El presidente de la Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife, Alejandro Morales Mansito, denunció el pasado martes que está recibiendo presiones por parte de Rayco Cabello, directivo de la propia FIFT que ocupa los cargos de secretario general y asesor jurídico, para que dimita de la presidencia del órgano que dirige los destinos del fútbol tinerfeño.
El jurista José Carlos Velasco Sánchez, que representa al dirigente federativo, aseguró ayer no tener constancia alguna de que su representado haya sido denunciado. “Esa denuncia, hasta el momento y que tengamos conocimiento, no se ha producido y estamos a la espera de acontecimientos”.
Además, se muestra sorprendido por cómo se han desarrollado los últimos acontecimientos en el ente federativo. “Me sorprende que, si uno tiene constancia de irregularidades de tal calado, lo que hace es denunciar, no avisar y decir, oiga que no le denuncio si usted se marcha; ése no es el proceder ante una situación de este tipo. Entendemos que esto obedece a otros intereses fuera de lo que se está manifestando”, advirtió.
Asimismo, defendió la inocencia de su representado, de quien aseguró que, “desde luego, no ha cometido ningún acto irregular”. Al contrario, “se ha sentido realmente presionado y es una situación muy injusta”, añadió el letrado.
Cascada de destituciones en la junta de gobierno de la Federación
El comunicado publicado por la FITF el pasado martes, en el que denunciaba las presiones a las que estaba siendo sometido Alejandro Morales Mansito para que dimitiese del cargo de presidente, viene acompañado por cuatro destituciones de miembros de la junta de gobierno: Alfonso Fernández, vicepresidente de la FITF y presidente del Longuera Toscal; Adasat Afonso Martín, abogado; José Ángel Campos, del Comité de Competición y Disciplina Deportiva, y Jessika Pinargote, presidenta del Duggi Tranvía.





