En Güímar crecen los indicios de que se estaría intensificando desde hace semanas una posible moción de censura para reconfigurar el actual gobierno local, conformado por el PSOE, Unidas Sí Podemos y Coalición Canaria (CC).
Las maniobras se centran en el papel clave de un concejal socialista integrado en el grupo de gobierno, sin especificarse quién y, tocándose la puerta de varios a la vez, y en las conversaciones mantenidas con Partido Popular (PP) y Nueva Canarias (NC) para articular una nueva mayoría, apoyándose en los nueve escaños que consiguió la popular Carmen Luisa Castro, más uno de la formación nacionalista y la “traición” de uno de los ediles dentro del grupo de gobierno.
El punto de partida se sitúa en los días posteriores a las elecciones municipales, cuando al socialista Airam Puerta se le ofreció un acuerdo de gobierno con el PP. Aunque, finalmente, se decantó por una alianza con Unidas Sí Podemos y CC.
Posteriormente, según confirman fuentes internas municipales, diversos concejales socialistas habrían recibido propuestas individuales por parte de PP y NC para llevar a cabo una mayoría alternativa. Algunas de estas ofertas habrían incluido, incluso, la alcaldía como moneda de cambio.
Según ha podido saber DIARIO DE AVISOS, aunque no ha sido la tendencia, las discrepancias dentro del gobierno tripartito se han dejado entrever en varias ocasiones. Diversas fuentes coinciden en señalar “diferencias en la forma de entender la gestión municipal” entre las formaciones.
LA FRUSTRADA SOCIEDAD MERCANTIL
El conflicto más relevante estalló en torno a la frustrada creación de una sociedad mercantil pública para la recogida de residuos municipales, un proyecto que no pudo materializarse al vulnerarse la regla de gasto. Este fracaso, lejos de cerrarse como una cuestión técnica, se convirtió en un punto de fricción política que ha dejado huella en la relación entre los socios.
El clima de desunión interna ha sido reforzado por el reciente relevo orgánico en el PSOE de Güímar. José Carlos Serpa García fue elegido recientemente como nuevo secretario general. Aún con todo eso, y pese a la moción de censura recientemente ejecutada en Granadilla contra la socialista Jennifer Miranda, la secretaria general del PSOE en Tenerife, Tamara Raya, descartó públicamente que este tipo de movimientos “tenga consecuencias en municipios donde gobiernan con CC”, como La Laguna o Güímar, citó.
Castro manifestó en Onda Tenerife su disposición a facilitar un nuevo acuerdo, incluso si eso implica dar un paso al lado para desbloquear la negociación: “Yo no soy ningún escollo”, declaró.
Esta posición refuerza la estrategia que estaría tejiendo Carlos Llarena, concejal de NC, uno de los principales operadores de la maniobra.
Llarena ha mantenido desde el inicio del mandato una relación distante con el PSOE, en especial con Airam Puerta, pues fue quien lo expulsó cuando era personal de confianza del grupo socialista. Desde entonces, Llarena ha defendido una línea política más cercana al PP.
“LUISI O NADA”
Fuentes del PP consultadas por este periódico confirman que, aunque ha habido conversaciones en distintos momentos del mandato, “nunca se ha consumado nada”. Insisten en que su posición es clara: la alcaldía debe recaer en Castro. Además, subrayan que Güímar “no figura entre los municipios afectados por el pacto insular con CC”, lo que les otorga “autonomía” para tomar decisiones a nivel local.





