puteros para que les dé vergüenza y ponerles multas grandes, mientras que a los proxenetas, la otra parte, habría que tratarlos como a los narcotraficantes: confiscarles sus bienes, pero no para llenar las arcas del Estado, sino en beneficio y ayuda de las mujeres que quieren salir de eso.”.

-¿Qué le parece, por tanto, la reciente sentencia en Murcia y que los empresarios puteros no entren en la cárcel?

“La conozco bien y me parece asquerosa. Se debe a que vivimos en una sociedad absolutamente hipócrita y enferma en la que o vales por lo que tú eres, sino por lo que tienes. Aunque no valgas nada, pero tienes dinero, aquí no ha pasado nada”.

-La justicia, pues, funciona mal respecto a esto…

“No creo en la justicia de los hombres…”.

-¿Funciona mejor la española en esto que la brasileña o tampoco?

“Con todo lo que pasa aquí, no se debe hablar de otros países, pero a los europeos le gusta echar mierda a los demás… España no puede hablar de Brasil…”.

Eurocentrismo…

“Sí, eso pasa en toda Europa. La hipocresía se da en todo el mundo, pero los europeos son los más hipócritas de todos los hipócritas y echan su mierda debajo de la alfombra que es Europa, mientras se atreven a hablar de Brasil, Colombia y otros muchos países sin mirar su propia mierda”.

-Usted no solo ha sufrido la trata, sino el racismo… Una doblemente víctima…

“Aunque eso pasa en general en toda Europa, he de decir que España no es el país más racista. En Austria, por ejemplo, hay mucho más racismo, y yo he estado en muchos países de Europa ejerciendo la prostitución. El racismo, en realidad, es un problema en todo el mundo, pero donde más hay es en Europa y las pruebas se ven en la historia de la humanidad, en las películas, los documentales… El racismo europeo es tan agresivo, tan patente, tan latente, tan vigente en el mundo que se ve un día y otro también. Fueron los europeos los de la colonización, un nido de guerras, fracasos políticos para abrir negocios, por ejemplo, en el continente americano, donde ejercen racismo sobre nuestros nativos. Son tan audaces que logran eso, y lo mismo con la prostitución, aunque dejo claro que no todas las prostituidas en España son así, pero las de la Europa rica comen pollas igual que nosotros, pero las putas somos solo nosotras, ellas están en un bache económico, dicen…”.

-Hay pedigrí, vaya…

“Eso, pedigrí, pero comen igual que nosotros…”.

-¿Existe mucha más prostitución de la que se reconoce oficialmente?

“Claro, nunca he creído en las cifras que se dan, pero hay cantidades en negro de las que nadie habla…”.

-¿Se está haciendo suficiente prevención y didáctica en los colegios contra esta lacra?

“Yo lo estoy haciendo, así como otra superviviente rumana… Estamos trabajando juntas, explicándole a los niños cuando los maestros nos invitan, sobre todo para para que en el futuro no sean depredadores sexuales, y a las niñas para que no sean prostituidas. El objetivo es mostrarles a ellas que los proxenetas y puteros les van a vender una realidad que es una mentira”.

-Frente a lo que a veces se dice, el desequilibrio sigue siendo gigantesco: son muy pocos los hombres que se prostituyen en comparación con las mujeres…

“Por supuesto. Hay hombres, que encima son explotados por otros hombres desde niños. Pero el sistema de la prostitución ha sido creado para las mujeres. Por ejemplo, cuando Venezuela era un país próspero, la prostitución la ejercían pocas venezolanas que pertenecían a familias desestructuradas. Ahora, el éxodo ha hecho que haya mujeres y niñas de ese país por todo el mundo prostituyéndose. Lo mismo con  Ucrania, que hace unos años era un país en el que se vivía bien y, ahora, hay un montón de ucranianas en casas de citas, por todas las partes. Y la pregunta es: ¿no hay hombres de Ucrania pasándola mal? Sí, pero las que se prostituyen son las mujeres”.

-Suele decir que el putero medio responde a unas características de alguien sobre el que no se fijaría por la calle, que no se daría la vuelta para verlo de nuevo, vaya… ¿No los hay que engañan también en su aspecto? 

“Hay de todo. No existe un único perfil. Puede ser un político de alta gama, un empresario, un barrendero, un mendigo… Puede ser un asesino, un mafioso nacional o internacional… Puede ser cualquiera, ese hombre solo tiene que poseer dinero. Puede ser tu padre, tu abuelo, tu hijo, tu vecino o, incluso, aquel famoso que tanto admiras…”.

-Habla de Europa, pero entre los europeos también existe racismo y prejuicios, ahora con las ucranianas, pero también con las rumanas…

“Sí, hay muchas brasileñas, colombianas o rumanas, que son los países con más prostitución, que no han caído en esto, pero eso se da y son las mujeres más explotadas del mundo. Rumanía es la gran fábrica de putas de Europa”.

-¿Kamila Ferreira desvelará o incluso recuperará algún día su verdadero nombre?

“Nunca, porque no me gusta. No lo diré jamás, aunque lo pueda cambiar oficialmente. Me recuerda a mi infancia y me quedaré y moriré con este nombre de Kamila”.

-De tener nietas, ¿qué nombre le sugerirías a tu hija?

“Carlota Joaquina”.

Un libro para contar una vida, pero más para denunciarla

No es lo habitual, pero, al igual que se expresa sin ambages ni hipocresías, aunque con mucha cautela para no desvelar nombres de clientes, Kamila ha escrito y publicado este 2024 un libro en el que detalla su vida hasta ahora, pero, sobre todo, denuncia el sistema de la prostitución, la hipocresía de muchos gobiernos, políticos, jueces, empresarios y demás, y la necesidad de hacer todo lo posible por erradicarla y salvar a tantas niñas y mujeres. La portada no puede ser más explícita y muestra una de las célebres casas de la zona de Miraflores, en Santa Cruz de Tenerife, epicentro durante mucho tiempo de esta actividad. Aún no lo ha hecho y parece que no lo hará, pero seguro que más de uno, por importante que se sintiera o sienta ahora, tiembla si le da alguna vez por hablar de verdad, por dar nombres, apellidos, cargos… Pedigrí, en fin… Es más, un “importante político de Canarias”, recalca, sacó a su madre de una favela en Sao Paulo y le dio una casa considerable en las Islas en reconocimiento a su vínculo. Tranquilos –a los que se sientan aludidos-, no lo desvelará.

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