La niña de unos doce años que falleció en el Hospital Insular de El Hierro tras el vuelco de un cayuco en el muelle de La Restinga el pasado miércoles, una de las siete víctimas mortales de la tragedia, ha sido inhumada este viernes en el cementerio municipal de la Villa de Valverde, la capital de la isla.
La madre y la hermana de la niña han asistido al entierro, en el que han estado además autoridades insulares y municipales, miembros de los servicios sanitarios y de emergencias, ONG y ciudadanos a título particular.
Fatumata Banaro, así se llamaba la niña de 12 años a la que hoy han dado el último adiós. Una despedida marcada por la emoción, que también ha conmovido a toda la comunidad de El Hierro, volcada en acompañar a su madre y hermana en este duro momento.
Las otras seis mujeres que perdieron la vida en el mismo suceso serán enterradas a lo largo de la tarde en distintos cementerios de la isla. Con una capucha granate cubriéndole el rostro, la madre de Fatumata, ha tenido que enfrentarse a una de las escenas más duras: decir adiós a su hija, que murió ahogada a escasos metros de la costa, cuando el cayuco volcó durante las labores de rescate.
El vuelco del cayuco se produjo justo cuando sus ocupantes se disponían a desembarcar y murieron cuatro mujeres y tres niñas. En la embarcación viajaban 152 personas, entre ellas 19 niñas y diez niños, procedentes de Mali, Guinea Conakry, Senegal y Mauritania.





