Eugenea Collins, una mujer de 22 años nacida en Estados Unidos, ha declarado que podría ser Madeleine McCann, la niña británica desaparecida en 2007 en el Algarve portugués. Según informa Daily Mail, la joven asegura contar con pruebas de ADN que indicarían que tiene un 68 % de ascendencia inglesa y del noroeste de Europa.
Collins explicó al citado medio que comenzó a considerar esta posibilidad tras ver en televisión a Julia Faustyna, la joven polaca recientemente detenida que también aseguraba ser Madeleine. Afirmó que su parecido con la niña desaparecida la llevó a cuestionar su propia identidad.
Además, sostiene que encontró imágenes suyas en internet vinculadas a casos de desaparición, lo que reforzó sus sospechas. La joven indicó que nunca ha tenido acceso a un certificado de nacimiento propio y que, al intentar obtener un nuevo documento de identidad, no pudo conseguir una copia de este.

Según Daily Mail, Collins nació el 23 de octubre de 2002, mientras que Madeleine McCann nació el 12 de mayo de 2003. Aunque sus análisis de ADN confirmarían su ascendencia europea, no ha presentado ninguna otra prueba que la vincule a la familia McCann.
La joven también afirma tener fotografías de su infancia en las que viste prendas similares a las de la menor desaparecida en algunas de sus últimas imágenes conocidas. Asegura, además, que posee cicatrices detrás de las orejas, lo que, según ella, explicaría que su apariencia no coincida exactamente con la de Madeleine.
Por otro lado, ha declarado que su supuesto padre biológico podría ser Christian Brueckner, principal sospechoso en la desaparición de la niña británica. Señala que el rostro del hombre coincide con la persona que le han dicho que es su padre durante toda su vida, aunque asegura no haber tenido relación con él. No obstante, sostiene que lo reconoció de inmediato al ver sus fotografías.






