Europa Press – Álvaro Morales | Unos 100.000 niños, entre los que hay unos 40.000 bebés, pueden morir de hambre en los próximos días o semanas en Gaza, según advierte el Gobierno de Gaza, que ayer recalcó que ya han fallecido 133 los palestinos por hambruna o desnutrición desde el comienzo de la ofensiva desatada por el Ejército de Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023 y en medio de las restricciones israelíes a la entrada de ayuda al enclave. El Ministerio de Sanidad gazatí informó de que los hospitales de la Franja registraron nueve nuevas muertes por hambruna y desnutrición en las últimas 24 horas, lo que eleva el número total de muertes a 133, incluidos 87 niños, según un comunicado publicado en su canal de Telegram.
Este balance llega horas después de que Israel accediera a establecer “pausas tácticas” y “rutas seguras” para cubrir las necesidades humanitarias en el enclave palestino, en el marco de una ola de críticas internacionales contra la catastrófica situación en Gaza. Sin embargo, la amenaza de la muerte diaria resulta más que latente en medio de la impotencia e inacción de la Comunidad Internacional, limitada a meritorias declaraciones de la ONU, la UE o países como Gran Bretaña junto a Alemania y Francia, pero sin ninguna consecuencia real en el territorio palestino y el día a día de un país invadido por Israel en plena connivencia de EE.UU., que se sienten intocables más allá de la retórica. Y eso pese a que un centenar de ONG del planeta advierten de que este nuevo “holocausto”, sólo que con culpables y víctimas inocentes diferentes a los de la II Guerra Mundial, resultará aún más impresentable ante los ojos de la Historia (con o sin mayúscula) si no se detiene ya. Es como si los judíos, que sufrieron seis millones de muertes por la atrocidad nazi y de los fascismos de los años 30 y 40 del siglo XX (España Incluida, que salvó a numerosos criminales de guerra que vivieron en el país o llegaron Latinoamérica), no aprendieron absolutamente nada. O, peor, se vengan con quienes no se lo hicieron porque se saben intocables bajo el amparo de EE.UU, especialmete ahora, con el ultraderechista Trump en la Casa Blanca.
La ofensiva contra Gaza, lanzada en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023 -que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el Gobierno israelí-, ha dejado hasta la fecha unos 59.800 palestinos muertos, tal y como denuncian las autoridades del enclave palestino, si bien se teme que la cifra sea superior.
90 fallecidos más en las últimas 24 horas
De hecho, las autoridades de la Franja de Gaza, controladas por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), detallaron ayer esa cifra de 59.800 los muertos, incluidos cerca de 90 a causa de los ataques perpetrados durante las últimas 24 horas.
El Ministerio de Sanidad gazatí indicó, en un comunicado en Telegram, que hasta la fecha se han confirmado 59.821 muertos y 144.851 heridos, antes de especificar que al menos 88 personas fallecieron y 374 resultaron heridas durante el último día. Asimismo, subrayó que entre los muertos durante las últimas 24 horas figuran once personas tiroteadas por las tropas israelíes cuando intentaban obtener ayuda humanitaria, con lo que ascienden a 1.132 los muertos y 7.521 los heridos durante las últimas siete semanas de operaciones de la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF), respaldada, por supuesto, por EE.UU. e Israel.
La cartera ministerial especificó, además, que 8.657 personas han muerto y 32.810 han resultado heridas desde el 18 de marzo, fecha en la que el Ejército israelí rompió el alto el fuego pactado en enero con Hamás y relanzó su ofensiva militar, si bien se teme que la cifra sea mayor debido a que hay zonas inaccesibles para los equipos de búsqueda y rescate.
Asimismo, las autoridades gazatíes dijeron ayer que son insuficientes las medidas anunciadas recientemente por Israel para facilitar la entrega de ayuda humanitaria en Gaza tras la presión internacional. “A pesar de las cifras que circulan sobre la intención de traer decenas de camiones, esta medida, de aplicarse, sigue siendo limitada y no resultará suficiente para acabar con la hambruna”, señaló la oficina de medios de Gaza en Telegram, donde cifró en 600 los camiones de ayuda diaria necesarios para cubrir las necesidades básicas de los civiles.
Así, subrayó que estos camiones deben incluir 250.000 cartones de leche de fórmula al mes, “para salvar a los bebés de la política de hambre y desnutrición que ha invadido sus frágiles cuerpos en este duro periodo”; ayuda humanitaria y combustible. “Gaza se enfrenta a una verdadera catástrofe humanitaria con el continuo y asfixiante bloqueo, el cierre de cruces (fronterizos) y la interrupción del flujo de ayuda y leche de fórmula durante 148 días consecutivos”.
Hasta el Papa apela al derecho humanitario ante el crimen en Palestina
El papa León XIV expresó ayer su “profunda” preocupación ante la “gravísima” situación humanitaria en Gaza, donde aseguró que la población está “aplastada por el hambre” y lamentó que continúe “expuesta a la violencia y a la muerte”. “Sigo con profunda preocupación la gravísima situación humanitaria en Gaza”, comentó el Pontífice después del rezo del Ángelus. León XIV afirmó que su corazón está “particularmente cerca de todos aquellos que sufren a causa de los conflictos y la violencia en el mundo”.
El Pontífice lanzó un llamamiento a los líderes mundiales para que encuentren soluciones a las guerras que afligen a tanta gente. “Que el Príncipe de la Paz inspire a todos a buscar el diálogo y la reconciliación”, se atrevió a decir al rezar “por los afectados por los enfrentamientos en la frontera entre Tailandia y Camboya, especialmente los niños y las familias desplazadas”, y por “las víctimas de la violencia en el sur de Siria”. “Renuevo mi ferviente llamado al alto el fuego, a la liberación de los rehenes y al pleno respeto del derecho internacional humanitario. Todo ser humano tiene una dignidad intrínseca otorgada por Dios mismo”, indicó.
En este sentido, instó a las partes en cada conflicto a que reconozcan “esta dignidad y cesen todas las acciones que la violen”. El papa alentó la búsqueda de las negociaciones hacia un futuro de paz para todos los pueblos y rechazó lo que lo comprometerla.






