Por Fátima Bravo. | Los servicios de urgencias de los hospitales canarios no dan abasto atendiendo casos de gripe y de coronavirus, algunos, incluso, se encuentran colapsados. El tinerfeño Amós García Rojas es médico especialista en Medicina y Preventiva y Salud Pública. Era la persona a la que siempre recurríamos para informarnos sobre la evolución de la pasada pandemia del covid-19. Se ha jubilado recientemente después de 40 años ejerciendo su profesión, aunque sigue estudiando y continúa interviniendo en numerosos foros relacionados con la salud. Fue presidente de la Asociación Española de Vacunología y forma parte del Comité Permanente para Europa de la Organización Mundial de la Salud representando a España. En una entrevista en ATLÁNTICO TELEVISIÓN, advierte de que se dan las condiciones para una nueva pandemia.
-Se han disparado los contagios de gripe y covid. ¿Qué complicaciones puede haber?
“Esto se repite todos los años. Tenemos que volver a recordar las medidas que son necesarias para evitar este problema. ¿Por qué se colapsan estos servicios? Por dos factores, en primer lugar porque ante cuadros banales, vamos inmediatamente a urgencias cuando podemos acudir a un centro de atención primaria. Otro factor es la falta de vacunación, no nos vacunamos lo suficiente y no me cansaré de repetirlo.”
-¿Es la vacuna la principal medida de prevención?
“Sin duda, pero no la única. Hay una que es tan simple como lavarse las manos. Lo hicimos muchísimo durante el covid y lo hemos dejado de hacer. Cuando era jovencito veía turistas japoneses que llegaban a nuestra tierra y salían a la calle con una mascarilla y yo me preguntaba: ¿qué hace éste?, ¿se creerá que estamos en Carnavales? Este hombre lo que hacía era un acto de solidaridad hacia nosotros. Esa persona posiblemente tenía una enfermedad respiratoria y gracias a la mascarilla no se la estaba transmitiendo a otro”.
-Hablemos de un asunto que está causando gran preocupación. El Ministerio de Agricultura ha alertado del alto riesgo en la propagación de la gripe aviar en Europa.
“Sí, la gripe aviar es un problema de salud que está ahí, que lo tenemos en la despensa desde hace mucho tiempo. En este sentido quiero recordar algo que es importantísimo, que la salud humana no es indisociable de la animal. Salud humana y salud animal van de la mano. Oye, ¿es que nos olvidamos de que el ébola era una enfermedad de los animales que pasó al hombre?, ¿y el covid?, ¿pasamos por alto era una enfermedad de los animales que pasó al hombre? La viruela del mono es una enfermedad de los animales y que también pasó al hombre”.
-¿Se tienen verdaderamente en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en Europa?
“En Europa sí, si bien no es lo mismo hablar de Rumanía que hablar del Reino Unido. Hay países que están en un nivel de desarrollo muy superior al de otros y, lógicamente, los que tienen un menor nivel de desarrollo tienen más dificultad para poder garantizar las medidas que pueda recomendar la OMS; pero para eso está también, para ayudar a esos países a que las puedan desarrollar. Esta pregunta me sirve para recordar que estos días, Donald Trump, ha sacado a Estados Unidos de la OMS. Esto genera una situación francamente complicada. Significa que la población de Estados Unidos no va a estar exenta de los problemas que se pueden dar en otras partes del mundo, pero sí va a estar más desprotegida porque no va a participar en los debates que garanticen políticas globales, que son los que garantiza la OMS. Además, Estados Unidos es el principal financiador de esta organización y, al dejar de financiarla, esto se notará mucho, sobre todo, en los países en vías de desarrollo”.
-Además, Donald Trump ha puesto a cargo de la sanidad de EEUU. a un antivacunas.
“Es como si pusieran a un zorro al cuidado de un gallinero, es un peligro indudable. Entre otras cosas, porque el sobrino de John F. Kennedy, que es el que está desarrollando la labor de Ministro de Sanidad en Estados no es sólo antivacunas, sino que además potencia tratamientos que no están verificados desde el punto de vista científico. Es una situación bastante delicada, y francamente, poner a una persona que no está cualificada desde el punto de vista sanitario, que además potencia el uso de tratamientos que no están validados científicamente y que encima rechaza los que sí están validados científicamente, como son las vacunas, pues nos genera una gran preocupación. Yo no creo que se atreva a modificar las políticas vacunales que hay ya establecidas en EE.UU., pero si se atreve, se crearía una bolsa de candidatos a enfermar de patologías que ya tenemos solucionadas y esto tendría un impacto absolutamente dramático”.
-Volvamos a hablar del covid, usted declaró recientemente que todavía se están dando condicionantes para que podamos asistir a una nueva pandemia.
“Sí, va a ocurrir, sin lugar a dudas. No sé cuándo exactamente. Fíjate, en el verano de 2019, tuve la fortuna de estar dirigiendo un curso en la Universidad Menéndez Pelayo, en Santander. En la mesa del debate que tuvimos después -te estoy hablando de antes de la pandemia- todos concluimos que era bastante sensato pensar que íbamos a convivir con una pandemia en un determinado periodo breve de tiempo. Lo dijimos en ese foro en 2019. Eso sí, lo que pensábamos es que iba a estar vinculada al virus de la gripe y no al coronavirus. ¿Por qué lo decíamos? Porque hay tres factores claves que nos explican por qué pasó la pandemia, y por qué pensamos que se van a producir otras en el futuro. En primer lugar, el cambio climático está produciendo una modificación en el nicho ecológico de los microorganismos. Luego, se han producido determinadas políticas que tienen un impacto claro sobre el cambio climático. Por ejemplo, Bolsonaro decidió en la Amazonia, en Brasil, cortar flora, eso significaba que los animales iban cada vez aproximándose más a núcleos urbanos. Otro factor clave es la pobreza. Cada vez hay una diferencia más terrible y dramática entre países ricos y pobres. Evidentemente, la pobreza, por todo lo que significa, hacinamiento, malnutrición… es un caldo de cultivo ideal para la aparición de problemas transmisibles. Y otro elemento, que creo que es importante resaltar, es el concepto salud humana- salud animal. No le estamos prestando la debida atención y es absolutamente fundamental”.
-¿Cómo podemos prepararnos para futuras pandemias?
“Me quedo algo desconcertado porque me gustaría poder decir que estamos preparados para una futura pandemia. Hemos aprendido bastante con la covid. Contamos con un buen sistema de vigilancia, tenemos capacidad de respuesta en relación a determinadas patologías con la producción de vacunas en un periodo razonablemente rápido… Pero yo no estoy viendo acciones serias, sensatas, que actúen contra el cambio climático. De hecho, vuelvo al presidente de Estados Unidos, a Trump, ha salido de los acuerdos de París y una de las palabras que más repitió en su discurso cuando fue investido presidente es, “hay que perforar, perforar y perforar”, con lo que significa eso para el cambio climático. Contra la pobreza tampoco estoy viendo que grandes intervenciones desde los países ricos hacia los países pobres. Y en el concepto “One Health”, es decir, preservar la salud humana, la salud animal y la salud del medio ambiente, no veo mucho movimiento”.
-El panorama no consuela mucho…
“Por eso digo que vamos a convivir con otra pandemia, eso sí, no va a ser inmediata, va a pasar bastante tiempo. Pero tenemos que ser conscientes de que mientras continue el cambio climático teniendo esa presencia, mientras siga la pobreza siendo tan acuciante y mientras no seamos conscientes de que hay que impulsar el concepto salud humana – salud animal de la OMS, pues difícilmente vamos a evitar la aparición de un nuevo problema”.
-Hablando de virus, ¿cuáles son los virus emergentes que causan mayor preocupación entre los expertos?
“La gripe siempre es una gran incógnita porque no se sabe por dónde terminará saliendo. Virus relacionados con otros procesos y virus relacionados también con vectores que no son los que producen la enfermedad. Me estoy refiriendo a los mosquitos. Ahí está el dengue, el zika… Pero a mí el virus que más me preocupa, el virus que no me hace dormir, es el que todavía no sé cuál es. El que llaman X, ese es el que más me inquieta, porque es el que va a tener un impacto más tremendo en cuanto aparezca”.
-Después de tantos años trabajando, usted ya se ha jubilado, ¿cómo lo está llevando?
“Pues al principio me costó un poco. El proceso de descompresión es natural. Lo que me preocupaba fundamentalmente es que me había movido tanto trabajando que de repente me encontré un poco perdido. Pero rápidamente vas buscando tus espacios. Por ejemplo, me regalaron una guitarra acústica y quiero empezar otra vez a tocarla. Además, tengo otro proyecto que me está emocionando mucho, estoy escribiendo un libro”.
-Un libro. ¿Sobre su vida?
“Sí, pero centrado en la pandemia, de mi experiencia. No en plan científico. Una novela en la que tengo un alter ego, que es un epidemiólogo, que soy yo. La primera parte ya la tengo acabada. Vamos a ver cómo sale la segunda”
-Estaremos muy pendientes de ese libro, me imagino que la pandemia habrá sido uno de los grandes desafíos de su carrera.
“El más grande, sin lugar a dudas. No esperaba que en los últimos años de mi vida profesional iba a encontrarme con este problemón, pero bueno, en cualquier caso, yo creo que las cosas se hicieron razonablemente bien, ¿se podían haber hecho mejor? Sí, pero también se podrían haber hecho peor.”
-Muchísimas gracias por esta entrevista y por su incansable trabajo durante todos estos años.
“Muchas gracias. Ah, estoy esperando ansiosamente el concierto de los Rolling Stones en Sevilla, o en Barcelona”.
-¿Fecha?
“En mayo, pero todavía no está cerrado un día”. -Espero que lo disfrute usted mucho; se lo merece.
“Seguro que sí. No veo la hora”.





