Con la llegada del verano, muchas familias aprovechan el buen tiempo para disfrutar de las playas, piscinas y embalses. Sin embargo, este ocio refrescante no está exento de riesgos, especialmente cuando se trata de niños pequeños. Un aspecto que puede ser crucial en la prevención de accidentes es el color del bañador, según advierten los expertos en primeros auxilios.
El técnico de emergencias y divulgador de primeros auxilios, Miguel Assal, explicó recientemente en La Ventana que elegir colores llamativos en los trajes de baño puede marcar la diferencia a la hora de localizar a un menor bajo el agua. Este consejo cobra especial relevancia en piscinas, donde la visibilidad disminuye cuando el agua está en movimiento.
Qué colores de bañador son más seguros para los niños
Assal detalla que los tonos fluorescentes como el amarillo, verde fosforito o rosa neón ofrecen un alto contraste visual, lo que permite localizar rápidamente a un niño en apuros. “Cuando un menor lleva un bañador azul y el agua está agitada, prácticamente desaparece a la vista. En cambio, con colores como el rojo o los fluorescentes, el niño sigue siendo visible”, señala el experto.
Esta simple elección de color puede resultar determinante, sobre todo en situaciones de estrés o en piscinas llenas de gente, donde cada segundo cuenta para detectar a un menor en peligro de ahogamiento.
Los ahogamientos siguen siendo un grave problema en España y Europa
Según el último Informe Nacional de Ahogamientos 2024, elaborado por la Real Federación de Salvamento y Socorrismo, en España fallecieron 471 personas por ahogamiento el pasado año. La mayoría de los incidentes mortales se produjeron en playas (244), seguidos de los ríos (85), otros entornos acuáticos (85) y piscinas (57).
Por comunidades autónomas, Andalucía (72 víctimas), Galicia (64), la Comunidad Valenciana (63) y Canarias (63) fueron las regiones con mayor número de fallecimientos por ahogamiento.
A nivel europeo, los datos del Ministerio de Sanidad indican que los ahogamientos son la segunda causa de muerte entre niños de 5 a 14 años, y la cuarta entre jóvenes de 15 a 29 años. Estos datos refuerzan la importancia de extremar las medidas de prevención, especialmente en la temporada estival.
Un simple cambio de color puede marcar la diferencia
Elegir colores de bañador altamente visibles es un pequeño gesto que puede contribuir significativamente a la seguridad de los más pequeños durante el baño. Además de la vigilancia continua, esta medida preventiva suma una capa adicional de protección en piscinas y playas muy concurridas.






