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La película ‘Sugar Island’, de Johanné Gómez Terrero, estará en la sección oficial del 28º Festival de Málaga

Coproducido por el cineasta tinerfeño David Baute, el largometraje de la directora dominicana fue premiado en la 81ª Mostra de Venecia por su espíritu social y ecológico
Johanné Gómez Terrero y David Baute. / DA

Tras ser reconocida en 2024 con dos menciones de honor en la 81ª Mostra de Venecia, la del Premio per l’Inclusione e la Sostenibilità Edipo Re y la del galardón de la Fondazione FAI, la película Sugar Island, de la dominicana Johanné Gómez Terrero, competirá en el 28º Festival de Málaga, que se celebra del 14 al 23 de marzo, donde además tendrá lugar su première nacional.

Gómez Terrero; David Baute, coproductor de la cinta, y Yelidá Díaz, actriz protagonista, presentarán el 19 de marzo el largometraje en el festival andaluz. Sugar Island ha recorrido hasta la fecha un circuito de prestigiosos certámenes internacionales, entre los que destacan el BFI London Film Festival, el Festival de São Paulo o el Festival de Cine Iberoamericano de La Habana.

Cartel del film. / DA

La película coproducida por el cineasta tinerfeño David Baute -reciente ganador del Gaudí y del Goya como productor y director del documental de animación Mariposas negras-, llegará a la cartelera el 21 de marzo de la mano de Pleamar Films.

Sugar Island es un híbrido que transita entre la realidad y la ficción, donde participan movimientos como la Unión de Trabajadores Cañeros y el Grupo de Gagá de la 30 de San Pedro de Macorís, así como activistas antirracistas de la isla. Desde un horizonte de sentido decolonial y con destellos afrofuturistas, la película explora el valor y la condición de las corporalidades negras en la sociedad, en su pasado y en lo contemporáneo.

El film expone al espectador cómo la mecanización de la industria azucarera amenaza con desplazar a los trabajadores. Makenya, una adolescente embarazada, acompaña a su abuelo cañero en las protestas para ser indemnizados. El proceso de gestación es el viaje hacia la adultez. Mientras su cuerpo se ensancha, ocurre la última zafra manual, termina la cosecha y el llanto de la criatura presagia un nuevo mundo.

RACISMO

“Para la configuración de Sugar Island -explica Johanné Gómez Terrero- parto del concepto de imbricación propuesto por la pensadora dominicana Ochy Curiel, donde se establece una relación entre sexo, raza y clase como una superposición de categorías que tratan de objetivar a todos los cuerpos. La colonización es la génesis de este proceso”.

“La invisibilidad en la historia de Canarias sobre procesos coloniales y esclavitud -apunta Baute- ha generado el acercamiento natural de Tinglado Film a un cine que observa y reflexiona desde un posicionamiento social y político”.

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