Una turista pagó 700 euros por el alquiler de una casa frente al mar en Senigallia (Italia) en 2022, solo para descubrir que la propiedad ya estaba habitada por sus dueños legítimos, quienes desconocían el supuesto alquiler.
El estafador, un hombre de 30 años de Milán, publicó anuncios con fotos reales de la vivienda en una plataforma online. La víctima, tras contactarlo, realizó una transferencia bancaria como depósito. Sin embargo, al llegar al destino, se encontró con la familia propietaria, que nunca había ofrecido la casa en alquiler.
Las autoridades italianas tuvieron que recurrir a las coordenadas bancarias para identificar al sospechoso, ya que su perfil era difícil de localizar.
El caso, judicializado recientemente, destaca los riesgos de las estafas en alquileres vacacionales, donde los defraudadores usan inmuebles reales para dar credibilidad a sus engaños.
Cómo evitar fraudes similares
Expertos recomiendan:
- Verificar la identidad del arrendador mediante documentos oficiales.
- Evitar transferencias directas, optando por plataformas con garantías.
- Buscar reseñas y confirmar la disponibilidad directamente con el propietario.





