cultura

Luisa Martín: “El teatro me apasiona porque es un acto irrepetible en el que el público respira contigo”

La actriz interpreta junto a Olivia Molina 'Malditos tacones', una obra de Ignacio Amestoy que se escenifica el 20 de junio en el IV Festival Veranos del Taoro, en Puerto de la Cruz
La actriz Luisa Martín. / Javier Naval

Olivia Molina y Luisa Martín estarán en Puerto de la Cruz el 20 de junio (21.30 horas) para mostrar Malditos tacones, la obra del dramaturgo Ignacio Amestoy “en torno a dos mujeres que buscan la verdad y desnudan el poder de una clase privilegiada”. Dirigidas por Magüi Mira, las actrices encarnarán este diálogo atemporal durante el IV Festival Veranos del Taoro, la muestra de artes escénicas que se desplegará en la ciudad del 17 al 21 de junio. Acerca del teatro y la búsqueda de la verdad que plantea esta experiencia artística efímera conversó este periódico con Luisa Martín.

-La sinopsis de ‘Malditos tacones’ nos habla de dos mujeres que se enfrentan al poder, que buscan la verdad y encuentran una gran mentira. Pero ¿cómo describiría usted esta obra teatral a la que da forma junto a Olivia Molina?
“Es un enfrentamiento brutal entre dos mujeres muy poderosas. Dos mujeres que han llegado a lo más alto de sus actividades profesionales. Son dos mujeres muy brillantes que utilizan la inteligencia para llegar a la verdad. Cada una tiene un objetivo que quiere conseguir de la otra y, en este enfrentamiento. que es muy duro, se van desvelando secretos que tienen mucho que ver con la sociedad en la que ha vivido cada una de ellas. Tiene que ver con el poder y el mal uso que se hace de él”.

-¿De qué manera el teatro cumple hoy esa misión ancestral de ser una crónica urgente de lo que nos ocurre como sociedad?
“Esta obra pone sobre las tablas un tipo de sociedad contra la que hay que luchar, un tipo de conflictos que hay que denunciar y un tipo de hechos que todavía, lamentablemente, están ahí. Y suceden más a menudo de lo que pensamos”.

“Olivia Molina me muestra sobre el escenario su profesionalidad, su entrega, su concentración y su verdad”

-¿Cómo se acercó al personaje de Victoria Burton? ¿Qué es lo que le atrajo de esta mujer creada por Ignacio Amestoy?
“Me acerqué a Victoria Burton a través del estudio exhaustivo del personaje, de cada una de las palabras de la función. Me atrajo, sobre todo, el conflicto que había dentro de ella, y que no puedo desvelar, naturalmente. Me pareció un personaje muy interesante y también que ese conflicto era muy digno de poner encima de las tablas”.

-¿Qué aprende de Olivia Molina? ¿Qué es lo más gratificante de ese diálogo que establecen cada vez que suben a un escenario con este montaje?
“De Olivia aprendo todos los días su profesionalidad, su entrega, su capacidad de concentración y su verdad. Es una maravilla el diálogo que llegan a establecer María García y Victoria Burton, pero también lo es el diálogo que establecemos Olivia Molina y Luisa Martín encima del escenario. Hemos llegado a entendernos a la perfección”.

“Que te dirija Magüi Mira es una gran aventura donde siempre aprendes algo, algo que es muy importante”

-¿Y cuál es el desafío del teatro? ¿Qué le reclama y qué le da frente al cine o la televisión?
“El reto del teatro en la actualidad es el mismo que el de sus comienzos: enfrentarte a un texto encima del escenario, en un hecho que es absolutamente irrepetible delante de un público que vibra, que respira contigo, y al que tienes que hacer sentir emociones, a poder ser, de alto grado. Eso no quiere decir que hacer cine o televisión no sea verdaderamente maravilloso. La cuestión es que el teatro, por ser una experiencia irrepetible en la que el público respira simultáneamente contigo, es apasionante”.

-Magüi Mira la vuelve a dirigir en ‘Malditos tacones’, tras haberlo hecho ya en ‘Salomé’. ¿Cómo es trabajar con ella?
“Trabajar con Magüi Mira es una aventura en cada proyecto. El trabajo en Salomé fue muy diferente al que hemos desarrollado en Malditos tacones. El proceso de ensayos ha sido muy distinto. Abordar un proyecto junto a Magüi te ofrece la oportunidad de aprender algo; algo que siempre es muy importante”.

“Malditos tacones’ es emoción tras emoción; el público cabalga junto a nosotras durante todo el espectáculo”

-¿Ha existido margen para que ‘Malditos tacones’ evolucionase desde la primera representación hasta hoy o más bien todo quedó definido, concretado, en el proceso de ensayos?
Malditos tacones quedó muy fijada desde el estreno. Tanto en lo que tiene que ver con los movimientos como con las intenciones. Pero, lógicamente, después de un montón de representaciones ha evolucionado en cuanto a la energía y la potencia que ha adquirido”.

-Veranos del Taoro es un festival que se desarrolla a cielo abierto. ¿Esta circunstancia dota a la representación de un sentido especial con respecto a las funciones en teatros y auditorios?
“Va a ser la primera vez que pongamos la función al aire libre. Esto siempre es una aventura. No sé cómo se montará, de eso se ocuparán los técnicos. Cada función es diferente, pero esta tendrá además ese plus de diferenciación y especialidad. No sé, habrá que experimentarlo, aunque seguro que será apasionante”.

-¿Cómo invitaría a alguien a ver ‘Malditos tacones’? ¿Qué destacaría acerca de lo que va a encontrar sobre el escenario?
“Yo les diría a los posibles espectadores que no se la pierdan, porque si hay algo que hace el teatro es mover conciencias, generar emociones, y esta es una función de la que nadie sale indiferente. Es una representación que dura poco tiempo, más o menos una hora y diez minutos. Sin embargo, desde que empieza y hasta que termina casi no se puede respirar. Es sentir emoción tras emoción. Desde el escenario notamos que el público cabalga con nosotras durante todo el espectáculo”.