Cuando se habla de sanciones de tráfico, normalmente se piensa en los conductores. Sin embargo, los pasajeros de un coche también pueden ser multados en España si no cumplen ciertas normas de seguridad vial. La Guardia Civil ha recordado recientemente algunas de las infracciones más comunes que pueden cometer los ocupantes no conductores y que pueden acarrear multas de hasta 500 euros.
Multa por no llevar el cinturón de seguridad: 200 euros
Una de las infracciones más habituales entre los pasajeros es no utilizar el cinturón de seguridad. La normativa española establece que todos los ocupantes de un vehículo, sin excepción, deben llevar el cinturón abrochado correctamente en todo momento.
No cumplir con esta obligación supone una multa de 200 euros para el pasajero que incumpla la norma. Aunque esta sanción no implica pérdida de puntos en el carnet (al no tratarse del conductor), los riesgos en caso de accidente son muy elevados. Los agentes de tráfico están habilitados para sancionar directamente al pasajero sin necesidad de multar al conductor.
Sacar partes del cuerpo por la ventanilla: hasta 100 euros de sanción
Otro comportamiento sancionable por parte de los pasajeros es sacar la mano, el brazo o la cabeza por la ventanilla del vehículo. Este gesto, que a veces se realiza de forma inconsciente, es considerado una maniobra peligrosa, ya que multiplica el riesgo de lesiones graves ante cualquier colisión o impacto con objetos externos.
En este caso, la multa asciende a 100 euros, según recoge la normativa de tráfico vigente en España.
Multas por distraer al conductor: hasta 500 euros
Algunas acciones de los pasajeros pueden suponer una distracción para el conductor, aumentando el riesgo de accidentes. Entre estas conductas sancionables se encuentran:
- Gritar o generar ruidos molestos.
- Usar dispositivos electrónicos a alto volumen.
- Pasar objetos al asiento delantero mientras se circula.
- Manipular elementos del vehículo, como el volante o la palanca de cambios.
Si los agentes consideran que estas conductas afectan a la seguridad en la conducción, la sanción puede alcanzar los 500 euros.
Las sanciones también afectan a los pasajeros
Aunque habitualmente la responsabilidad recae sobre el conductor, es importante recordar que los pasajeros también tienen la obligación de cumplir las normas de tráfico. Las autoridades pueden sancionar individualmente a cada ocupante que cometa una infracción, sin que el conductor asuma la multa si no ha sido responsable de la infracción.






