“Viva La Palma, viva Canarias y viva la gente de todas nuestras islas”. De esta manera se expresó anoche la cantautora palmera Valeria Castro tras recibir sobre el escenario el galardón a la mejor canción de música electrónica por La ceniza, de Ale Acosta, en la gala de los II Premios de la Academia de la Música de España.
El productor y músico lanzaroteño quiso expresar su gratitud por este reconocimiento: “A los miembros de la academia, porque son compañeros los que votan, y eso a uno le llena más; a toda mi gente de Lanzarote, a mi familia, a mi mujer y a mis hijos, Gara y Leo… y, sobre todo, a esta palmera preciosa”, subrayó.
Valeria Castro sumó un total de tres galardones en la ceremonia celebrada en Madrid, en el recinto ferial de Ifema. Al ya mencionado con Ale Acosta hay que añadir el de mejor canción de una banda sonora, por El borde el mundo, de la película El 47, y mejor canción de cantautor, con La soledad.
ARTISTAS
Con Rozalén, Amaia, Nathy Peluso y Valeria Castro al frente, fueron las artistas femeninas las que más veces hicieron oír su voz durante la ceremonia, en una gala que no dejó de reclamar una “Palestina libre”.
“A veces no sé por qué cuesta reconocer tanto el trabajo y el talento que una tiene detrás”, afirmó sumida en lágrimas y con el público en pie Rozalén, que pensaba que este ya no era su momento, al recoger el premio estrella, el de mejor artista.
No le fue tampoco mal a la compositora del año, Amaia, que, junto a esa distinción, sacó oro de su Tengo un pensamiento con los premios a mejor canción del año, mejor canción pop y mejor arreglo, un tema viralizado a partir de su actuación en vivo en el programa La revuelta. “Esta canción salió desde un lugar muy íntimo y personal y me emociona que haya llegado a tanta gente”, afirmó.
NATHY PELUSO
La cantante y compositora Nathy Peluso dio las “gracias a la música” al hacer pleno con sus cuatro nominaciones como reina del ámbito urbano: mejor álbum de esta categoría por Grasa; mejor canción de fusión e interpretación urbana por Todo roto; mejor canción urbana por Manhattan, junto a Duki, y mejor canción hip-hop/rap por Aprender a amar.
Todo ese triunfo femenino sonó a necesario propósito de enmienda, ya que, como se expuso en la gala, “solo el 30% (del mundo de la música) está integrado por mujeres”. “Hay que seguir con el compromiso firme de dar más voz a la mujer en la música”, pidió Sole Giménez, presidenta de la Academia, en su reivindicativo discurso.
En la relación de premiados también figuraron Dani Fernández, con el álbum del año, por La jauría; Alcalá Norte, mejor nuevo artista; Biznaga, por el mejor álbum rock, y Leiva, con tres premios: mejor videoclip, mejor ingeniería de grabación para álbum o canción y mejor canción rock, por Gigante, dedicado a su madre, hospitalizada en estos momentos.
La Plazuela se llevó el premio de mejor álbum de música alternativa por La caleta y el de mejor tema alternativo por Rumba de los bajos, y C. Tangana, el de mejor vídeo en versión larga por La guitarra flamenca de Yerai Cortés.
“Me acuerdo de una de persona que tenía que estar aquí”, apuntó Pepe de Lucía al recoger el premio al mejor álbum de flamenco sin su icónico hermano, Paco de Lucía. Estopa, mejor álbum de pop, dedicaron su otra distinción por la mejor gira, la de sus 25 años en la música, a todo su equipo, incluyendo a “los camioneros y los que limpian el estadio”.
“PALESTINA LIBRE”
Rozalén y las integrantes de Caamaño & Ameixeiras fueron las primeras en alzar la voz por una “Palestina libre”. “No normalicemos la barbarie, no es normal lo que estamos viendo y que no nos afecten determinados vídeos”, reclamaron al recoger el premio al mejor álbum de pop tradicional en la parte de la gala que no fue retransmitida.





