La patronal hotelera de la provincia tinerfeña empieza una semana importante, en la que deberá negociar con los sindicatos para evitar una huelga en Semana Santa. Los sindicatos piden una subida salarial del 7,45%, que equivale al poder adquisitivo que los trabajadores han perdido durante la vigencia del convenio colectivo, desde 2022, según sus datos. Una negociación a la que no se niega Ashotel, pero en la que quiere introducir otros asuntos vinculados al convenio, que no convencen a la parte sindical. Más allá de este conflicto, el presidente de Ashotel responde a otras cuestiones en un momento en el que la sociedad canaria demanda una revisión profunda del impacto que tiene en las Islas la actividad turística y una mayor participación en los beneficios que genera un sector que, tras superar los duros efectos de la pandemia, se encuentra en máximos de clientes, empleos e ingresos.
-¿Con qué expectativas y propuestas acudirán a la reunión de mañana, lunes,con los sindicatos y el Gobierno para tratar de alcanzar un acuerdo que evite una huelga esta Semana Santa?
“El talante de Ashotel siempre ha sido intentar llegar a acuerdos, negociar y no hacer oídos sordos a la situación por la que está pasando la sociedad. Somos una patronal muy amplia, que es responsable de uno de los sectores más importantes de la economía canaria, tanto en generación de riqueza y empleo como en recaudación impositiva, con uno de los mejores convenios que hay en la comunidad autónoma y en el ámbito nacional. La paz social que hemos tenido durante muchísimos años, precisamente, debida a ese talante negociador y conciliador de Ashotel, ha hecho que Tenerife sea la isla referente, no sólo en Canarias, sino a nivel nacional y europeo. Por tanto, a la reunión vamos a ir con la mejor voluntad de llegar a acuerdos, siempre y cuando sean desde el ámbito de la negociación colectiva y no desde la imposición”.
-¿Dispuestos entonces a asumir una subida salarial como la que se plantea, del 7,45% para este mismo año? Es la cuantía en la que los sindicatos cifran la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores?
“Partimos de una situación real y clara, que es que tenemos un convenio colectivo en vigor que vence el año que viene, que estamos en una situación turística bastante positiva, sin olvidar que venimos de una etapa durísima, con hoteles cerrados dos años, en los que tuvimos que hacer frente a muchos gastos, que todavía estamos pagando en algunos casos. Y subiendo los sueldos a pesar de no tener clientes… Somos perfectamente conscientes de que los trabajadores, con la inflación, han perdido poder adquisitivo, porque ésta afecta también a las empresas. Dicho esto, y recalcando que entendemos que la solicitud de mejora salarial tiene lógica, no veo justo que se demande esa cifra porque los datos señalan que la pérdida de poder adquisitivo en el sector no equivale a dicha cantidad. Es algo que tenemos que negociar y estamos dispuestos a poner propuestas económicas sobre la mesa, pero nosotros también tenemos demandas que plantear. Las empresas tienen problemas que afectan gravemente al sector y la parte sindical tiene también que ceder y aportar en beneficio de todos: trabajadores y empresas”.
-¿Qué demandas quieren hacer llegar en la negociación?
“Pues tenemos que hablar de la urgente modificación del artículo 36 del convenio en lo relativo al complemento de antigüedad, un conflicto derivado de un pleito que plantearon CC. OO. Y UGT, que son sindicatos minoritarios en la mesa negociadora, a los firmantes del convenio (patronales y el sindicato mayoritario), y cuya resolución puede tener gravísimos efectos económicos para las empresas. Y también queremos incorporar a la negociación la modificación de la regulación de las incapacidades temporales (IT), cuyo altísimo coeficiente está provocando enormes problemas en la actividad de las empresas, no sólo porque falten trabajadores, sino porque no encontramos personal para sustituirlos, lo que, inevitablemente, aunque dejemos de ofrecer servicios porque no podemos cubrirlos, afecta y sobrecarga al personal que está trabajando”.
-Sobre el aumento de las bajas laborales, que el conjunto de los empresarios en Canarias identifica como uno de sus principales problemas, ¿a qué cree que se debe?
“Puedo decirle que hay hoteles con departamentos en los que hay un 20% de trabajadores de baja, una situación inasumible para una empresa, a la que, por otra parte, lo que le interesa es que sus trabajadores estén sanos y que puedan realizar el trabajo para el que se les ha contratado. El problema es que a igual desempeño e iguales cargas de trabajo, en Tenerife tenemos unos coeficientes de IT más altos que en otras zonas. La razón hay que buscarla en la situación de la sanidad. Cualquiera en esta isla que tenga la desgracia de ponerse enfermo sabe lo que tarda en que se le dé una cita médica en una especialidad. Esto retrasa enormemente la recuperación de las personas. Hay un déficit sanitario muy importante en Tenerife, eso no es discutible, y son necesarias políticas para que esto se arregle. Una de las propuestas que hemos hecho es que las mutuas puedan intervenir para que la gente salga antes de su situación de IT, siendo atendida por médicos iguales que los de la Seguridad Social, con pruebas diagnósticas iguales que las que se realizan en la sanidad pública. A esta propuesta tampoco acceden los sindicatos. Que quede claro que nadie quiere que su personal enferme haciendo su trabajo, somos los primeros interesados en tener plantillas saludables porque son el principal activo de las empresas. Es de poco sentido común defender el argumento contrario”.
-Las dificultades para encontrar personal a las que se refiere son también una cuestión a la que aluden constantemente las empresas, no sólo las del sector, que actualmente es el primer empleador de Canarias. ¿Qué está ocurriendo?
“Este problema se está dando en todos los sectores, y la cuestión se agrava a la hora de buscar personal especializado. El gran lastre que está suponiendo la falta de relevo generacional por los cambios en la pirámide poblacional y la jubilación de la generación del llamado babyboom no se está cubriendo ni con las personas migrantes que vienen a incorporarse al mercado de trabajo. Pero hay dos cuestiones que son determinantes: la gente no tiene dónde vivir porque no puede pagar los precios que se están pidiendo por las casas y, si reside lejos de su puesto de trabajo, se deja cuatro horas diarias en la carretera. Eso lo sabemos todos los que lo padecemos a diario. Por tanto, si van a perder su tiempo y su dinero, no les compensa. No es normal que uno vaya al mercado de la vivienda y no encuentre un alquiler por menos de mil euros. Es un problema de calidad de vida y ninguna subida salarial que se lleve a cabo va a ser suficiente hasta que se tomen medidas que de verdad pongan viviendas en el mercado a precios asequibles y resuelvan los enormes problemas de movilidad que tenemos en esta isla. Los años pasan y estos problemas se incrementan. Los ayuntamientos tardan una eternidad en dar una licencia, los planeamientos, cuando por fin se aprueban, diez o veinte años después de diseñarse, ya no tienen nada que ver con la realidad, las administraciones dicen que no tienen personal para sacar adelante los procedimientos… y así una lista interminable de cuestiones que arruinan y desaniman a medio mundo y dejan sin expectativas de vida a las personas”.
-Una de las causas a las que se achaca el desmesurado precio de la vivienda y su carestía es el auge de la vivienda vacacional. ¿Confía en que la ley que se debate en el Parlamento contribuya a regular la actividad?
“Miles de viviendas han salido en los últimos años del sistema residencial para entrar en el mercado del alquiler vacacional y esto tiene un efecto clarísimo sobre la falta de vivienda y sobre los precios. Nosotros lo único que pedimos es que la ley ordene la actividad. Los ayuntamientos tienen que ser mayores de edad y asumir sus responsabilidades. Son los que tienen que decidir cómo quieren desarrollar esa actividad económica en los municipios y regularla en tal sentido. Si los hoteleros no pueden construir un hotel donde quieran, ¿por qué las viviendas vacacionales se han puesto libremente donde y como han querido sus promotores? ¿Por qué se culpa a los hoteleros de la masificación turística cuando hemos decrecido en 56.000 plazas en los últimos años y mantenemos prácticamente los mismos porcentajes de ocupación, con incrementos constantes de turistas en las Islas? La respuesta está en las 77.000 plazas que están ofertándose, por ejemplo, en Tenerife, sin ningún control, en el alquiler vacacional. De ahí la necesidad de una ley, y creo que la que se está preparando es una de las más completas que hay porque, entre otras cosas, le da seguridad jurídica a quienes quieren estar en este negocio, que ordena dónde y cómo, y que marca unas exigencias mínimas de habitabilidad y de calidad, que es lo mismo que se exige a los establecimientos turísticos, como hoteles y apartamentos. El libre albedrío que existe actualmente está perjudicando a toda la sociedad”.
-¿Qué responde la patronal al ultimátum del presidente Fernando Clavijo al sector para que suba los sueldos?
“Pues aquí hay quien se olvida de que en el convenio de hostelería de esta provincia tenemos los llamados pactos de empresa, que elevan los sueldos por encima de lo que marca el convenio y por encima de lo que suben en otros sectores, incluidas las administraciones públicas, lo que hace que tengamos de las mejores condiciones del país. Pero esto no quita para que hayamos dicho abiertamente que estamos dispuestos a mejorar los sueldos porque sabemos que se ha perdido poder adquisitivo. Por otra parte, aquí se ha dicho que se iban a bajar los impuestos (el IGIC) y no se ha hecho, aludiendo ahora a la situación convulsa. Es convulsa para todos, también para el sector turístico. Nuestra capacidad de acción está en la concertación social, en ponernos de acuerdo con los sindicatos, que es lo que estamos haciendo. A partir de ahí, que cada uno haga lo que tenga que hacer”.
-El sector turístico es un gran consumidor de recursos y un gran generador de residuos, que son uno de los motivos del rechazo de una parte de la sociedad a la actividad, que se ha intensificado en los últimos años ¿Ve justificado, al menos en parte, este rechazo?
“Es muy fácil hablar sin tener datos, quedarse en la superficie y echarle la culpa al turismo de todos los problemas que tienen las Islas, sin tener en cuenta todo lo que genera en empleo y economía para esta tierra y para la gente que vive aquí. La actividad consume recursos de manera ordenada pro también contribuye a generarlos, como pasa con el agua regenerada para riego agrícola, pro ejemplo, y la gestión de los residuos en los hoteles es impecable, con políticas de residuos cero porque todo lo que tiremos es dinero que se va a la basura. Colaboramos con el sector primario para tener productos canarios en nuestros hoteles, algo impensable hace unos años. Estamos orgullosos del programa Crecer Juntos, en el que participamos mano a mano con los agricultores. Nosotros les damos los residuos de poda y de vegetales de nuestros comedores, más de mil toneladas, que han generado otras 400 toneladas de compost. Y a los agricultores que participan en este programa les compramos sus productos y los ofrecemos en nuestros hoteles. Pregunten al sector primario si está en contra. Y así con otras cuestiones medioambientales. El problema viene cuando no se tiene la información y se habla sin saber”.
-¿En qué cuestiones cree que debe mejorar el sector?
“Nosotros no estamos contentos con la situación que se ha creado. Tenemos mucho que mejorar, pero también hacemos muchas cosas bien, económica, social y medioambientalmente hablando, y sin aumentar plazas turísticas en estos años. Tenemos que incidir más en la cuestión de la calidad de vida de la gente que trabaja en el sector, buscar la flexibilidad y facilitar la conciliación con la vida familiar y personal. Es algo que ya se hace en las empresas por una cuestión de ser atractivas para que la gente quiera ir a trabajar en ellas, pero es evidente que hace falta seguir avanzando. Tenemos que tener empresas con corazón, con alma, tenemos que tener empresas que enamoren a nuestro personal, no solamente a nuestros clientes, porque si no, el negocio se acaba. Así, que pido tranquilidad a quienes están fuera del sector, porque nosotros estamos ocupados en esto y lo haremos, como hasta ahora, de la mano de los trabajadores”.





