Una madre y su hijo han convertido la cuneta de El Médano, en la costa sur de Tenerife, en su hogar provisional desde hace tres meses, mientras esperan por sus permisos de trabajo.
Paola Nigro, de 63 años, y su hijo Joshua Castiglioni, de 27, abandonaron Italia en busca de un futuro mejor, pero al llegar a la Isla comprobaron que sin la documentación original no pueden acceder a un empleo formal ni a una vivienda digna, según informa Daily Star.
Ambos residen en una tienda de campaña de tonos verde y azul, instalada justo al borde de la carretera principal. El espacio carece de electricidad y servicios básicos, por lo que dependen de los baños públicos y de la buena voluntad de algunos restaurantes que les ofrecen sobras o menús del día.
La pareja exploró la posibilidad de acampar frente a la playa, pero la Policía Local les obligó a desalojar esa zona, señalan al citado medio.
Desde entonces, otros residentes en situación similar han montado improvisadas “comunidades” en los alrededores, donde construyen senderos de arena y utilizan puertas y cobertizos reciclados como habitaciones o baños al aire libre.





