sociedad

La especialista que cuidó la momia guanche durante seis años, sobre su deseado traslado: “No parece la mejor idea…”

Fuentes del Ministerio de Cultura indican que los restos serán depositados en un almacén y, por ende, no prevén su retorno a Tenerife, tal y como han pedido tanto el Cabildo como el Parlamento de Canarias

La momia guanche conservada en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) ha sido trasladada a los almacenes del centro sin previo aviso, una decisión que ha generado preocupación entre expertos en conservación. Esto ha reavivado la polémica en torno a ella, ya que las autoridades insulares insisten en la necesidad de que regrese a Tenerife.

Teresa Gómez Espinosa, en un artículo en ABC realizado por Jaime G. Mora y Mónica Arrizabalaga, fue la encargada de su conservación hasta su jubilación, considerando que “moverla de su vitrina original y exponerla a un entorno distinto no es la mejor idea”. Su estado, asegura, es tan frágil que resulta peligroso, incluso, “someterla a cambios de temperatura y humedad, incluso dentro del propio museo”.

Según un informe del Ministerio de Cultura que publica ‘La Vanguardia’, el número total de restos humanos que custodian los museos estatales asciende a 14.845. El Arqueológico cuenta con 10.060, entre cuerpos completos y partes y relicarios. El de Antropología tiene 4.448, entre cuerpos y partes y artefactos.

Preguntadas por si la Momia Guanche regresará a Tenerife tal y como han pedido en reiteradas ocasiones el Cabildo de Tenerife y el Parlamento canario, las fuentes del Ministerio de Cultura han subrayado que “se retira al almacén”.

Algunos museos como el de Altamira o el de Antropología adoptaron en 2022 una ‘Carta de compromiso sobre el tratamiento de restos humanos’, que se tradujo en la remodelación de la Sala Orígenes y en la retirada de los restos de Agustín Luengo, “el gigante extremeño”, cuyo esqueleto formaba parte de las colecciones fundacionales del museo Arqueológico, junto con otro tipo de restos humanos.

El museo también retiró de la exposición permanente a las personas momificadas procedentes de Atacama, respetando así la voluntad de su comunidad de origen, que se opone la exposición de sus antepasados.

Ahora esos mismos compromisos se extienden a la totalidad de los museos estatales, aunque no todos tengan en la actualidad en sus colecciones restos humanos, como es el caso del Museo Sorolla o el Museo del Traje.

TE PUEDE INTERESAR