De Radio ECCA a ecca.edu; del acrónimo de Emisora Cultural Canaria al de Educación Continua y Compartida de personas Adultas. De proporcionar formación en un archipiélago a hacerlo en tres continentes. De una alumna, Estrella Álvarez, de El Carrizal (Gran Canaria), a más de tres millones. ECCA cumple 60 años de compromiso con la educación. Un objetivo que no ha variado desde el 15 de febrero de 1965, cuando tuvo lugar la primera emisión radiofónica, a 2025, plenamente instalada en Internet. Sobre este compromiso, y de la evolución experimentada para mantenerlo, ha charlado con DIARIO DE AVISOS su director general, el jesuita José María Segura Salvador.
-Si por un momento echamos la vista atrás, ¿cómo describiría la trayectoria de ECCA?
“Es una institución que ha sabido adaptarse a los diversos cambios tecnológicos que se han ido produciendo para responder a una misión: la de dar oportunidades a quienes no las han tenido, en concreto, en la formación de personas adultas”.
-¿De qué manera ha evolucionado ese compromiso?
“Cuando ECCA comienza -en el año 1963 se inician las primeras pruebas-, la tecnología más eficiente de la que se disponía para desarrollar el proyecto, en un territorio tan fragmentado y disperso como el de Canarias, es la radio. A través de ella se pone en marcha la metodología en 1965. Luego llegan los primeros ordenadores y se incorporan. También surge Internet, aunque aún de manera muy rudimentaria, y junto a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Ulpgc) comenzamos a desarrollar proyectos. En torno al año 2000 emprendimos los primeros cursos en línea, con las posibilidades que nos daba entonces Internet. Y llegamos a la actualidad, cuando tenemos un sitio web renovado, también una marca renovada, que llamamos ecca.edu. Ese punto que figura en la marca es verde y significa que estamos disponibles para el alumnado, con todo el material preciso, 24 horas al día, los 365 días del año. De manera que en todo este tiempo hemos pasado de estar pendientes del transistor para seguir las clases o grabarlas, que la popularización de los casetes ya fue una evolución, a poder llevar esas clases en el teléfono móvil y recibir la formación en cualquier momento”.
“La esencia es el alumnado, es preguntarnos cómo ayudamos a estudiar a quienes tienen dificultades para hacerlo”
-Señala las ventajas de las nuevas tecnologías, pero ¿cuáles son los desafíos para llevar a cabo esa labor de acercar a la ciudadanía una educación inclusiva, equitativa y de calidad?
“El desafío es hacerlo de forma sencilla, accesible, pero sin perder el rigor académico y la calidad. Trasladar esos conocimientos a los colectivos con los que trabajamos, que pueden ser desfavorecidos, pero también la población en general, de la mejor manera. A veces la tecnología puede generar una barrera y una nueva clase de analfabetismo. Por ejemplo, hoy para realizar cualquier trámite con la administración pública debes saber manejarte mínimamente en el mundo digital. Pues bien, también hay que ayudar para que no se produzca esa brecha digital”.
-¿Qué formación, qué oferta educativa, abarca en la actualidad ecca.edu?
“Ofrecemos desde la formación reglada, Primaria, Secundaria [Educación Inicial para Personas Adultas (EIPA) y Educación Secundaria para Personas Adultas (ESPA)] y Bachillerato, hasta un amplio abanico de cursos orientados a la inserción laboral, como los de cuidados a personas en domicilios y en centros, manipulador de alimentos, idiomas, alfabetización digital básica y avanzada, economía… Mantenemos un diálogo con la sociedad para conocer lo que necesita y cómo podemos darle una respuesta. El último curso que hemos elaborado es acerca del REF [Régimen Económico y Fiscal de Canarias], por aquello de que lo que no se conoce no se valora y, por lo tanto, no se defiende. Teníamos mil plazas y se agotaron muy rápidamente; ya preparamos otra edición”.
“ECCA es una alianza por la educación; lideramos el proyecto, pero no somos nada sin esa colaboración”
-¿Qué papel desempeña en ese objetivo, en ese estrecho vínculo con la sociedad, la cooperación con instituciones públicas y otras entidades?
“ECCA se entiende como una red de alianzas por la educación. Lideramos el proyecto, pero no somos nada sin esas alianzas. Desde ayuntamientos, parroquias, asociaciones de vecinos y culturales, que nos facilitan lo más elemental, como puede ser un espacio para desarrollar clases o tutorías, los famosos centros de orientación de ECCA, hasta los acuerdos gubernamentales, con los cabildos y el Gobierno de Canarias, que forman parte de nuestro patronato. Nos apoyan mediante proyectos, financiación y derivaciones. Los ayuntamientos financian la formación de personas de sus municipios, los cabildos nos proporcionan subvenciones y cooperan en el desarrollo de programas de formación para su población… El trabajo en red es esencial para ECCA, con la sociedad y con los gobiernos en sus diferentes estamentos”.
-¿Cómo está siendo la conmemoración del 60º aniversario de ECCA? ¿Cuáles son los hitos de esta efeméride?
“Uno tuvo lugar el pasado 13 de febrero en Gran Canaria, con la celebración, en el Centro Cultural Federico García Lorca de Ingenio, de un encuentro conmemorativo. En realidad, fue un homenaje al pueblo canario que estuvo vinculado al que se hizo hace casi 60 años en el Estadio López Socas y a la otra concentración que se desarrolló con motivo de los 10 años de Radio ECCA. Aunque en menor medida, pues en ambas ocasiones se llenó el López Socas, la de febrero, en un auditorio de unas 500 personas, nos reunió para celebrar y dar las gracias por todo lo que hemos vivido en ECCA. Fue un momento muy emotivo, porque estaban fundadores, directores, alumnado y profesorado anteriores y actuales… Ahora, el 18 de marzo (19.00 horas), tendremos un encuentro similar en Tenerife, en el Teatro Leal de La Laguna. Después hay otras actividades, quizás de menos entidad, pero muy significativas. Por ejemplo, esta semana hemos inaugurado en Las Palmas de Gran Canaria una exposición del colectivo Artis, La mujer en la educación y la cultura, de cara al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y el jueves tuvimos la charla Sesgos de género en el entrenamiento de la IA, de Elisa Simó. En abril habrá una mesa redonda sobre la educación para adultos y su evolución en Canarias”.
“El 18 de marzo tenemos en el Teatro Leal de La Laguna una cita para celebrar y agradecer todo lo vivido con este proyecto”
-En 2020 accedió a la dirección general de Radio ECCA, ¿qué aspectos de este proyecto ha querido potenciar junto a su equipo desde entonces?
“Hemos tratado de posicionar a ECCA como una institución que siga siendo de referencia ahora y en el futuro. Nuestro empeño es continuar con el legado que recibimos y preguntarnos, fieles al espíritu de ECCA, cuál es la tecnología más adecuada que nos podemos permitir para el alumnado de hoy con el fin de continuar siendo una respuesta a sus necesidades. En estos momentos es todo lo que tiene que ver con la digitalización y la inteligencia artificial (IA), un proceso que se aceleró con la llegada de la pandemia de la COVID-19. Tratamos de subirnos a esa ola, sin dejar a nadie atrás, acompañando y tutorizando al alumnado que tiene más dificultades en este ámbito, incluso a veces aportando los dispositivos. Estos cuatro años trabajamos sobre todo en preparar a ECCA para que nuestros materiales estén acordes con todo lo que nos brinda la tecnología. En este equipo llevamos un año de formación para aplicar la inteligencia artificial. De alguna manera, estamos preparando la ECCA 2.0. No ya la del futuro, sino la del presente”.
-La entidad trasciende las fronteras y brinda formación a personas de tres continentes. ¿Cuál es la esencia, la razón de ser del llamado Sistema ECCA?
“La esencia es el alumnado. Es responder a la pregunta de cómo ayudamos a estudiar a esta persona con dificultades, por cuestiones de horario, recursos económicos, cargas de responsabilidad, por sus circunstancias… Originariamente, el sistema se definió con la combinación de un material, un audio y un acompañamiento. Eso se mantiene, lo que se ha transformado es el cómo. La razón de ser es la misma: que pueda formarse a su ritmo. Una constante en ECCA es el respeto al alumno: tratarlo con educación, con humildad, como una persona adulta. Él o ella sabe lo que necesita y con qué posibilidades cuenta en cada momento para lograrlo. Lo esencial es ponernos a disposición de los alumnos y que ellos marquen el ritmo”.





